José Luis Espert: “Aunque la Presidente diga que nunca va a hacer un ajuste, éste ya está ocurriendo"

Ana Clara Pedotti

Es conocido por sus pronósticos y sus declaraciones incisivas en los medios de comunicación. José Luis Espert, director de una consultora que lleva su apellido, es un economista que se autodefine como “amigo del libre comercio”. Tiene una fuerte participación en la microesfera de Twitter, donde diariamente vierte sus crudos análisis sobre la realidad económica nacional y donde logró que casi 20 mil almas se transformaran en sus “followers”. Una cifra para nada pequeña para un profesional cuyas columnas pueden ser leídas en los principales diarios del país (La Nación, Clarín y Ámbito Financiero, entre otros).

Una fría mañana de primavera, Espert recibió a InversorGlobal para conversar acerca del panorama económico del país luego de las elecciones legislativas y sobre su rol en las redes sociales. “Twitter es algo que me divierte mucho. Me apasiona la relación con la gente”, cuenta.

¿Cómo ve el panorama económico post elecciones de octubre?

Más allá del resultado de las elecciones, el Gobierno va a tratar de no cambiar nada de su rumbo. Aunque la Presidente diga que nunca va a hacer un ajuste, la realidad es que el ajuste ya está ocurriendo: hay despidos en las empresas, suspenden las horas extras, o adelantan las vacaciones. Sin embargo, el Gobierno no apunta a reducir el gasto público, lo que genera más déficit, más emisión y más inflación. Es un círculo vicioso. Sin embargo, hay dos hechos que podrían obligar al Ejecutivo a dar una vuelta de timón. Por un lado, el 30 de septiembre la Corte de Nueva York va a evaluar el caso argentino con los fondos buitres y decir cuándo tendrá su veredicto. Más allá de esto, la Argentina está muy complicada. El último dictamen dice que el país tiene que pagar el 100% de la deuda y de una sola vez. Por otro lado, está el tema del presupuesto. En el proyecto para el año que viene se detalla que a las provincias se les vence el periodo de plaza para el pago de la deuda. Esto, sumado a que las provincias van a experimentar una merma en sus arcas de 5 mil millones de pesos anuales por la reducción del Impuesto a las Ganancias, hace que no estén de buen humor.

¿Cree que el canje de deuda propuesto por el Gobierno puede atenuar esta situación?

 El canje es irrelevante. De todas formas, creo que fue una buena decisión de la Argentina la de rectificarse respecto al cambio de jurisdicción de la deuda: esto fue anunciado por la Presidente con bombos y platillos, pero en el proyecto final no se incluyó.

El cepo al dólar es un tema que preocupa, ¿usted piensa que se puede levantar?

 No sólo pienso que es posible, creo que además es necesario. Claro está que no se puede hacer sin devaluación; y no se puede pensar en devaluar sin tener un plan antiinflacionario. Pero la Argentina no está creciendo, y tiene una de las inflaciones más altas del mundo, ubicada después de países como Venezuela e Irán. Liberar el cepo no puede ser una medida aislada. Tiene que venir acompañada con la reducción del gasto público y no hay miras de que eso ocurra.

Esta nota fue publicada en la edición de Octubre de Revista InversorGlobal. Para seguir leyéndola, haga click aquí. Si aún no está suscripto, solicítela en este enlace.

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