Tres motivos para apostar a los alimentos

Después de unos días de descanso, por los feriados de las Pascuas, de a poco voy retomando las actividades ordinarias.

Esto no implica que haya estado desconectado de los mercados y la economía mundial en estos días período de mini vacaciones. El radar analítico siempre está en modo “encendido”, permitiéndome interpretar la realidad desde el punto de vista del inversor.

Es así como una de las noticias que leí el fin de semana terminó de darle forma a esta columna, cuyo tema principal son los alimentos y las perspectivas de precios de cara al futuro.

Cuando hablamos sobre este tópico es difícil no aludir al “caso chino” para justificar por qué los precios de los alimentos van a tener un movimiento alcista en los próximos meses. Trato de no ser redundante, pero la incorporación de más cantidad de chinos a las ciudades y la mejora en la dieta alimentaria de los mismos implica una mayor demanda de alimentos.

Esto es una realidad, pero no es todo…

Le dije que el fin de semana, más precisamente el sábado, me llamó la atención una nota que leí y que refuerza mi proyección de largo plazo sobre los alimentos.

¿Sabía usted que el 20% de la tierra de China está totalmente contaminada y no es apta para el cultivo?

No se trata de una proyección ni de ningún análisis malintencionado con el fin de dañar la reputación económica del gigante asiático sino que, por el contrario, un propio informe del Gobierno de ese país es el que señala esto.

Más precisamente el reporte indica:

“El 19,4% de la tierra apta para cultivo se encuentra altamente contaminada como consecuencia de los años de rápida industrialización de la economía. Las toxinas provenientes desde las fábricas, la minería y las propias actividades agrícolas han contaminado fuertemente un quinto de las tierras productivas chinas”.

Lo anterior da cuenta de dos cuestiones importantes de cara al futuro.

Por un lado, mientras el proceso de urbanización chino continúe elevado, la demanda de alimentos se incrementará y, considerando la limitación actual proveniente de la contaminación de las tierras, las importaciones tenderán a subir.

Por el otro lado, si China continúa con su rápida expansión industrial, la tierra cultivable contaminada será mayor, limitando aún más la oferta de alimentos y haciendo al país más dependiente de las importaciones.

Todo confluye a esperar precios de los alimentos más altos en el futuro.

Otro factor que agrega presión en el mismo sentido es el creciente riesgo geopolítico que se desató en el mundo. Hoy el foco está puesto en el conflicto Rusia-Ucrania, al cual me referí en mi newsletter de la semana pasada “Putin ganó la guerra…y usted puede aprovecharlo”. Pero también hay otros focos donde prestar atención, como pueden ser las guerras civiles en países africanos, las revueltas políticas en Turquía y el conflicto de nunca acabar en Siria.

Los precios de los alimentos son muy sensibles a esta beligerancia creciente y, de desatarse algún evento inesperado en el corto plazo, la suba en el precio de los commodities puede ser exponencial.

Un último motivo por el cual soy optimista con los commodities agrícolas en el mediano plazo es que el mercado está comportándose de una manera menos especulativa y los movimientos de precios se guían más por fundamentos de mediano y largo plazo.

Durante la década del 2000, muchos bancos de inversión comenzaron a participar activamente en estos mercados, volviéndolos más especulativos y volátiles. Lejos de moverse por los fundamentos, los precios de los commodities comenzaron a responder más a las operaciones de trading que ejecutaban dichos bancos.

Sin embargo, este proceso se está revirtiendo.

En esta semana se espera que uno de los bancos más activos en el trading de commodities, como es el británico Barclays, anuncie una gran desinversión en sus unidades de inversión de metales, energía y commodities agrícolas a partir de la creciente regulación de los organismos pertinentes.

Barclays, junto a otros cuatro grandes bancos globales, controlan el 70% del trading mundial de los commodities, y el alejamiento de este mercado implica que el mismo comenzará a regirse más por la interacción de la oferta y demanda fundamental de commodities.

A la salida de Barclays de estas Bolsas  se le adiciona un movimiento similar ejecutado por Morgan Stanley, Deutsche Bank, UBS y Royal Bank of Scotland.

¿Dónde invertir?

Existen numerosas alternativas al alcance del inversor para poder exponerse a los commodities agrícolas. Claro está que el tipo de instrumento a elegir depende, en gran parte, del riesgo que se quiera asumir.

Una de las alternativas más conservadoras es el ETF DBA, el cual está compuesto por una canasta diversa de commodities agrícolas que permite atenuar los riesgos de caídas de precio circunstanciales en alguno de ellos.

Sin embargo, si está dispuesto a correr un poco más de riesgo, con un potencial de ganancia muy atractivo, existe una acción que claramente está al frente de nuestras expectativas. La misma se la hemos presentado a nuestros suscriptores en el servicio de recomendaciones Crisis & Oportunidad en un informe exclusivo que ya tienen entre sus manos.

En un contexto donde estos tres factores que mencioné anteriormente potenciarán a los commodities agrícolas, la acción en cuestión sacará provecho de este ventajoso escenario.

Si quiere saber más, haga click acá.

Un saludo,

Diego.

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