Piense dos veces antes de subirse a la ola de los bonos argentinos

Los bonos argentinos experimentan un buen momento. En el país, la avidez por los dólares hizo que los bonos locales en esa moneda encabezaran el ranking de subas entre los activos bursátiles, y en el exterior, los papeles argentinos se vieron beneficiados con las últimas noticias relacionadas con la economía local.

En la Argentina, las subas de los instrumentos financieros se registraron entre el 1,6 al 4%. En Wall Street, luego de que trascendieran novedades relacionadas con la deuda de nuestro país, los bonos en el exterior llegaron a máximos anuales.

Para Diego Martínez Burzaco, economista jefe de InversorGlobal, esto sucede ya que: “habían sido los más castigados de la región durante muchos años y con la expectativa de cambio político en Argentina y algún acercamiento al Banco Mundial y al FMI esto se ha revertido en el corto plazo”.

Si bien en la primera parte del 2013 los fallos adversos que tuvieron lugar en la Justicia estadounidense y conjuntamente los temores de los inversores en relación con la política económica del Gobierno habían destrozado los títulos, en la segunda mitad del año la racha parece haber cambiado.

Por otro lado, el costo del CDS (Credit Default Swap) había llegado a superar los 4.000 puntos básicos. Sin embargo, los cambios políticos y económicos que se experimentaron de la mano de la derrota del Gobierno en las primarias empezaron a impactar positivamente en los bonos. Así, el riesgo-país comenzó a descender, al igual que el CDS.

Sin embargo, para Martínez Burzaco, los bonos argentinos sin dudas siguen siendo riesgosos: “Básicamente por la dinámica de la caída de las reservas internacionales del BCRA, que quita capacidad de pago, y por la falta de acceso a los mercados voluntario de deuda para refinanciar vencimientos”, explica.

Y continúa: “En la medida que avance algún atisbo de solución con los holdouts o con los problemas mencionados anteriormente -reservas y salida al mercado- puede seguir la tónica positiva. Pero, sin dudas, hay que seguir siendo cauteloso”.

En esta dirección, el economista no deja de recomendar a los inversores los bonos que, bajo su punto de vista, mejor se perfilan a futuro: “Para el ahorrista conservador iría a los bonos más cortos de la curva. En dólares, este es el caso del Boden 2015. Para los más osados podrían invertir en la parte larga de la curva, donde hay posibilidades de mayor upside, pero también más riesgo. Allí, el PAR en dólares creo que es una buena opción”, concluye.

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