Los 5 mandamientos: Guía práctica para crear un negocio desde cero

Ana Clara Pedotti  

“Existen tipos que nacen sabiendo cuál es la silla en la que se tienen que sentar. En cambio, a otros -como yo- no nos queda más remedio que inventarnos nuestra propia silla”; esta reflexión, cuyo autor se desconoce, es una de las más repetidas en el mundo de los emprendedores.

Son una raza rara de empresarios, una que se anima a armar un proyecto donde otros sólo ven riesgos y limitaciones. En el imaginario popular hay muchos nombres vinculados a esta etiqueta, desde Bill Gates hasta Mark Zuckerberg. Jóvenes que comienzan con una idea en el garaje de sus padres y terminan creando un imperio.

Detrás de estos personajes, hay muchos otros silenciosos que quieren comenzar materializar una idea y que no saben por dónde empezar. InversorGlobal eligió cinco emprendedores exitosos, con los que elaboró una ckeck list de ítems imprescindibles para abordar un proyecto de este tipo.

Matías Botbol, joven co-fundador de Taringa!; Santiago Bilinkis, co-creador de Officenet; Martín Ferrari, fundador de 1.2.3 Seguro; José Tomás Infante, creador de la cerveza chilena Kross y Joaquín Ayuso, fundador de la red social Tuenti, conocida como “el Facebook español” tienen algo en común: los cinco vieron una oportunidad en el mercado y no pararon de trabajar hasta convertirla en un éxito. Aquí, los 5 mandamientos:

“Buscarás una idea…”

Trabajar por la cuenta es el sueño de más de uno. De hecho, una encuesta realizada recientemente por el sitio de internet Universia, refleja que el 82% de los iberoamericanos consultados desearía desempeñarse en forma independiente. Sin embargo, los riesgos que implica abandonar el trabajo formal hacen que muy pocos se animen a comenzar un emprendimiento.

Lo que muchas veces sucede es que quienes emprenden su propio negocio lo hacen como respuesta a algún tipo de crisis. Éstas hacen que el riesgo se perciba menor y se  abren ventanas de oportunidad. Sin embargo, las estadísticas indican que en aquellas crisis que son más generales y profundas, muchas personas emprenden porque no encuentran ninguna otra alternativa para su subsistencia personal o familiar. A  ese tipo de emprendedores se los conoce como “emprendedores por necesidad”.

En la Argentina y América Latina, este tipo de emprendedores representa el 50% del sector. Estas personas no tienen ninguna preparación previa.

En la vereda de enfrente se encuentran los “emprendedores por oportunidad”, son quienes comienzan su proyecto  porque  han detectado un área de  vacancia en el mercado que  ellos creen poder cubrir y capitalizar. La observación y la detección de oportunidades son clave.

“Estábamos terminando la universidad, era el año 1993 y en la Argentina no se conocía la palabra emprendedor. Cuando uno se recibía, la única opción que tenía era preparar un currículum y presentarlo en empresas. Pero nosotros queríamos hacer algo distinto, empezar desde cero nuestro propio proyecto”, cuenta Santiago Bilinkis. “Nos pusimos a buscar, a pensar una idea, hicimos cientos de brainstormings. Encontramos una oportunidad gigante. Y nos pusimos a investigar al respecto”, agrega.

La oportunidad gigante se tradujo en Officenet, una empresa pionera en el abastecimiento de material de oficina mediante Internet, que luego de 13 años de éxito en el mercado fue vendida a la internacional Staples.

Algo similar les ocurrió a los creadores de 123 Seguro, el primer broker de seguros online del país. “123 Seguro surgió sobre la base de experiencias similares que se estaban dando en Europa y Norteamérica”, comenta Martín Ferrari, director comercial y fundador de la empresa. “Mucho antes de salir al mercado nosotros fuimos investigando y analizando la mejor forma de acercar el seguro a la gente, y encontramos en internet un medio que no se estaba utilizando en Argentina ni en ningún otro país de América Latina. Fue un largo proceso de estudio y adaptación a las necesidades y cultura de los argentinos, tanto en materia de seguros como de consumo y uso de Internet”, comenta.

“Planificarás primero, avanzarás después…”

Existe la creencia entre los emprendedores acerca de que la planificación meticulosa, tal como la conocemos en las grandes empresas, no es una herramienta demasiado útil para un nuevo proyecto. Sin embargo, un sinónimo de emprendimiento es la palabra plan. Establecer las metas principales es fundamental.

Muchos proyectos surgen y crecen sin necesidad de un plan elaborado. “No salimos a buscar clientes. No hicimos un plan de negocios. No sabíamos cómo se hacía. Todas las cosas las fuimos aprendiendo sobre la marcha”, dice Matías Botbol.

Esta nota fue publicada en la edición de Septiembre de Revista InversorGlobal. Para continuar leyendo y enterarse las otras tres reglas infalibles de los emprendedores, siga este enlace. Si aún no recibe la revista, solícite su suscripción con un clik aquí.

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