Invertir en dollar-linked: las opciones más y menos tentadoras

Dolores Ugarte

Se tiende a pensar que cuanto mayor sea la libertad individual, mayor será el bienestar de las personas, y que el modo de aumentarla consiste en aumentar las posibilidades de elección. Sin embargo, los estudios realizados demuestran que cuando existen demasiadas opciones entre las que elegir, en vez de experimentar mayor libertad, la persona se siente bloqueada y paralizada, y la decisión se vuelve mucho más difícil.

Tal es el caso de los inversores argentinos, que se han abrumado por la cantidad de emisiones dollar-linked que han aparecido en los últimos meses fruto del atraso cambiario y de la promesa de un ‘ajuste’ en la velocidad devaluatoria.

Rafael Di Giorno, director ejecutivo de Proficio Investment, explica que esto sucede también porque: “la gente hoy no tiene un instrumento de indexación y todo lo que es bono atado a evolución del tipo de cambio, el mercado hoy lo chupa. En el corto plazo principalmente todo lo que esté sujeto a dólar oficial se va a valorizar mucho”.

Para Diego Martínez Burzaco, economista jefe de InversorGlobal, en realidad se potenciaron a partir de la aplicación del cepo cambiario. “Los emisores lanzaron estos bonos para atender la demanda de los inversores por emisiones dolarizadas y antes de la aceleración de la devaluación oficial tenían bajo costo”, detalla.

Varios gobiernos provinciales, como la provincia de Buenos Aires o la Ciudad de Bueno Aires, y el Banco Central de la República Argentina ofrecen sus propias opciones atadas al dólar. Con la proliferación de éstas, el ahorrista puede encontrarse aturdido y confundido. Por lo cual, debe estudiar bien sus opciones antes de realizar cualquier inversión.

El nuevo bono de la Ciudad de Buenos Aires, que será colocado por el Banco Ciudad, será emitido por un valor de 400 millones de dólares. Será liquidado en seis años, en pesos, pero al tipo de cambio oficial. La apuesta de la gestión de Mauricio Macri es ambiciosa y puede volverse un salvavidas para los ahorristas, que buscan mitigar el peso del combo devaluación-inflación. Se trata de una emisión de deuda por un monto cercano a los 2400 millones de pesos a seis años, con tres de gracia.

Según Leonardo Bazzi de Puente, los bonos que emitirá la Ciudad de Buenos Aires pagarán un cupón fijo a licitar y amortizarán en seis cuotas iguales y consecutivas a partir de junio 2017. Los bonos tienen calificación “raBBB-” de S&P, “A3.ar” de Moody’s y “AA” de Fitch, y el destino de los fondos será para infraestructura.

Sobre esta opción, Rafael Di Giorno, expresó: “los bonos del Ciudad me gustan y opino que son una buena opción para el inversor. Creo que se van a manejar bien ya que el equipo económico detrás de éstos entiende la importancia de estar en el mercado de capitales y de no defaultear o pesificar un bono”.

Asimismo, hizo hincapié en que la Ciudad de Buenos Aires “más o menos, dentro lo que es hoy Argentina, está fiscalmente sana. Entonces aunque les cueste un poco pagar, lo van a hacer”.

Sin embargo, advirtió que en cuanto a bonos dollar-linked se trata, prefiere focalizarse en otros: “hay provincias como Chubut que a mi me gustan más porque están cubiertas por las regalías de petróleo y sus ingresos también están atados al dólar. Ciudad de Buenos Aires no tiene eso”.

Así como Chubut, muchas provincias se sumaron a esta nueva modalidad. En lo que va de 2013, las provincias ya colocaron cerca de 2.500 millones de dólares bajo esta modalidad, con un alza de 300% respecto a lo emitido en el mismo periodo de 2012 y la cifra promete seguir creciendo en los próximos meses en la medida que se sumen nuevas emisiones.

Las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Chaco, Chubut, Neuquén, y la Ciudad de Buenos Aieres, entre muchas otras  han emitido bonos atados a la devaluación que hoy arrojan una tasa que supera el 30% anual.

En este sentido, según publicó el diario El Cronista, hay cierto temor que una devaluación fuerte pueda afectar la capacidad de pago de los que emiten los papeles. Las letras de algunas provincias no tiene relación con sus ingresos, y hay miedo de que no los puedan responder, y haya una pérdida de valor.

Por esto, Martínez Burzaco se mantiene firme y puntualiza que “si el inversor busca menos riesgo, las alternativas más atractivas pueden ser los bonos dollar-linked pero emitidos por entidades privadas, como pueden ser Cresud o Milonos”.

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