3 señales para detectar el sobreprecio de las acciones

Para Wall Street, comprar acciones siempre será una buena inversión. Ya sea porque estos activos están valuadas en comparación con las ganancias del año pasado, según la relación entre el precio o valor y los beneficios, o porque se valoran con el pronóstico de ganancias para el próximo año.

Los brokers de Wall Street dirán que las acciones deben ser una buena inversión, ya que en los últimos 30 años les ha ido muy bien.

Pero para algunos, ninguna de estas premisas es una clara señal de que las acciones  realmente sean un buen negocio. La consultora financiera Smithers & Co presentó un informe donde muestra que  la mayoría de estas métricas son inútiles,

Andrew Smithers , presidente de Smithers & Co., es además el co- autor del libro “La valoración de Wall Street”. En esta publicación el economista rompió con el consenso de Wall Street y advirtió sobre el  accidente que estaba por venir: la caída de un 50% del mercado de valores. Mientras que por esta situación, Wall Street culpó a Enron, WorldCom , la Fed  y al gobierno.

En 2008 Smithers volvió a advertir que las acciones estaban cada vez más sobrevaloradas. Wall Street hizo oídos sordos y lo trató de tonto. Pero en 2008, el mercado de valores se derrumbó de nuevo y  Wall Street buscó nuevos culpables.

El último trabajo publicado por Smithers, “Hindsight Valor: US Equities”, aporta una mirada crítica a todas las medidas actuales que refuerzan el argumento de que las acciones siguen ofreciendo una buena ganancia.

Para Smithers nada de esto se relaciona con lo que el mercado de valores va a hacer este año o el próximo, ya que nadie ha sido capaz de predecir de forma fiable la dirección del mercado de valores en períodos cortos. Así, los períodos de hasta 10 años resultan azarosos: un mercado de valores sobrevalorado puede subir y subir mucho antes de comenzar a bajar.

En este sentido, lo único que sabemos es que tarde o temprano el mercado de valores caerá. Los mercados sobrevaluados producen pésimos rendimientos en un período de 10 y 30 años, mientras que los devaluados llegan a producir excelentes rendimientos.

Smithers consideró cada una de las medidas que se promociona en Wall Street y miró tanto los ajustes inflacionarios como los rendimientos. Observó así que los inversores ganaron más que en los siguientes años, situación que él llama “valor de retrospectiva”.

En su opinión, no importa que las acciones actuales rindan más que los bonos y los depósitos bancarios. Cualquier cosa puede pasar en el corto plazo.Pero a largo plazo, las observaciones son completamente inútiles para determinar si es un buen momento para poseer acciones.

De este modo, Smithers encuentra tres medidas de fácil acción para cualquier inversor de hoy en día:

Una es el Pseudo- Indicador, que se basa en retornos precedentes del mercado de valores. Esta dice que los largos periodos de excelentes rendimientos son seguidos generalmente por otros de bajos rendimientos. Y debido a que en los últimos 30 años se han producido muy buenos rendimientos, hay una alta probabilidad y gran preocupación de que en los próximos 30 haya  escasa rentabilidad.

La segunda es la ratio presupuestaria, ajustada en función del precio-ganancias, que compara los precios de las acciones con los ingresos promedio de la última década.

Y la última, más conocida y exitosa, llamada “Tobin’s q”, que compara el precio de las acciones con los activos netos de las empresas, ajustadas por la inflación.

La recomendación de Smithers es que si el pasado sirve de guía para obtener una buena estimación de los rendimientos futuros del mercado de valores, hay que ignorar por completo los bajos rendimientos en efectivo, certificados de depósito o bonos y prestar más atención a los otros indicadores.

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