El misterioso secreto dorado del Banco Central chino

Llama la atención que justo en el momento en el que el oro fluctúa oscilante y desorientado, el Banco Central de China haya encontrado en él un elemento más para reforzar su poder en pleno proceso de globalización.

Ahora, el metal dorado alcanzó un mínimo nivel en tres años debido a un alza del dólar y a un aumento en las expectativas de que la Reserva Federal de Estados Unidos inicie pronto una reducción de sus estímulos económicos. Por estas razones bajó 0,8% a 1.271,90 dólares la onza en el mercado de Nueva York.

Sin embargo, el Banco Popular de China ha comprado 300 toneladas de oro en la primera mitad de 2013 por canales extraoficiales. Es decir, la operación no ha sido comunicada al Consejo Mundial del Oro (World Gold Council-WGC) y, por tanto, las reservas oficiales están en este momento infraestimadas, según publicó el sitio Mining.com.

Ahora, ¿por qué si el precio del oro está en caída y su futuro es -por lo menos- incierto el Banco Central chino compraría a escondidas este metal para atesorar? Esa pregunta todavía no tienen respuesta.

Si bien la mayoría de las cifras oficiales chinas no son comunicadas, y las que sí lo son, están manipuladas, organismos internacionales suelen mirarlas con lupa. Así, los datos reales de la economía china surgen de análisis comparativos donde pueden observarse las adulteraciones de las estadísticas oficiales.

 En este caso, el dato surge de la discrepancia existente entre la cifra de oferta de oro interno, cuyos componentes son el oro producido en el mercado interno junto a las importaciones provenientes de Hong Kong; y la demanda de oro para inversión y joyería. La diferencia entre oferta y demanda es positiva y, presumiblemente, sería el importe de la compra de reservas por parte del Banco Central.

La cifra agregada aproximada es de 1.000 toneladas, de las cuales 700 corresponden a importaciones procedentes de Hong Kong. Dada la demanda de inversión (300 toneladas), joyería y orfebrería (400 toneladas) y otras partidas, la diferencia remanente es de 300 toneladas en este primer semestre de 2013.

Este comportamiento va en contramano del fuerte descenso de la demanda del metal dorado que se explica por la caída del 57% en el volumen de compras por parte de los bancos centrales, hasta 71,1 toneladas, así como por la caída del 63% de la inversión en oro, hasta 105,4 toneladas, según publicó el sitio ElEconomista.es.

Además, únicamente en las últimas cuatro sesiones, el metal ha perdido casi un 3% debido a que datos económicos positivos en Estados Unidos aumentaron las especulaciones de que la Fed iniciará la reducción de su programa de compras de bonos por u$s 85.000 millones a fin de año.

Esto es porque existe una fuerte relación entre el precio del metal precioso y las expectativas de la Reserva Federal estadounidense en cuanto al plan de estímulo monetario. Por ejemplo, el pasado 18 de septiembre, el oro subió notablemente justo después del anuncio de que continuaría la compra de bonos por 85 mil millones de dólares.

Y, un par de días después, James Bullard, presidente de la Reserva Federal de St. Louis dijo que un pequeño retiro del estímulo era “posible” que llegara en octubre. En ese instante, el mercado del metal se derrumbó, renunciando a todas las ganancias que había tenido.

Por el momento, si la movida de China es tal, no se explica el porqué ni los fundamentos que este país tendría como para hacer semejante manipulación. Si desea seguir informado de éste y otros tópicos de la economía mundial, lo invitamos a suscribirse a nuestro Newsletter Gratuito. Simplemente complete el formulario que se encuentra al terminar este artículo.

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