Déficit fiscal: el problema fundamental de la economía argentina

No dan las cuentas. Ese es básicamente el problema económico que tiene el Gobierno en la actualidad. Sin embargo, y afortunadamente, el equipo de gestión ha mostrado indicios de querer comenzar a enfrentar el inconveniente.

Más concretamente, se materializa con medidas como el recorte de subsidios al gas y al agua, y la falta de pago del cupón PBI. Como siempre, se repite la misma historia: ocuparse sí, pero ¿a qué precio?

El jueves 27 de marzo se conoció que el Gobierno, a partir del 1 de abril, reduciría entre 17 y 80% los subsidios que aplicaba a las tarifas de gas y de agua para los consumidores residenciales y los comercios. Axel Kicillof, el ministro de Economía, informó que la quita podría llegar hasta el 80% para los usuarios de mayor envergadura. Esta medida, le ahorraría unos 10.000 millones de dólares anuales al Gobierno.

Paralelamente, se anunció que la tasa de crecimiento de la economía Argentina para 2013 fue de 3%, porcentaje que no dispara el pago del “cupón PBI” y ahorra a las arcas estatales unos 3.500 millones de dólares este año. Si bien este punto es más controversial porque, por un lado se trata de un porcentaje provisorio, y por el otro, ya hubo varios economistas que salieron a aclarar que el Gobierno debería pagar igual.

En esta dirección, varios conocedores del mercado salieron a afirmar que dadas estas condiciones, el Gobierno debía pagarle a los inversores. Entre ellos, el ex secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, quien estuvo al frente del diseño del canje del que surgieron los cupones PBI, aseguró que el Gobierno tendrá que pagar en diciembre los 3.600 millones de dólares porque en el decreto 1735 y anexos se preveía que el piso del 3,22% quedaba alterado si el INDEC modificaba el cálculo del PBI (como hizo).

Si bien hace unos días, ningún funcionario de Economía ni de otra área del Gobierno había afirmado que no pagarían, la confirmación llegó ayer de boca del jefe de Gabinete, Jorge Capitanich. “Nielsen hace una interpretación que no es compatible con la que hace el Estado Nacional. El cálculo es correcto y no debe pagarse el cupón de PBI en 2014”, aseguró Capitanich en el recinto de la Cámara Baja.

Más allá de la práctica, en lo metodológico, leídas en conjunto estas dos medidas implican un cambio de tendencia en cuanto a la dinámica de las cuentas públicas y ratifican la continuidad del ajuste puesto en marcha desde principios de este año.

En esta dirección, Eduardo Ganapolsky, presidente de Proficio Investment, destacó que: “más allá del impacto obvio de los anuncios sobre la cotización del cupón, es interesante remarcar que el mercado reaccionó muy favorablemente a las medidas. Los bonos soberanos y acciones en el extranjero aumentaron fuerte el día posterior al anuncio, en tanto en el mercado local, y por razones estrictamente técnicas (fuerte liquidaciones de títulos para achicar el apalancamiento de las carteras expuestas al cupón), los aumentos se vieron con mayor claridad a partir del día lunes”. En otras palabras, explica que el riesgo país disminuyó y además las empresas locales vieron aumentar su valor.

Por otro lado, y enfocándose más en lo macro, explicó que -el Gobierno- al haber retrasado la adopción de un programa económico consistente por años, ahora tiene que hacer un inevitable y cruento ajuste. Para mitigarlo, debería lograr obtener financiamiento externo y así reducir leve pero sostenidamente, el déficit fiscal. De no conseguirlo, el ajuste recaerá totalmente y sin atenuantes sobre el sector privado.

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