Éxodo de lujo: las marcas premium se van del país y se instala en Chile

Durante décadas, las capitales del lujo en Latinoamérica fueron Buenos Aires y San Pablo. Sin embargo, en los último años, las marcas más representativas del confort han decidido instalarse del otro lado de la Cordillera. Es así como paulatinamente Santiago de Chile se convirtió en el nuevo refugio de las firmas premium. 

En oposición a la incertidumbre económica que distintas medidas del Gobierno de Cristina Kirchner han generado en la plaza local, Santiago ofrece estabilidad económica, mejores aranceles y un crecimiento en la demanda de bienes suntuarios.

 Según el sitio de BBC Mundo, en los últimos años más de doscientas empresas de este segmento han abierto sus puertas en la capital chilena.  Según la Asociación de Marcas de Lujo (AML), que agrupa a varias empresas del sector, el rubro creció en el último par de años un 10% anual, el doble de lo que aumentó la economía chilena.

En 2012, las ventas alcanzaron los US$472 millones. De esta forma, Chile ya superó a  la Argentina y se convirtió en el segundo mercado de lujo del Cono Sur, detrás de Brasil. En Santiago, los empresarios festejan en parte a las medidas del Gobierno argentino, que actuaron como “un viento de cola” para el crecimiento del mercado en ese país. 

El shopping de lujo ya atrae también a muchos argentinos, que viajan sólo para comprar estos bienes;  por lo que la capital chilena ha sido bautizada “el nuevo Miami”. También muchos brasileños vuelan a Santiago para conocer su Distrito de Lujo, el primer centro comercial de este país dedicado a este mercado. 

Chile resulta atractivo ya que posee tasas arancelarias por debajo de las de Brasil o la Argentina. “Brasil es uno de los países más complicados y caros en términos de impuestos y costos de importación. Por ejemplo, por el vino importado se paga un arancel del 75%, para joyas, perfumes y cosméticos un 50% y para autos un 55%”, detalló al portal Jorge Sandoval, presidente de la AML

En cambio, por ser uno de los países con mayor número de tratados de libre comercio del mundo, Chile tiene aranceles de importación muy bajos e incluso a veces inexistentes. “Los autos de EE.UU. y Japón no pagan tasas de importación por acuerdos con esos países”, ejemplificó Sandoval.

De hecho, el rubro automotor es uno de los que más generan ingresos en el mercado de lujo chileno, así como el turismo (principalmente la hotelería) y los negocios inmobiliarios.

La seguridad, la estabilidad económica y política, los bajos aranceles y las reglas de juego claras son los principales motivos que llevan a los impulsores del mercado de lujo chileno a creer que el sector seguirá creciendo, no solo gracias a las visitas extranjeras sino también por el aumento en la demanda local, impulsada por una situación económica favorable.

 
Comentarios

Articulos Relacionados

Deja tu respuesta

Compartido