El Gobierno usará 10.000 millones de reservas para pagar a acreedores

Sin dudas, el desendeudamiento es la pata principal del Presupuesto 2014: se aprobó destinar el uso de casi 10.000 millones de dólares de las reservas del Banco Central para el pago de deuda pública a acreedores privados. Es llamativo que se haya sancionado una ley de estas características teniendo en cuenta que, hoy por hoy, las arcas del Central se encuentran en su piso más bajo. Desendeudamiento, sí pero, ¿a qué costo?

Además, el oficialismo también consiguió la prórroga de la emergencia económica y del vital impuesto al cheque. Así, le aseguró a la presidenta Cristina Kirchner la vigencia hasta el final de su mandato de las facultades en materia financiera y cambiaria de ambas normativas que, con una recaudación estimada de 70.000 millones de dólares, son muy funcional para el proyecto político kirchnerista.

No sólo llamó la atención que el Gobierno le haya dado un tratamiento tan ágil a este proyecto (antes de las elecciones legislativas de octubre), sino también la posible utilización de las reservas del BCRA para financiar la política de desendeudamiento del oficialismo el año próximo.

El presupuesto para el próximo año, que estima el cumplimiento del pago del déficit público, prevé que los servicios de la deuda aumenten  73,2% respecto de 2013, ya que de 44.700 millones de pesos pasen a 77.353 millones. Una parte importante de esta cifra sería utilizada para encarar el pago a los bonistas del llamado “cupón PBI”, que se liquida cuando el crecimiento de este indicador supera el 3,22%.

En esta dirección, Diego Martínez Burzaco, economista jefe de InversorGlobal cree que: “El dato más relevante, es que el ministro de Economía confirmó una proyección de crecimiento del PBI de 5,1% para este año y de 6,2% para el año próximo. De ser así, o al menos de ser las cifras que el INDEC informe, los cupones atados al PBI se verán fuertemente favorecidos, lo que asegura el pago para el 2014  y el 2015″.

Aunque los expertos y la oposición califiquen a este proyecto como “ridículo y poco realista”, analizarlo puede servir para desglosar información valiosa para el inversor. Por ejemplo:

  • El dólar promedio esperado es de 6,33 para todo el 2014. “La cifra parece muy subvaluada. Para el 2013 habían estimado un tipo de cambio promedio de 5,10 y por el momento el promedio es 5,25 y quedan todavía cuatro meses de fuerte tendencia depreciadora, donde el desvío entre lo real y lo presupuestado se ahondará. Creo que eso mismo ocurrirá en 2014, por lo que los inversores tendrán que mirar con más agrado los bonos denominados dólar linked“, según Martínez Burzaco.
  • La inflación proyectada de 10,4% va en contra de las intenciones de regularizar la medición con el nuevo IPC nacional que sacará el Gobierno para fin de año si se continúa con la política de no difundir la inflación real, para ésto, el economista, recomienda “mantenerse alejados de los bonos que ajustan por CER (inflación)”.

Deja tu respuesta