Esta recuperación es falsa

El Dow Jones empezó la semana con una caída de 179 puntos, un poco por encima del uno por ciento del valor del índice. Si el valor total de la Bolsa de Estados Unidos es de 17 billones de dólares, el lunes se destruyeron 170.000 millones de dólares. En nuestra opinión, aún faltan por ser destruidos otros 7 billones de dólares.

Es demasiado pronto para decir que hayamos tocado techo, pero no queremos quedarnos sentados en la rama más alta de este árbol. Cuanto más subes, más peligrosa es la caída. Desde donde estamos, en el suelo, el panorama da miedo.

Hay demasiada gente en el árbol, todos ellos disfrutando con calma del tiempo soleado y de una larga temporada en la que su dinero no parado de crecer. ¡Qué terrible sería si se cayeran todos del árbol!

Todo el mundo invierte en acciones esperando ‘batir al mercado’. Pero todo el mundo es el mercado. Sólo unos pocos consiguen batirlo, y normalmente lo hacen por accidente. Por supuesto, al año pasado los inversores se conformaron con apuntarse a la subida del mercado. Batirlo no era necesario.

Como venimos informando, los más ricos vieron incrementar su riqueza en 3,7 billones de dólares el año pasado. Buena parte de ello vino de la Bolsa, que en Estados Unidos alcanzó nuevos récords históricos. Los inversores esperan poder repetir este rendimiento en 2014. Incluso si es la mitad de bueno que 2013, supondría unas ganancias espectaculares.

Pero tenemos algunas preguntas: ¿A quién le están ganando terreno? ¿De quién están ganando dinero? O, por ponerlo de otra forma, ¿quién está al otro lado de la transacción?

La economía de Estados Unidos creció el año pasado un 2 por ciento. Así que tenemos un exceso de 340.000 millones de dólares si comparamos el crecimiento de la economía estadounidense con la revalorización de la Bolsa de ese país. ¿Cómo es posible que los inversores obtuvieran ganancias por 10 veces más que el valor generado por la economía americana? Pero espere, que aún hay más.

Desde las profundidades del crash de 2009, el valor de la riqueza total de Estados Unidos ha crecido en 21 billones de dólares. Aproximadamente, pasó de 50 a 71 billones. Durante ese mismo periodo, el valor de la riqueza real de las familias americanas ha disminuido. Los salarios han bajado y las ganancias de una familia estadounidense media también han disminuido. Las tasas de crecimiento han disminuido y, para una parte importante de la población, el número de gente con trabajos también ha disminuido.

Fíjese en un gráfico del PIB real y verá que sólo es un 6 por ciento superior a lo que era en 2007. Aun así, el valor de la riqueza total de Estados Unidos ha subido 20 veces más deprisa que el PIB desde 2009. ¿Cómo es esto posible?

La Reserva Federal lleva años intentando incrementar los precios de los activos, y lo han conseguido. El ‘efecto riqueza’ ha traído 21 billones de dólares extra a las cuentas de la primera economía del planeta. Se suponía que esto incrementaría la demanda, lo que nos conduciría a un mayor gasto en inversión.

La Ley de Say nos dice que tienes que producir antes de consumir (más o menos). Pero aquí tenemos un exceso de 20 billones de dólares en el poder adquisitivo que parece haber aparecido de la nada. ¿Cómo es posible?

La riqueza puede ser física, como poseer una casa o un cuadro, o fiduciaria (papel moneda). Ahora  nos quieren convencer de que tenemos 21 billones más de riqueza real. Sin embargo, si no hay un incremento de esta riqueza real, solo tenemos más papel moneda. En otras palabras, no tenemos ni un céntimo más de riqueza real, es todo ficticio.

Todos los activos fiduciarios funcionan como garantía para reclamar bienes y servicios; y uno no puede conseguir más bienes y servicios de los que una economía puede producir. En el periodo de 2008 a 2013, la economía ha producido una fracción mínima de riqueza real de la riqueza total que nos quieren convencer ha sido creada. Con el sistema de dinero fiduciario, las garantías para transformar este papel moneda en bienes y servicios tendrán que ser satisfechas en el futuro.

Entonces, ¿cuándo va a producir Estados Unidos 21 billones de dólares de nueva riqueza real para que estas garantías sean satisfechas? Veamos… “el futuro tiene mala pinta”, escribió el economista jefe del Financial Times Martin Wolf.

El editor del Financial Times su suma a Larry Summers, quien argumenta que el crecimiento de Estados Unidos se encuentra atascado en el barro, y que no saldrá de ahí a corto plazo. “Desde el comienzo de este siglo”, escribe Summers en el Washington Post, “el crecimiento anual medio de la economía americana ha sido de media inferior al 1,8 por ciento.”

Hum… eso son 300.000 millones de dólares. ¿Cuánto vamos a tener que esperar –a un ritmo de 300.000 millones al año- para satisfacer los 21 billones de papel moneda? La respuesta: ¡70 años!

Esto no va a pasar, ¿verdad? Mucho antes de que lleguemos a 2084, esas garantías asociadas al papel moneda serán canceladas y descartadas.

En otras palabras, la riqueza creada en Bolsa estos años ha sido prácticamente un espejismo.

Saludos,

Bill Bonner.

Bill Bonner es fundador y presidente de Agora Inc., con sede en Baltimore, Estados Unidos. Es el autor de los libros “Financial Reckoning Day” y “Empire of Debt” que estuvieron en la lista del New York Times de libros más vendidos. Sus columnas hacen parte de la Revista InversorGlobal. Puede suscribirse haciendo click aquí.

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