Tenga cuidado con estas seis frases que dinamitan su economía

Existen muchos ejemplos que advierten el cuidado que se debe tener cuando uno dice algo, ya que  muchas veces puede llevarlo al auto-convencimiento de una premisa falsa o lo que es más grave, la falta de credibilidad en las demás personas. Un ejemplo de esto son aquellas mujeres que dicen todos los domingos que el lunes empezarán la dieta, y semana tras semana su respetabilidad se menoscaba.

Así como sucede con varios aspectos de la vida, lo mismo ocurre con la economía personal. Es por eso, que el sitio www.finanzaspersonales.com, enumeró las frases que se utilizan para justificar actos que terminan perjudicando los presupuestos mensuales. Descúbralas a continuación:

“En la próxima quincena repongo el dinero”

Esto es lo que decimos con frecuencia, cada vez que queremos darnos un ‘gustito’ pero el dinero en efectivo del que disponemos no nos alcanza.

No es malo que vaya a divertirse al lugar que más le guste o que se compre algo, pero trate de no excederse. Evite transgredir una de las reglas básicas de las finanzas personales: no gaste más de lo que tiene.

“Gano muy poco”

Otro argumento que usamos con frecuencia cuando estamos tentados a caer en el uso del dinero plástico: la tarjeta de crédito.

“Es cierto que el costo de vida cada vez es más alto y que el salario parece no rendir. Pero, así gane poco o mucho, lo importante es cómo lo administra. De esto dependerá que sus ingresos le alcancen”, refiere la citada página.

“Las finanzas son para los economistas”

No importa si es un experto en el tema o no. Lo que es fundamental es que tenga claro cuánto recibe, cuánto gasta y cuánto puede destinar a ahorrar, a divertirse o a invertir.

“Es mejor vivir el presente”

Si bien el presente es importante, también hay que pensar en el corto, mediano y largo plazo.

La vida podría cambiar de un momento a otro, hay que ser precavido. Por ello es importante, por ejemplo, que pague un seguro o tenga un fondo de ahorro para emergencias.

“¡Me merezco esto, para eso trabajo!”

Recurrimos a esta frase cada vez que estamos despilfarrando el dinero. Es cierto que no todo puede ser trabajo, pero hay que ser mesurados con el gasto.

“Les debo a todos, pero vivo feliz”

A veces creemos que solo endeudándonos llegamos a alcanzar nuestros sueños: un viaje, una casa, un carro, etcétera. Lo importante es que hagamos cuentas y analicemos si podemos respaldar dichas deudas.

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