El oro: de activo de refugio a inversión impredecible

“Un tropezón no es caída”, dicen. Sin embargo, el oscilante desvarío del oro auguró un camino de declive que todavía continúa. Si bien hoy el metal se apreció casi 15 dólares por onza, no sirve para contrarrestar lo que se cree que será el mes de mayor caída del año: en noviembre el oro perdió un 6,5% , según FactSet.

Se trata de la mayor caída mensual desde junio, cuando percibió una pérdida del 12,5%. Ya en todo el año, el metal dorado ha bajado más del 25 %, y todavía falta diciembre.

Éste alcanzó un mínimo nivel debido al dólar y a un aumento en las incógnitas de que la Reserva Federal de Estados Unidos inicie pronto una reducción de sus estímulos económicos.

Tanto es así que, se ha vuelto una inversión impredecible. En los últimos años, el precio del metal amarillo escaló impulsado por el exceso de dólares baratos existentes en el mundo que, entre otros destinos especulativos, fueron al commodity para hacer buenas ganancias.

Por otro lado, el índice representativo del metal (SPDR Gold Trust) creció más del 40 por ciento durante los últimos seis años. Es decir que sirvió para proteger el capital de los riesgos derivados de la explosión de Lehman Brothers y también permitió generar rentabilidad a los inversores.

Ahora, la situación ha cambiado. En esta dirección, Gabriel Holand, director de la consultora financiera HR Global Financial Advisors y especialista en mercados internacionales, explica que: “A tasa cero, como viene dando Bernanke desde 2008 a la actualidad, podes comprar cualquier cosa que tentativamente rinda más que eso y la haces rendir -por presión de mercado o por rumor- y ya ganaste plata. Es el famoso apalancamiento, que significa comprar a tasa cero cualquier cosa que uno pueda hacer subir, y eso le pasó al oro”.

Esa, es la primera parte de la historia pero, Holand continúa: “Si la tasa cero se acaba y yo al banquero le voy a tener que pagar por su plata, ya la especulación es relativa, ese es básicamente el valor del oro papel, de los indices, por eso la baja y por eso creo que va a seguir esa tendencia”.

El fuerte descenso de la demanda se explica por la caída del 57% en el volumen de compras por parte de los bancos centrales, hasta 71,1 toneladas, así como por la caída del 63% de la inversión en oro, hasta 105,4 toneladas, según publicó el sitio ElEconomista.es.

Asimismo, los pequeños inversores perdieron interés frente a la fluctuación constante e impredecible del metal dorado y depositaron su atención en otra herramienta que también brilla: las Bitcoins. Por eso, la revolucionaria moneda virtual alcanzó el valor de los 1000 dólares este miércoles, según informó la agencia de noticias Reuters.

En este sentido, Holand desalienta la inversión en metal dorado aunque diferencia dos tipos. “Los papeles de oro no son una buena inversión, sin embargo la crisis global para nada se curó, simplemente tiene una mascarada. La emisión monetaria es grosera, el riesgo de deflación en Europa lo acaba de confirmar Mario Draghi, así que en algún momento toda esta expansión monetaria bruta va a explotar aunque no parece ser ahora. Con lo cual, los papeles de oro no me parecen interesantes, aunque tal vez sí el oro físico a largo plazo, como la pulserita de la abuela”.

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