Conozca los trucos para elegir un ETF a largo plazo

Conocidos por sus siglas en inglés, los ETF (Exchange-Traded Funds), son fondos de inversión que tienen la particularidad de que cotizan en la Bolsa, al igual que una acción, pudiéndose comprar y vender a lo largo de una sesión al precio existente en cada momento sin necesidad de esperar al cierre del mercado para conocer el valor liquidativo al que se hace la suscripción o reembolso del mismo.

Como se trata de un instrumento cada vez más requerido, la oferta de nuevos productos se encuentra en permanente expansión, por eso, conviene tener en cuenta algunos factores importantes a la hora de elegir los mejores para un portafolio a largo plazo.

Los fondos cotizados se caracterizan fundamentalmente porque el objetivo principal de su política de inversión es reproducir un determinado índice bursátil o de renta fija y sus participaciones están admitidas a negociación en bolsas de valores. Los fondos cotizados son semejantes a los fondos índice, diferenciándose de estos en que permiten la adquisición o venta de la participación no sólo una vez al día sino durante todo el período diario de negociación en la correspondiente bolsa de valores.

Hay muchos tipos de ETFs, y seguramente hay uno especialmente beneficioso para usted.

Los ETFs apalancados, por ejemplo, están delineados para suministrar el doble o el triple del retorno de un índice determinado en un día. Por una cuestión matemática, esto no necesariamente concuerda con multiplicar el retorno de ese indicador a lo largo de un mes o de un año. Esta diferencia obedecerá a variables como la volatilidad de la herramienta o el recorrido que tenga en el período en cuestión.

Cuando se invierte en estos activos durante unos pocos días, la diferencia de ganancias suele ser comparativamente chica, sin embargo a largo plazo es incierto evaluar sus resultados. Mientras más prolongado sea el período de posesión, más azaroso es lo que obtendrá en comparación con la evolución del índice.

Por ejemplo, si se compra un ETF simple (sin apalancamiento) y los retornos del indicador durante los próximos dos días son del 10% de ganancia el primero y una pérdida del 9,10% en el segundo, con haber colocado originariamente 100 dólares se pasaría a tener 110 y, finalmente, volvería a los 100.

Con uno triplicado, en cambio, se ganaría un 30% (10% x 3) en el primero y se perdería un 27,30% (9,10% x 3) al siguiente. El valor final sería de menos 95 dólares y el poseedor del instrumento se hallaría en rojo a pesar de que el índice de referencia se encuentra en el mismo lugar que al principio de la operación.

Los retornos se hacen más impredecibles cuando se mantienen estos instrumentos apalancados durante largo tiempo. Por eso, el Direxion Daily Financial Bull 3X Shares (FAS), que brinda el triple de lo que obtiene diariamente una canasta compuesta por empresas del sector financiero, puede ser una herramienta explosiva para trading de corto plazo, pero difícilmente un vehículo indicado para quienes tienen un horizonte más prolongado.

Cuando se trata de ETFs de commodities, es importante diferenciar entre los que se encuentran respaldados por stock físico de materias primas y los que, en cambio, operan con contratos a futuro.

En los mercados de materias primas energéticas como el petróleo y el gas natural, existe lo que se conoce como contango: el contrato de largo plazo generalmente tiene un precio más elevado que el de corto.

ETFs como el United States Oil (USO) y el United States Natural Gas (UNG) tienen en su cartera estos futuros, lo que implica que cuando vencen tienen que renovarlos por otros más largos, que habitualmente cuentan con un costo mayor debido a este fenómeno.

Al igual que sucede con los apalancados, en el corto plazo (unos pocos días) el efecto es imperceptible. Sin embargo, a medida que pasan los meses son muy altas las chances de que el inversor obtenga un retorno sensiblemente menor a la evolución del precio del petróleo o el gas natural en los mercados de commodities.

A la hora de armar una posición en ETFs de materias primera hay que tener en cuenta el posible impacto de este factor en el retorno del activo. Instrumentos como el USO y el UNG tienen un costo incluido que puede resultar pernicioso para quienes apuestan a mediano y largo plazo.

En cambio, hay otros de commodities que invierten en una cartera respaldada por stock físico y, por lo tanto, el contango deja de ser un problema, como en los casos de iShares Silver Trust (SLV) y SPDR Gold Shares (GLD), que se focalizan en la plata y el oro respectivamente.

A la hora de analizar estos ETFs, puede observarse que el retorno es muy similar al que se obtiene de una posición directa en metales preciosos y, por lo tanto, pueden utilizarse sin inconvenientes como herramienta para una estrategia de largo plazo.

Fuente: Sala de Inversión

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