Capitalismo: ¿qué es el capitalismo?

Los significados denotativos y connotativos se pueden aplicar a todas las palabras. El concepto denotativo hace referencia a la descripción literal, en cambio, el connotativo imprime el carácter emotivo de las palabras.

Si bien estos alcances complementarios se pueden encontrar en todos los vocablos, hay algunas palabras en particular donde esta diferenciación es más fuerte debido a que están muy cargadas de sentimientos. Nazismo, Marxismo y Capitalismo son algunas de ellas. No es que no sea correcto resignificarlas a través de la luz de nuestras impresiones, pero de vez en cuando es bueno volver a la base de lo que éstas representan, encarnan y suponen.

En esta oportunidad, Inversor Global se propone hacer un compendio detallado pero puntual sobre qué es el capitalismo. Si desea recibir un informe más abarcativo sobre este y otros sistemas socioeconómicos, no deje de suscribirse a nuestro Newsletter gratuito de Inversor Global.

¿Qué es el capitalismo?

Hay tres palabras claves que definen a lo que es el capitalismo: dinero, economía de mercado y capital. Esto es así porque este sistema socioeconómico sienta sus bases sobre los medios de producción y su distribución, de carácter privado (no estatal) con el objetivo de generar lucro. En este sentido, las decisiones relativas a la economía no son tomadas por el gobierno de turno sino que se rigen por el mismo mercado. Los beneficios conseguidos se distribuyen a los propietarios que invierten en las empresas y a través de éstas los trabajadores ganan sus salarios.

En esta misma línea, se podría decir que el capitalismo es la pata económica de los derechos individuales ya que toda propiedad es de carácter privado y el gobierno existe para prohibir el inicio de violencia humana. En una sociedad capitalista, el gobierno tiene tres órganos competentes: la policía, el ejército y los tribunales de justicia.

El combustible principal del lo que es el capitalismo es el aumento de los ingresos. Sin embargo, estos pueden ser concentrados como distribuidos sin que esto tenga nada que ver con la esencia misma de este sistema socioeconómico, a diferencia del Marxismo, por ejemplo. La concentración y la distribución de los ingresos capitalistas dependen mucho más de las condiciones particulares de cada sociedad y no del modelo en sí.

Esta forma de ordenamiento tiene ciertos condicionantes que permiten o impiden que se pueda desarrollar: sólo puede funcionar cuando hay medios sociales y tecnológicos suficientes para asegurar el consumo y acumular capitales, en otras palabras, debe existir un empleador, un empleado y un consumidor.

¿Cuándo empezó el capitalismo?

El capitalismo como tantas otras tendencias sociales, económicas y políticas empezó en Inglaterra. Más precisamente, en el siglo XVII sustituyendo al feudalismo. Si bien el comercio es tan antiguo como el hombre, lo que es el capitalismo como sistema económico, en teoría, no apareció hasta la edad moderna.

Si bien la importancia de la producción, que es un pilar en el capitalismo, no se hizo patente hasta la Revolución industrial en el siglo XIX, ya antes del inicio de la industrialización había aparecido una de las figuras más características del capitalismo: el empresario. Un elemento clave de este sistema de ordenamiento económico es la iniciación de una actividad con el fin de obtener beneficios en el futuro; puesto que éste es desconocido, tanto la posibilidad de obtener ganancias como el riesgo de incurrir en pérdidas son dos resultados posibles, por lo que el papel del empresario consiste en asumir el riesgo de tener pérdidas o ganancias.

Tipos de capitalismo

Hablar de lo que es el capitalismo es muy amplio ya que a lo largo de la historia se dieron distintas variantes de este sistema socioeconómico que se diferencian de acuerdo a la relación entre el mercado, el Estado y la sociedad.

  • Mercantilismo

Esta forma nacionalista del capitalismo se caracteriza por el entrelazamiento de intereses comerciales para el Estado y el imperialismo y avala el uso del aparato estatal para promover las empresas nacionales en el extranjero. Esta forma de sistema sostiene que la riqueza de las naciones se incrementa a través de una balanza comercial positiva (en que las exportaciones superan a las importaciones).

  • Capitalismo de libre mercado

Es la pata mas defendida del capitalismo y se caracteriza por la no intervención de terceros en la economía. Los precios de los bienes y servicios son establecidos por la oferta y la demanda, llegando naturalmente a un punto de equilibrio. Implica la existencia de mercados altamente competitivos y la propiedad privada de los medios de producción.

  • Economía social de mercado

En este sistema la intervención del Estado en la economía es mínima, pero entrega servicios importantes en cuanto a la seguridad social, prestaciones de desempleo y reconocimiento de derechos laborales a través de acuerdos nacionales de negociación colectiva.

  • Economía mixta

Es el capitalismo más “tercer vía”. En este sentido, está en gran medida basado en el mercado, y consiste en la convivencia de la propiedad privada y la propiedad pública de los medios de producción, y en el intervencionismo a través de políticas macroeconómicas destinadas a corregir los posibles fallos de mercado, reducir el desempleo y mantener bajos los niveles de inflación. 

Aspectos positivos y negativos del capitalismo

Como se explicó anteriormente, el capitalismo es
una palabra -además de un sistema socioeconómico- que despierta voces a favor y en contra. Como es una manera de hacer política, hay perspectivas que la defienden y comparten y visiones que la critican y condenan.

Una de las críticas que se le hace al sistema es que está caracterizado por la explotación intraeconómica de la fuerza de trabajo del hombre al constituir el trabajo como una mercancía más. Por lo tanto, puede generalizarse que los medios de producción privados funcionan con fuerza de trabajo colectiva, de este modo, mientras en el capitalismo se produce de forma colectiva, el disfrute de las riquezas generadas es privado, ya que el sector privado “compra” el trabajo de los obreros con el salario. 

En la otra esquina del cuadrilátero, se encuentran los teóricos y políticos que defienden este tipo de ordenamiento. Éstos, enfatizan la capacidad del capitalismo de promover el crecimiento económico, tal como se mide por el Producto Interno Bruto, utilización de la capacidad instalada o calidad de vida. 

Afirman que el acelerado y contundente crecimiento de los indicadores económicos mundiales desde la revolución industrial se debe al surgimiento del capitalismo moderno. También sostienen que una economía capitalista brinda más oportunidades a los individuos de incrementar sus ingresos a través de nuevas profesiones o negocios que otras formas de economía. 

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