¿Ha llegado el ocaso de las acciones mineras?

No ha sido un buen año para el sector minero en el país. A la situación internacional, que incluye la caída del precio en los metales, hay que sumarle, a nivel nacional, las exigencias de los inversores, las políticas económicas del Gobierno y los problemas ambientales que suscitan frenos de quienes repudian la actividad. Este desalentador panorama obliga a realizarse una pregunta: ¿es un buen momento para vender las acciones de las compañías implicadas?

En estos momentos hay algo que es seguro, nada está escrito sobre piedra. Si bien sector minero no transita un buen momento, éste no es definitivo.

En medio de esta encrucijada, la canadiense Barrick, a cargo del proyecto binacional Pascua Lama, anunciaría hoy que demorará el avance de las obras que lleva adelante en la provincia de San Juan. De todos modos, la compañía no frenaría el proyecto ni abandonaría el país. Lo que es más, varias versiones sostuvieron que la ralentización de éste tiene como objetivo salvarlo antes que suspenderlo. Pero, aunque es la compañía más grande en el país, no es la única con problemas.

Según publicó el diario La Nación, de acuerdo con números del Grupo de Empresas Mineras Exploradoras de la Argentina (Gemera), que reúne a las empresas de ese segmento, este año el país recibirá unos 30 millones de dólares destinados a la búsqueda de minerales lo que representa un número ínfimo si se lo compara con los 350 millones de dólares del período 2010/2011 -cubre sólo un 8%- y se ubicará en el peldaño más bajo de una serie de caídas sucesivas. 

Si se mide en términos de empresas con actividad en el país, la situación se recrudece. Julio Ríos Gómez, presidente de Gemera, precisó que en la campaña 2007 hubo 162 empresas dispersas en la geografía argentina buscando oro, plata, litio y cobre, entre otros minerales. Este número en 2010/2011  se redujo a 80 compañías, mientras que hoy, no quedan más que 25 empresas en operaciones.

Diego Martínez Burzaco, economista jefe de InversorGlobal, indica que: “las acciones mineras vienen muy golpeadas desde hace dos años, principalmente por la caída en el precio de los metales y por la suba de costos que hacen inviables ciertos proyectos de gran magnitud anunciados años atrás. Además, se encuentran con el problema de la sustentabilidad ambiental y hoy en día existen muchas acciones legales que impiden ejecutar los proyectos por el daño al medio ambiente”.

Sin embargo, a nivel internacional, el futuro se presenta incierto lo que se transforma en un buen momento para comprar. Martínez Burzaco, recomienda: “si uno apuesta al oro como refugio de largo plazo, la alternativa a comprar alguna acción minera puede ser viable para el 10% del portafolio. Para una estrategia más diversificada, el ETF de mineras GDX puede ser una opción”.
 

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