La Fed pone nervioso al mercado

El mismo agente que logró generar en un principio la estimulación positiva del mercado estaría generando ahora el efecto contrario. Desde que comenzó el año, las políticas de la Reserva Federal de Estados Unidos han ido marcando el rumbo de los mercados mundiales.

Un artículo publicado en el sitio de The Wall Street Journal plantea la situación que vive el mercado mundial en la actualidad, y las causas que las generaron.

En un primer momento, la “relajación cuantitativa” –la política de estímulo a la economía consistente en tasas de interés bajas y aumento de la liquidez por parte de la Fed – adoptada por Estados Unidos, afectó positivamente la compra de acciones que alcanzaron máximos de cierre récord.

Además de que en los primeros meses de 2013 se vivió una fiebre de recompras, el mercado también se caracterizó por un clima de mejoras en varios sentidos. El aumento en las ganancias empresariales sumado a la recuperación del mercado inmobiliario y la lenta -pero constante- mejora del mercado laboral ayudaron a generar un escenario de optimismo generalizado.

Durante los primeros meses del año, sectores como el de la salud, los servicios públicos y los bienes de consumo básicos, fueron los grandes beneficiados ya que los inversores buscaron pagos de dividendos constantes y seguros en medio de un panorama de tasas de interés bajas y preocupaciones sobre el crecimiento de todo el mundo.

Pero desde que la Fed comenzó a aumentar la pluralidad de voces dentro de su manejo, la intriga de los inversores aumentó, lo que generó un “efecto bisagra” en medio del primer semestre. Este resultado, trajo como consecuencia la interminable seguidilla de oscilaciones de más de 100 puntos en el Índice Dow Jones.

La confirmación por parte de Ben Bernanke, presidente de la Fed, sobre la futura disminución de estímulos, generó que en junio se viva el momento más crítico, generando aumento en las tasas de interés dentro de las instituciones privadas estadounidenses de las tasas de interés en Estados Unidos y por otro lado, la caída progresiva del oro.

Si bien el aumento en las tasas de interés tiene un lado positivo ya que vuelve a los consumidores más cautos, también puede terminar afectando la ventas de viviendas y de autos –ya que aumentan los costos de financiación-, lo cual podría ser negativo para el mercado inmobiliario, que ha sido un motor clave de la recuperación económica.

La intriga creada por la Reserva Federal genera, entre otras cosas, que el inversor deba estar mucho más pendiente de los datos económicos –ya que cualquier decisión de Bernanke y sus amigos afectará directamente sus posibles inversiones.

Deja tu respuesta