El “efecto Tango” y otras crisis económicas modernas

La brusca devaluación experimentada por el peso argentino la semana pasada -la mayor de los últimos doce años- puede perjudicar seriamente a bancos y empresas, y ha sido replicada por todos los medios del mundo. No sólo por la repercusión mediática sino también porque influyó y significó un efecto en cadena en muchos países que mantienen relaciones económicas con la Argentina.

La globalización económica consiste en la creación de un mercado mundial en el que se suprimen todas las barreras arancelarias para permitir la libre circulación de los capitales: financiero, comercial y productivo. La globalización entonces, vendría a ser como la etapa de culminación del proceso histórico de expansión del capitalismo, con dos objetivos: la libre movilidad del capital y la creación de un solo mercado mundial. Por un lado, este sistema económico tiene muchos aspectos favorables pero por el otro tiene puntos altamente negativos, como por ejemplo que problemas locales lleguen a afectar a todo el mundo.

A continuación, repase cuáles han sido las crisis económicas modernas más influyentes:

El efecto Tango

Las Bolsas de todo el mundo sintieron el impacto de la devaluación argentina que ocurrió la semana pasada. No sólo los mercados de España, Chile y Estados Unidos registraron caídas en sus acciones, sino que también las monedas de India, Turquía y Rusia también fueron golpeadas por la depreciación del peso argentino.

Muchos analistas recordaron el “efecto tequila”, nombre que recibió la crisis económica de México en 1994, en la que la devaluación de la moneda de ese país tuvo consecuencias negativas en las de todos sus socios comerciales. Aunque muchos reconocen que la “crisis del peso” no tendría las mismas consecuencias inmediatas sobre las economías mundiales como la mexicana, lo cierto es que la caída del 17% en el valor del peso de la semana pasada causó pánico en los sistemas financieros de los países en desarrollo e impulsó las devaluaciones de la lira turca, la rupia inda, el rand sudafricano y el rublo ruso.

El ‘efecto Tequila’

La crisis económica de México de 1994 tuvo repercusiones mundiales. Fue provocada por la falta de reservas internacionales, causando la devaluación del peso mexicano durante los primeros días de la presidencia de Ernesto Zedillo. A unas semanas del inicio del proceso de devaluación de la moneda mexicana, el entonces presidente de los Estados Unidos, Bill Clinton, solicitó al Congreso de su país la autorización de una línea de crédito por $20 mil millones de dólares para el Gobierno Mexicano, a efectos que le permitieran garantizar a sus acreedores el cumplimiento cabal de sus compromisos financieros denominados en dólares.

La crisis de los dragones asiáticos

La crisis financiera asiática fue un período de dificultad financiera que se apoderó de Asia en julio de 1997 y aumentó el temor de un desastre económico mundial por contagio financiero. También conocida como la crisis del Fondo Monetario Internacional, comenzó el 2 de julio de 1997 con la devaluación de la moneda tailandesa. Por efecto dominó, le sucedieron numerosas devaluaciones en Malasia, Indonesia y Filipinas, lo que repercutió también en Taiwán, Hong Kong y Corea del Sur.

El ‘efecto Vodka’

La crisis financiera en Rusia (también llamada la “crisis del rublo”) golpeó a Rusia el 17 de agosto de 1998. Fue exacerbada por la crisis financiera asiática que empezó en julio de 1997. Dado el declive consiguiente en los precios mundiales de los commodities, los países que dependían fuertemente de la exportación de materias primas estuvieron entre los más severamente perjudicados. El declive profundo en el precio del petróleo tuvo consecuencias severas para Rusia; sin embargo, la causa primordial de la crisis financiera rusa no fue directamente la caída de los preciós del petróleo, sino el resultado de la falta de pago de los impuestos por parte de las industrias energéticas y manufactureras.

El ‘efecto Samba’

La crisis rusa llegó a contaminar a Brasil en 1999, cuya economía se fue deteriorando rápidamente en la medida en que la turbulencia financiera se intensificaba en los mercados internacionales por los problemas en Rusia. En un intento por contener una masiva fuga de capitales, que en 4 meses fueron más de 35,000 millones de dólares, las tasas de interés brasileñas subieron más de 30% anual, con lo que la ya de por sí elevada deuda interna aumentó aún más.

Con la aprobación, por parte del FMI y de otras instituciones financieras internacionales, se otorgó un paquete de préstamos por 41,500 millones de dólares que sumado a la implementación de una fuerte disciplina fiscal, se logró estabilizar a la economía brasileña.

La Gran Recesión

Por crisis económica de 2008 a 2014, también denominada Gran Recesión, se conoce a la crisis económica mundial que comenzó en el año 2008, y fue originada en los Estados Unidos. Entre los principales factores causantes de la crisis se encuentra la desregulación económica, los altos precios de las materias primas debido a una elevada inflación planetaria, la sobrevalorización del producto, crisis alimentaria mundial y energética, y la amenaza de una recesión en todo el mundo, así como una crisis crediticia, hipotecaria y de confianza en los mercados. La crisis iniciada en 2008 ha sido señalada por muchos especialistas internacionales como la «crisis de los países desarrollados», ya que sus consecuencias se observan fundamentalmente en los países más ricos del mundo.

Los PIIGS europeos

PIGS es un acrónimo peyorativo en inglés con el que medios financieros anglosajones se refieren al grupo de países de la Unión Europea: Portugal, Italia, Grecia, España, donde se requiere incidir en los problemas de déficit y balanza de pagos de dichos países. Tras la crisis de 2011, el término suele incluir a Irlanda (con el acrónimo PIIGS) para referirse a los países, algunos anteriormente referidos como “ejemplares”, que sufrieron una crisis aumentada comparada al resto de Europa.

La burbuja de las ‘puntocom’

Al sector tecnológico le costó miles de millones de dólares aprender que las acciones de las tecnológicas eran solo eso, acciones. El índice Nasdaq, en el año 2000, se disparó desde los 3.000 puntos hasta los 5.000 en solo cuatro meses. Ya en 2002, su valor era aproximadamente de 1.300 puntos. A partir de la crisis de esta burbuja, muchas empresas comenzaron a cerrar, a fusionarse o a realizar despidos masivos. En la actualidad, con la espectacular salida a bolsa de Facebook y Twitter, hay quienes especulan con la posibilidad de otra burbuja de las puntocom, la ‘2.0’.

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