La tableta digital que predice las crisis económicas

Precio del iPad de Apple sirve para conocer el poder adquisitivo de los paísesEl avance de los dispositivos tecnológicos de consumo masivo, como ser los teléfonos inteligentes, las computadoras portátiles y las tabletas digitales, están cambiando el estilo de vida de cualquier persona alrededor del mundo.

Desde el punto de vista de nuestras actividades diarias, el desarrollo tecnológico está modificando no sólo los patrones de interrelación social, sino también la manera en la que accedemos a la información global debido a su rapidez.

Los desarrollos tecnológicos, entonces, pueden hacerle ver que sus labores cotidianas han cambiado y se han adaptado a estos avances.

Lo que quizás desconozca es que muchos de estos dispositivos pueden servir para detectar crisis económicas en diferentes partes del mundo. Más allá del precio que uno tenga que pagar por el equipo en cuestión, esa variable nos puede indicar mucho sobre la situación financiera de tal o cual nación.

En economía, uno de los conceptos más fuertes que se utilizan para comparar desequilibrios económicos entre regiones o países es el de Paridad de Poder Adquisitivo (PPA).

En palabras simples, la PPA me indica que un determinado bien, ajustado por la inflación de cada país, y normalizado por los tipos de cambio respectivos, debe valer lo mismo en cada rincón del planeta.

El caso más representativo y emblemático en el ámbito de las finanzas internacionales es el denominado Índice Big Mac, donde se mide cuál es el desvío en el precio en dólares del Big Mac en un determinado país respecto del precio de la misma hamburguesa en Estados Unidos, y de allí se concluye si una moneda está subvaluada o sobrevaluada.

Este análisis comparativo también se puede realizar con otro tipo de bienes que se producen a escala en todo el planeta y que debería venderse a un mismo precio después de los ajustes mencionados.

Considerando lo anterior, podemos tomar la tableta digital más conocida en la actualidad, como es el iPad -fabricado por Apple-, para determinar los desequilibrios económicos en distintos países:

grafico nombre
Los extremos del gráfico anterior son Argentina y Malasia. Mientras que en el primero, el consumidor debe pagar US$ 1.094 por un iPad, en el segundo, por el mismo producto, se paga US$ 474, es decir, menos de la mitad.

Ese mismo dispositivo, en Estados Unidos, sin considerar los impuestos, cuesta US$ 499.

¿A qué podemos atribuir semejante diferencia?

Las distorsiones y desequilibrios de cada economía son las respuestas más contundentes…

Para el caso argentino, la elevada inflación y el retraso del tipo de cambio oficial explican gran parte de este sobreprecio que el consumidor debe pagar por la tableta de Apple. Sin dudas, más allá de este irrisorio precio al cual se vende en nuestro país en relación al mundo, el dato esconde una realidad innegable: Argentina está realmente cara en dólares, por lo que una aceleración de la devaluación del tipo de cambio oficial en el corto plazo no debería generar sorpresa.

Sin embargo, no estamos solos…

El segundo puesto del podio lo ocupa Brasil, la economía latinoamericana más importante y la sexta más grande del mundo. Allí, un iPad cuesta US$ 791, lo que implica un sobreprecio de 58% respecto del precio en Estados Unidos.

Este desfasaje, en parte, está corrigiéndose con la devaluación del real brasileño contra el dólar en lo que va del año. Sin embargo, la reciente reactivación de la inflación amenaza con la corrección de este desequilibrio, haciendo más difícil el camino hacia una solución sin sobresaltos.

Continuando en Sudamérica, la economía de Chile, medida bajo este análisis comparativo, parece estar en una situación de mucho mayor confort que los dos casos anteriores. Con un precio del iPad en torno a los US$ 602, en el promedio mundial, el consumidor chileno estaría pagando los “justo” por el dispositivo de la manzanita.

Sin embargo, no todo lo que brilla es oro. Si bien la situación hoy parece brindar mucha mayor estabilidad a los chilenos, en el futuro puede complicarse el panorama si se deterioran algunas variables económicas sobre las que la economía chilena tiene una gran dependencia, como ser el precio internacional del cobre.

En virtud de lo anterior, un inversor debe considerar seriamente las señales que le brindan tanto los análisis económicos convencionales, como los no tan tradicionales -en este caso el índice iPad- para tomar estrategias de inversión.

Existen alternativas que medidas en moneda doméstica pueden resultar muy atractivas, pero que, si una gran corrección del tipo de cambio está por venir, puede ser muy mala cuando se la mide en moneda “dura”.

No sólo hace falta analizar microeconómicamente los detalles de una inversión, sino también es importante ponderar el escenario macroeconómico general.

Ambos factores son considerados muy de cerca en todas nuestras investigaciones que llevamos adelante en nuestra revista mensual. Puede conocer más sobre esto, haciendo click aquí.

Un saludo cordial,

Diego.

P.D.: Si quiere intercambiar opiniones o ideas de inversión, lo invito a seguirme en Twitter: @diegomb80.

 

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