Se terminó la fiesta del consumo: el poder adquisitivo bajó un 2% en 2013

Mientras los salarios suben por la escalera, los precios de los alimentos y servicios van en ascensor. Mientras que en la inflación calculada por el Congreso en 2013 fue del 26,8%, las remuneraciones de los argentinos se incrementaron también, pero en un 26,1%. De esta manera, quedaron muy por detrás de la inflación de precios que continuó ascendiendo.

Según un estudio publicado ayer por el Banco Ciudad,  si se considera” la suba de  precios que se dio en diciembre y la estabilidad en el  ritmo de crecimiento de los salarios, el año 2013 habría finalizado con una pérdida de poder adquisitivo  promedio superior al 1%, la mayor desde el año 2007, cuando la inflación se ubicó por primera vez por encima 20%”.

La apertura por sectores muestra crecimientos  moderados de los salarios públicos y del sector privado registrado, compensados parcialmente poruna marcada suba de las remuneraciones del sector  privado informal. De acuerdo a las estimaciones  oficiales, los salarios del sector público experimentaron  una suba del 0,6% mensual y 25,2% anual en  noviembre, moderando su ritmo de crecimiento con respecto a meses anteriores.

En el caso del sector  privado registrado, la suba salarial fue del 1,8% mensual  y 24,6% anual, dada la baja incidencia de las paritarias  en los últimos meses del año. Contrariamente, los ingresos nominales de los trabajadores informales del  sector privado presentaron un extraordinario crecimiento en noviembre, del 5,5% mensual, que se suma a las  sostenidas subas que el INDEC viene publicando para este segmento desde septiembre. Así, en términos anuales los salarios del sector privado no registrado aumentaron un 30% anual, sosteniendo el crecimiento del nivel general del índice de salarios oficial.

Los más afectados por este doble juego fueron los trabajadores del sector privado. Para el Banco Ciudad “descontando los efectos de la inflación, el poder de compra de los empleados privados formales disminuyó 0,7% mensual en noviembre y acumula un deterioro de 1,7% en los últimos doce meses”.

La aceleración de la inflación verificada en  diciembre dejaría por saldo la mayor erosión del  salario real de los trabajadores formales de los últimos seis años. El dato no deja de ser preocupante para la economía si se toma en cuenta además que a lo largo de prácticamente todo el año pasado, y especialmente en el segundo semestre, el poder de compra del salario de los trabajadores privados formales  presentó variaciones negativas, erosionando las subas  salariales pactadas en las últimas paritarias. Si a lo anterior se suma la suba de precios de enero, también con un piso superior al 3% mensual, la caída acumulada de los salarios reales del sector privado sumaría casi 6% en los últimos 7 meses.

El impacto de esto ya ha comenzado a sentirse en los comercios minoristas y las automotrices. “Las ventas minoristas en los comercios más chicos, cerraron el año en baja. “Según las estimaciones en cantidades que lleva adelante la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas en estos locales habría caído 1,7% anual, afectado principalmente por la fuerte caída de la operatoria inmobiliaria (-23% anual), junto con una parálisis del resto de los rubros”, informa el Ciudad. 

 

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