Cómo armar un negocio con un amigo… y no perderlo en el intento

Son compañeros, compinches, se llevan bien y ahora se han decidido a emprender una nueva aventura: desarrollar su propio negocio juntos. Si ha pensado en comenzar un proyecto con un amigo debe tener presente que está a punto de dar un paso un tanto arriesgado. Como dice el dicho: “cuentas claras conservan la amistad” y eso será su mantra a partir de ahora.

Si bien tener una buena relación con su socio es uno de los ingredientes necesarios para alcanzar el éxito, muchas veces la informalidad en el trato y la mezcla entre los asuntos financieros con los personales puede resultar explosiva. Inversor Global le trae las cuatro reglas de oro para poder emprender un proyecto con un amigo y evitar tensiones. 

Escriban un contrato

De acuerdo con los especialistas,  un contrato solidificará y tendrá los términos del acuerdo claros para ambas partes.  En el documento se deben esclarecer las responsabilidades, monto de ganancias, entre otros factores, que tendrán cada uno de los asociados. Un simple papel puede ayudarlo a resguardar su negocio y su relación de amistad.

Definan metas claras y de largo plazo

Tener un objetivo concreto desde el comienzo, es una de las reglas de oro que nuestros columnistas del Newsletter Gratuito recomiendan a cualquiera que dese realizar un microemprendimiento rentable. Seguramente al inicio del proyecto, ambos coincidirán en muchas cosas y el optimismo desbordará, pero esto no debe cegarlos: no posterguen su discusión sobre el futuro de la empresa. Como seguramente en el camino surgirán desacuerdos y diferencias, es mejor contar con un plan de acción de antemano.

Cuiden la relación con sus clientes

De acuerdo con Business Insider, en casi todos los negocios a largo plazo, una de las señales de éxito es que los clientes están contentos con sus interacciones con el negocio. Una medida de la satisfacción es que el cliente siente que los encargados los atienden de la misma manera.

Sin embargo, si los socios involucrados interactúan con los clientes y tienen maneras muy diferentes de hacerlo, puede llevar a los clientes a evitar el negocio porque no saben qué esperar cuando acuden, por lo que el servicio al cliente debe ser estandarizado.

Creen una estrategia de salida de la empresa

Ya lo decía un famoso mago: “puede fallar”. Aunque esta premisa vaya en contra del entusiasmo inicial, es importante que en el acuerdo inicial se fijen las formas para salir del negocio en caso de que este no funcione. Así si alguno de los dos eventualmente desea dejar la empresa, los términos y condiciones estarán acordados desde el principio y no habrá mayores complicaciones.

Inversor Global ha acompañado el desarrollo de muchos jóvenes emprendedores y puede resultarle un aliado en sus inversiones. En nuestro Newsletter Semanal gratuito encontrará distintas recomendaciones para ayudarlo a comenzar su propio negocio y alcanzar el éxito. Si aún no lo recibe, solicítelo en este enlace. 

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