Invertir en fracking: cómo el combustible no tradicional puede impulsar a las economías

el-shale-gas-toma-fuerzaEl shale gas, también conocido como gas de esquisto o petróleo de esquisto, es una materia prima de uso múltiple, ya que se ha encontrado que puede ser utilizado como combustible de autos y en estufas hogareñas.

Numerosos reportes han considerado como valiosos los avances tecnológicos en materia de explosión de petróleo y shale como una mejora también a favor de la economía estadounidense. Por otra parte, algunos analistas sostienen que este commodity podría ser igual de disruptivo que Internet en la década del 90.

Hoy en día el descubrimiento del shale gas es considerado como revolucionario y podría dejar al continente americano en una buena posición, ya que hay probabilidades de encontrar yacimientos de estas características en países como Estados Unidos y Argentina. E, incluso, en Dakota del Norte se ha publicado que ya se produce gas de esquisto a un ritmo de 700 mil barriles diarios. La pregunta es si podrá mantener este ritmo en el largo plazo.

El método de fracking, que es la única manera posible de extraer el gas, consiste en un fracturamiento hidráulico, ha sido utilizado desde los años 40. Pero hasta principios del año 2000 se pudo perfeccionar y utilizar correctamente para la extracción de esquisto y para 2008 impactó en el suministro de energía de EE.UU, según cuenta la columna del ganador del Pulitzer, Daniel Yergin, en el portal web Project Syndicate.

Desde ese momento en que se hizo notable, la industria se ha desarrollado rápidamente y el gas de esquisto en la actualidad representa el 44% de la producción total de gas natural. Dada la abundante oferta, los precios del gas en ese país han caído a un tercio de los de Europa, mientras que Asia paga cinco veces más. El petróleo de esquisto, producido con la misma tecnología que el gas, impulsa la producción del combustible, que ha aumentado hasta 56% desde el año 2008. Además, la Agencia Internacional de la Energía prevé que en los próximos años Estados Unidos supere a Arabia Saudita y Rusia para convertirse en el mayor productor de petróleo del mundo, dice Yergin.

Muchos otros países reevalúan sus políticas energéticas hoy en día, a la luz de la revolución que ha presentado el shale gas. China, al ver la velocidad y grado de desarrollo de ese tipo de energía en el país del Norte, ha dado una alta prioridad en el desarrollo de sus amplios recursos de gas no convencional. Para China, la sustitución del carbón por gas natural en la generación de electricidad es esencial para mitigar el descontento de la población y los problemas de salud derivados de la polución.

El aumento de la energía de esquisto tiene un impacto económico global más amplio, indica el escritor. El shale gas ayuda a cambiar el equilibrio de la competitividad en la economía mundial, con Estados Unidos que toma la ventaja.

La revolución apenas comienza, pero los países se alistan para adelantarse y lograr los beneficios que la primera economía del mundo ya parece estar disfrutando.

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