Un concepto simple (y fácil de implementar) que me rindió US$ 6 millones el año pasado

Por Mark Morgan Ford

El lunes por la mañana, recibís un mensaje en el cual se te informa que tenés un saldo a favor en tu cuenta de PayPal. Revisás y ves que mientras estabas en la playa ese fin de semana, más de US$ 6.500 se depositaron en tu cuenta.

El martes, recibís un cheque de un cliente: US$ 4.000, que es lo que manda todos los meses.

El miércoles, recibís un resumen de tu cuenta de corretaje, en el que aparece un extra de US$ 475 a tu favor que ganaste el día anterior. 

El jueves, tu mujer regresa a tu casa con dinero en efectivo que cobró del pequeño negocio de ventas que empezaste el año pasado. Pone sobre la mesa US$ 1.400.

Luego, el viernes, tu administrador inmobiliario te manda un correo electrónico en donde te avisa que cobró los alquileres del último mes y que va a depositar en tu cuenta US$ 11.500.

“Una buena semana”, pensás, sentado al lado de la pileta.

De las muchas formas que hay de generar dinero, la participación como emprendedor (es decir, participación directa en un negocio start-up) ofrece el mayor potencial. Así es como los ricos más ricos -desde Andrew Carnegie hasta Bill Gates- adquirieron sus grandes fortunas.

En un próximo ensayo, te voy a decir el porqué de eso y cómo podés incorporar la participación como emprendedor a tu plan para generar riqueza.

Hoy, no obstante, te quiero hablar de la segunda mejor forma de generar dinero -una forma que, de alguna manera, es más fácil y más práctica. También, es la forma principal mediante la cual he generado mi riqueza.

Estoy hablando de la estrategia de desarrollar múltiples fuentes de ingresos.

Como dije, ésta no es la forma de crear miles de millones de dólares. Andrew Carnegie y Bill Gates generaron sus grandes fortunas enfocándose en un único negocio.

Si estuvieran dando lección, podrían decirte que generarías más dinero enfocándote en una sola oportunidad generadora de riqueza, como ellos lo hicieron, y podrían tener razón -si fueras tan inteligente y afortunado como lo fueron ellos.

Sin embargo, la mayoría de los lectores de PBL (Palm Beach Letter) no están en una situación que les permite crear negocios de miles de millones de dólares. Están muy viejos, muy comprometidos, muy ocupados o muy pobres. Por lo menos, así es cómo probablemente se sienten.

De cualquier forma, no puedo decirte cómo hacer eso. Sólo puedo decirte lo que sé hacer. Yo me hice rico -bastante rico- desarrollando múltiples fuentes de ingresos.

Si no estás listo para convertirte en el próximo Bill Gates, este ensayo es para vos.

Cómo me hice rico

Nunca tuve ambiciones de convertirme en un emprendedor. De hecho, nunca tuve ningún tipo de interés en los negocios. El camino financiero en el cual incursioné en esta vida fue más el resultado de un accidente y de mi naturaleza que de un plan.

Como sabés, participo de decenas de negocios de emprendedores, pero la riqueza que he adquirido no provino de la venta de ninguno de esos negocios, sino por los ingresos que esos negocios generaron y por cómo los invertí.

He estado desarrollando flujos de ingresos extras por más de 25 años. He probado docenas de cosas. Más de la mitad de ellas dieron buenos resultados. Sin embargo, mi método fue siempre empezar a una escala pequeña y tantear el mercado rápidamente.

Si parecía prometedor, le metía a fondo. Si empezaba mal, me retiraba rápido.

Te recomiendo que hagas lo mismo. Buscá una oportunidad que te intrigue. Probá esa oportunidad de forma rápida e inteligente. Si funciona, seguí para adelante. Si no funciona, abandonala rápidamente y pasá a la oportunidad número 2.

Al usar esta estrategia, desarrollé las siguientes fuentes de dinero que son totalmente funcionales y casi automáticas hoy:

1.Mi cartera inmobiliaria.

2.Mi cartera inmobiliaria internacional.

3.Mis ingresos por dividendos de acciones.

4.Mis ingresos por bonos.

5.Mis ingresos provenientes de opciones.

6.Mis ingresos provenientes de mi trabajo como consultor.

7.Mis ingresos como dueño de más de seis empresas rentables.

Además,  esto no incluye mis activos tangibles -los inmuebles, el arte, las monedas de oro, etc.- que tengo guardados. Son activos que crecen de “forma automática” también, una vez que comenzás, pero vamos a hablar sobre ese tema en otro momento.

El año pasado, el total de ingresos que obtuve de estas fuentes automáticas de efectivo fue de más de US$ 6 millones. Gané ese monto sin haber tenido que ir a la oficina, sin tener que responder a un jefe y sin tener que haber hecho algo que no quería hacer.

Cuando empecé, cuando decidí que quería ser millonario, mi ingreso anual era de US$ 35.000. El primer año lo dupliqué y, luego, incrementó de forma exponencial. (Te voy a explicar cómo sucedió esto más adelante).

La ventaja de tener fuentes de ingresos múltiples

Por supuesto que es mucho más fácil llegar a un ingreso de millones de dólares si empezás cuando tenés 30 años, como yo lo hice. Aún así, incluso si sos más grande y tenés menos de 10 años para generar los ingresos que vos querés, podés hacerlo, pero tenés que empezar ya.

Sabemos por encuestas que muchos suscriptores del Palm Beach Letter todavía no son ricos -o tan ricos como les gustaría ser. La crisis financiera en los años 2008 y 2009 fue devastadora para muchos de ellos.

Algunos de ellos están empezando de cero. Otros están teniendo que retrasar sus planes de jubilación unos 10-15 años.

Todos quieren saber qué hacer para asegurarse de que pueden jubilarse cómodamente sin tener preocupaciones. La única y mejor respuesta que les puedo dar es la siguiente: tienen que generar fuentes de ingresos extras.

“El problema no es sólo que estás recibiendo el 0,5% de tu cuenta bancaria, el 3,5% de tus bonos y el 8% de tus acciones. ¡El problema es que no tenés el efectivo suficiente!”.

Frená y preguntate si te está pasando eso.

¿Qué cambiaría tu vida económica de una forma drástica? ¿Obtener unos puntos porcentuales extras de tus inversiones actuales u obtener miles de dólares extras en efectivo todos los meses?

He dicho esto muchas veces en ensayos anteriores, pero vale la pena repetirlo ahora: No te vas a independizar financieramente invirtiendo solamente en acciones y opciones. Tenés que incrementar tus ingresos a través de diferentes caminos y oportunidades.

Los rendimientos compuestos: realmente increíble

Las fuentes de dinero extras crecen de forma milagrosa. Se hacen cada vez más grandes y son cada vez más fáciles de generar con el transcurso del tiempo.

Luego de un mes, tenés en tu bolsillo US$ 200 extras. Al final del tercer mes, esos $200 se han cuadriplicado. Transcurridos seis meses, estás ganando US$ 600 y, para fin de año, son US$ 1.200 por mes o US$ 14.000 por año.

Sin embargo, no estás trabajando mucho más duro a fin de año. Estás trabajando menos. De hecho, vas a trabajar tan poco que vas a tener tiempo (y ahora efectivo extra) para empezar tu flujo de ingresos número 2.

Este segundo esfuerzo genera el doble de dinero que el primero. Al final del segundo año, tu flujo anual de ingresos es ahora de más de US$ 50.000 -US$ 28.000 del flujo número dos y mucho más de $14.200 del flujo número uno, ya que también está creciendo.

La oportunidad número 2 genera el doble de flujo que la oportunidad número 1 porque (a) sabés más, (b) tenés los contactos correctos y (c) tenés otro flujo de efectivo.

Éste es el milagro de los rendimientos compuestos. Has escuchado sobre intereses compuestos. Los ingresos de una inversión pasiva se calculan con el transcurso del tiempo a medida que reinvertís los dividendos o los intereses. Mientras más tiempo dejás que el efectivo se multiplique, más dinero ganás.

El mismo principio se aplica a todos los aspectos de los negocios que generan dinero extra. Cada vez que creás un nuevo flujo de ingresos extras, podés hacer uso del flujo de efectivo y experiencia de flujos anteriores para hacer que el nuevo sea mucho más poderoso.

Y estos mismos principios se aplican a todos los aspectos de los negocios que generan dinero extra: cada vez que creas un nuevo flujo de ingresos extras, puedes hacer uso del flujo de efectivo y la experiencia de los flujos anteriores para hacer que el nuevo sea mucho más poderoso.

Pero esto es una introducción. Hoy no quiero abrumarte.

Los detalles y, lo más importante, las técnicas para efetivamente generar estos flujos, los iremos viendo más adelante.

Saludos,

Mark.

Mark Ford es autor de “Siete años para el millón de dólares: El camino rápido para convertirse en millonario”, “Riqueza automática para los que recién empiezan” y “Confesiones de  un millonario hecho a sí mismo”, entre una docena de libros, todos presente en la lista de los más vendidos de The New York Times. Es uno de los grandes especialistas en “generación de riqueza” en el mundo entero.

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