Caña de Azúcar: Un negocio para los más pequeños

Las opciones de negocio en el agro se multiplican y la inversión en producción y transformación de caña de azúcar dejó de ser un negocio para unos pocos expertos.

Ahora, bajo la figura de fideicomiso, existe la posibilidad de invertir en varias zafras para obtener una rentabilidad razonable -minimizando riesgos- en un plazo de cinco años.

El proyecto se denomina Condo Azúcar, está liderado por el Grupo KWZ y la operación está a cargo de productores asociados, propietarios de fincas cañeras ubicadas en la provincia de Salta, cerca del límite con Jujuy, en plena Zona Tropical boscosa.

El objetivo del fideicomiso es producir, industrializar y vender caña de azúcar. Son 800 hectáreas que forman parte del fideicomiso, del cual se puede participar con una cuota mínima de $24.900, equivalente a una hectárea.  La inversión tiene una duración de cinco zafras, es decir, unos 70 meses, con rentabilidades que se pagan anualmente.

“Del negocio participan desde jóvenes que tienen un ahorro de $30.000 o $60.000, hasta grandes empresarios que invierten en 50 hectáreas, más de un millón de pesos. No hay piso ni techo”, explicó Alejandro Eckhardt, Director de Condo Azúcar.

Un punto importante a tener en cuenta es que una vez ingresado al negocio, el aporte inicial se convierte en Pesos Azucareros ($Az.), o lo que es lo mismo, en su equivalente a toneladas de Azúcar Ingenio; por lo que su valor se irá actualizando automáticamente de acuerdo al precio que este producto vaya alcanzando en el mercado.

Azúcar ingenio es un mix de precios que se conforma entre el valor que fija el Gobierno, el precio del azúcar de exportación y el del producto según el mercado interno.

De esta manera, el inversor que cuenta con ahorros en pesos los invierte a valor relativo del momento y los recibirá a valor actualizado al momento del pago, sumándole a eso la ganancia emergente que se va generando en cada fase de la producción y que, a su vez, también se actualiza al ritmo del aumento de precio del Azúcar Ingenio”, agregó Eckhardt.

Punto de partida

El puntapié inicial en el fideicomiso comienza con la primera inversión. El mínimo es por una hectárea, y después se puede sumar más terreno.

En cada zafra, el plan contempla retirar de la ganancia el costo para cubrir los gastos de la próxima zafra y así hasta completar la quinta, de la cual se obtiene una rentabilidad mayor porque no hay futuros negocios.

Esta nota fue publicada en la edición de Agosto de Revista InversorGlobal. Para continuar leyéndola, haga click aquí. Si todavía no está suscripto, clikee aquí y comience a recibirla todos los meses. 

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