¿A cuánto estaría el dólar blue si no fuese por Moreno?

Dolores Ugarte

La meta del Gobierno es llegar a octubre sin ningún modificación brusca. Por lo menos eso es lo que transmite Guillermo Moreno, secretario de Comercio Interior, cuando “sugiere” a los cambistas que mantengan al dólar controlado. Tras el temor que ocasionó la jornada del 28 de agosto, donde el informal se disparó hasta acercarse a los 10 pesos, el  blue comenzó la semana con una leve suba de tres centavos ubicándose en 9,30 pesos para la venta, en tanto que el oficial subió un centavo, a 5,68 pesos para la compra y a 5,735 pesos para la venta.

Desde hace aproximadamente un mes y medio, el mercado se caracteriza por las pocas transacciones. Las presiones oficiales y el temor a eventuales represalias hacen que los operadores reduzcan su actividad al mínimo posible. El problema al que se ve sometido el Gobierno es que sin estos controles, el billete se dispare arriba de los 10 pesos antes de las elecciones de octubre. Los analistas bursátiles sostienen que no es algo improbable teniendo en cuenta que hoy está enquistado el miedo y la desconfianza en la moneda local.

En este escenario, el mercado apunta a prever cuánto se incrementará realmente el blue: “No creo que antes de las elecciones de octubre pueda haber un movimiento muy brusco del tipo de cambio porque toda devaluación ahuyenta votos, sobre todo de la clase media”, explica Diego Martínez Burzaco, economista jefe de InversorGlobal.

Sin embargo, según publicó El Cronista, algunos analistas auguran que: “si la emisión de pesos se mantiene al ritmo vigente, al tiempo que el BCRA sigue perdiendo respaldo de reservas, las subas del blue sólo pueden continuar”. Sosteniendo esta teoría, un informe de Delphos Investment anticipó un dólar paralelo en torno a 11,5 pesos para fin de este año y comienzos del próximo.

De todas formas, el ritmo de emisión mantenido por el Gobierno puede que haya encontrado con un problema. Como adelantó ayer InversorGlobal, según un estudio realizado por Broda & Asociados, la demanda de pesos se estancó este año y tampoco crecerá el año que viene. Ya nadie querría el dinero adicional que imprime el Banco Central de la  BCRA, lo que traería aparejado una suba en la tasa inflacionaria y un aumento en la brecha cambiaria.

Septiembre inició con un dólar informal a 9,30 pesos tras ganar 10,5% en agosto. Paralelamente, aunque lento, el dólar oficial también avanza, y se ubica en los 5,68 pesos en la primer quincena del mes.

Según el proyecto de Ley de Presupuesto, el dólar promedio esperado para el año que viene es de 6,33 para todo el 2014. “La cifra parece muy subvaluada. Para el 2013 habían estimado un tipo de cambio aproximado a 5,10 y por el momento el promedio es 5,25 y quedan todavía cuatro meses de fuerte tendencia depreciadora, donde el desvío entre lo real y lo presupuestado se ahondará. Creo que eso mismo ocurrirá en 2014″, augura Martínez Burzaco.

Igualmente, por ahora, lo que importa es octubre. Paso a paso, Moreno.

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