Las perlas de los inversores globales

las-perlas-de-los-inversores-globalesDesde Londres, Inglaterra

Por pérdidas de vuelos, despacho esta columna desde el Sofitel del aeropuerto de Heathrow, en Londres.

Varias de estas notas, escritas para la versión chilena del newsletter, han sido enviadas desde varios países y ciudades, comentando el pulso -de forma simultánea- de la calle y las inversiones, una combinación muy agradable para quienes nos interesamos tanto en la economía como en los viajes.

De mi breve paso por esta ciudad, pude constatar algo muy interesante en los diarios locales. Pero eso lo dejaremos para otro momento.

Quiero comentarles de algo de lo que fui testigo durante los últimos días: una especie de regreso a la conferencia anual de Inversor Global que este año se llevó a cabo en la ciudad de Colonia, en Uruguay, los días 6 y 7 de septiembre.

Y en lo que sería una especie de cierre del ciclo comenzado en Colonia, pude constatar una tendencia que durante esos dos días fue marcada con bastante claridad por parte de Rob Marstrand.

Para quienes no asistieron al evento ni han visto los videos, les comento que Marstrand es uno de los más reputados estrategas financieros de Agora Financial. A su cargo tiene la cartera de Bonner & Partners Family Office, donde un selecto grupo de inversores globales coloca su dinero apostando a inversiones a largo plazo. Marstrand en un tipo cuyo trabajo es identificar valor poco explotado para ser capitalizado al momento de la jubilación o, incluso, más allá, a la hora de pensar en el legado familiar.

Bueno, en Colonia, durante un panel llamado “La mejor inversión para los próximos cinco años” Marstrand nos habló de un destino que si bien implica cierto riesgo, es para él uno de los mejores movimientos que hoy pueden hacer los inversores globales.

Una apuesta a la tierra de Pedro El Grande. De Dostoievski. De la Plaza Roja.

Rusia es, para Marstrand, una de las Bolsas más baratas y con mejor potencial de crecimiento en el mundo entero. Se trata de empresas -grandes y pequeñas- con contabilidades sanas y en plena expansión, que disfrutan de un mayor ingreso entre la población que se traduce en un consumo boyante, y que son algunas de las razones esgrimidas por el estratega hace un par de meses, con las que al mismo tiempo fundamenta por qué los socios de Bonner & Partners Family Office deberían poner sus ahorros en este mercado.

Ahora, ¿por qué retomo esto?

Porque hace unos días, caminando por Barcelona, pude ser testigo -aunque de forma tangencial- de este boom del ingreso y el consumo. En una España muy golpeada por la crisis, la salida de ciudades como Barcelona ha sido reconvertirse casi de forma exclusiva al sector de servicios en general, y con una fuerte orientación al turismo, en particular.

Ahí estaban, felices de la vida. Con tres bolsas de ropa en cada mano, preguntando precios en un extraño espanglish con acento del Cáucaso: los rusos son hoy sin dudas los nuevos ricos de Europa. Tanto así, que vi más de un restorán esforzándose por ofrecer sus servicios en su particular idioma.

Pero su Bolsa local sigue barata, dice Mastrand, quien por ejemplo propone hacerse parte de la misma a través de instrumentos diversificados como el ETF Market Vectors Russia (RSX), que agrupa a varias grandes empresas del país y que cotiza, para facilidad de los inversores argentinos, en Estados Unidos.

Debo reconocer que cuando lo escuché hablar por primera vez de esto, hace ya más de un año, en las oficinas de IG en Buenos Aires, estuve un poco incrédulo.

Pero hoy pienso diferente. Y usted también debería.

¡VIVA ESPAÑA!

Y bueno, más allá de la opción que les comentaba, pero muy relacionada a mi experiencia de las últimas semanas, creo que es necesario insistir en algunos de los conceptos que entregué sobre la recuperación española.

Si usted pensó que estaba predicando en el desierto, me permito decir que ya no soy el único. El pasado 17 de octubre, la revista inglesa The Economist publicó un extenso artículo llamado “La de España es ahora una historia de esperanza” y el banco Morgan Stanley envió a sus clientes un informe con el sugerente nombre de “¡Viva España!” (así, en castellano).

La semana anterior a la publicación de tal nota, el IBEX 35 superó los 10 mil puntos, marcando un alza de 23% en lo que va del año.

Con todo esto, la portada dominical del diario El País no pudo ser otra que “Los mercados auguran el inicio de la recuperación económica en España”, con un extenso reportaje que arranca así:

      La economía española despide la recesión más prolongada de su historia reciente. Es la segunda vez en un lustro que su producto interior bruto (PIB) trimestral, la síntesis estadística del crecimiento, abandona los números rojos. Pero, a diferencia de lo ocurrido en 2010, tras la enorme ola destructiva que desató el crac de Lehman Brothers, zarpa con el viento a favor de los mercados.

      Los inversores otean el inicio de la recuperación, un horizonte distante aún para la inmensa mayoría de los ciudadanos, sitiados por
el paro, las deudas, los recortes y las bajadas salariales. Los expertos coinciden en que queda por delante un largo camino, no exento de riesgos. Pero señalan también, que, como la crisis, la recuperación se anuncia en los mercados.

Incluso, con el editorial del diario también dedicado al tema:

Los mercados financieros, los primeros que detectan la llegada de una crisis, parecen estar apostando ahora por la consolidación de un horizonte de recuperación. Es un horizonte que la economía real —con una tasa de desempleo por encima del 25%— percibe todavía lejano.

      Pero las primeras señales positivas no se deben pasar por alto. Las acciones de las compañías que cotizan en Bolsa han mantenido una tendencia alcista y el índice español es el de mejor comportamiento de los mercados de su entorno.

Ya lo hemos dicho muchas veces, el mercado suele adelantarse a los hechos económicos. Y aunque para este trimestre España logre crecer un anémico 0,1% respecto de la producción de su economía registrada en el mismo período del año anterior, la recuperación ya se puede ir viendo.

Y como dijimos en una columna pasada, poner algunas fichas en la Bolsa española parece ser algo sensato de hacer.

Les dejo un saludo,

Felipe.

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