Un cavernícola que maneja la economía y lo puede meter preso

Guillermo Moreno conflicto campoMuchos hablan del famoso “sueño americano”, haciendo referencia a la posibilidad de movilidad social que daría un país como Estados Unidos a todo aquel que esté dispuesto a realizar esfuerzos y trabajar duro. Pero no se habla tanto del “sueño argentino” y tenemos ante nuestras narices un caso asombroso. Un cavernícola que llegó de las cavernas… muy rústico y básico él, pero a pesar de ello, con trabajo duro y un estilo particular, ya tiene el control casi total de una economía que rige la vida de 40 millones de personas.

¿Se le ocurre algún otro ejemplo de movilidad social en el mundo? No creo que haya muchos. El “sueño argentino” es una realidad y Guillermo Moreno, el Secretario de Comercio en ejercicio del Ministerio de Economía tiene cada vez más poder. Ahora, ¿le parece un poco exagerado que califique a Moreno como “cavernícola”? Bueno, le aclaró que esto no lo hice yo.

      El presidente de Federación Agraria, Eduardo Buzzi, cuestionó esta mañana con dureza al secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, por la decisión de aplicar la Ley de Abastecimiento al sector triguero, a fin de que se normalice la provisión al mercado de ese insumo básico para la producción de alimentos, y lo responsabilizó, en duros términos, por la falta de productos de primera necesidad debido a las políticas de control e intervención del mercado.

      En un fuerte tono, Buzzi no dudó en calificar como “un fracasado” al funcionario más cuestionado del Gobierno “por los malos resultados que tuvieron sus políticas”. Además, manifestó en una serie de entrevistas radiales: “Guillermo Moreno es un cavernícola que maneja hoy la economía”.

      La tensión por el trigo se desencadenó en las últimas semanas ante la suba significativa de la harina, que a su vez, se trasladó al precio del pan para consumo interno.

      Desde la dirigencia agropecuaria aseguraron que la siembra de trigo de la campaña 2012/2013 es la peor de los últimos 100 años, y atribuyeron esa situación a la política oficial intervencionista en ese mercado, que fijó cupos para la exportación.


Así describía el diario La Nación un nuevo capítulo del conflicto entre el campo y el Estado. Moreno amenaza con prisión, decomiso, suspensión y multas al campo si no vende más trigo de inmediato. ¿Cómo puede hacer eso un funcionario público sin pasar por el poder judicial antes?

Bueno, gracias a una nefasta ley de la época de la dictadura militar. La llamada “Ley de abastecimiento” es una norma sancionada en 1974 durante el Gobierno de Isabel Perón. En la década del 90, su aplicación quedó suspendida. Durante mucho tiempo, la constitucionalidad de la norma fue cuestionada ante la Justicia porque, entre otros términos, faculta a la autoridad administrativa a aplicar penas como multas y arrestos, algo que sólo estaría reservado al Poder Judicial. Con esta ley un cavernícola como Moreno, perdón, un funcionario público como Moreno, tiene el poder absoluto. Puede usar el poder de la fuerza como se le antoje.

Puede encarcelarlo por hasta 90 días sin necesidad de un proceso judicial previo. Y en un extremo, puede aplicarle la sentencia de prisión por entre seis meses y cuatro años. Además, por supuesto, le puede cerrar su comercio o empresa o le puede decomisar su mercadería. En resumen, puede hacer lo que quiera con su vida. Usted me dirá: “No, no es tan así, todo esto se puede hacer si existe una causa clara para tomar esta decisión”.

Y ahí está justamente el problema. Le pregunto: ¿qué es una “causa clara”? Y más importante aún, ¿quién determina si la causa es clara o no? Si la respuesta es que eso lo determina un funcionario como Moreno estamos perdidos. ¿Quién confía que el juicio de Moreno sea el correcto? ¿Qué pasa si Moreno piensa que usted tiene que ir a prisión y a usted le parece una injusticia? ¿A quién le puede reclamar? Bajo esta ley, a nadie. Moreno sería un juez ultra rápido y poderoso. 

¿Por qué lo podría poner en la cárcel Moreno? Bueno, a los productores agropecuarios por no vender trigo, por ejemplo. Ahora, ¿nadie se pregunta por qué un productor agropecuario no estaría interesado en vender trigo? ¡Si es su negocio, cómo no va a querer vender trigo el productor!

Esta situación, el no querer vender un producto que usted vende, sería igual a -por ejemplo- que usted nos llame a la oficina para comprar una suscripción y le digamos que no queremos venderle una suscripción a nuestra revista. ¿Qué sentido tiene? ¿Qué empresario o comerciante estaría interesado en hacer algo así? Si hay que pagar las cuentas a fin de mes: los impuestos, los sueldos, los alquileres. Cómo no le va a interesar vender a un comerciante.

Y la respuesta es simple: usted no va a querer vender su producto o servicio cuando no le convenga. Cuando vender el producto, por ejemplo, le implica una pérdida o, en realidad, cuando vender el producto o servicio le implica una pérdida mayor, porque el no vender ya le implica una pérdida. Usted tendría que pagar de su bolsillo los costos fijos de su negocio. Pero si además, al vender, usted agrega pérdida, la situación es más complicada aún. Y por supuesto, usted opta por no hacerlo.

Supongamos que el costo de producir trigo es $ 10 y el Secretario de Comercio lo obliga a vender a $ 5, ¿usted vendería? La mayoría de las personas racionales no lo haría y esto es lo que quiere romper Moreno por la fuerza. Increíble que en el siglo 21 aún haya Gobiernos que actúen de esta manera.

Para que esto quede más claro aún, la estupidez de esta política de manejar la economía con la fuerza de Moreno y su pandilla, le pongo el siguiente ejemplo. Supongamos que usted está soltero y se encuentra con una dama que quiere seducir. Se acerca y la invita a un café. La dama no acepta, entonces, al día siguiente usted redobla la apuesta y le regala un ramo de flores. La chica no acepta, entonces usted se enoja y decide cambiar la estrategia. La agarra del brazo y la obliga a ir a tomar un café con usted. La dama asustada lo sigue, como para sacárselo de encima. Usted se da el gusto de tomar el café con la chica, pero nunca más la vuelve a ver. La chica decide no ir más por el barrio, no quiere encontrarse más con usted.

El Gobierno quiere seducir a las mujeres por la fuerza, pero esto no se maneja así; el mundo de la seducción tiene otros códigos. El juego consiste en lograr lo que usted quiere, por ejemplo, estar de novio con la dama, pero trabajando duro para convencer a la otra parte que ella quiera lo mismo que usted. Y para eso hay que usar la creatividad, la gracia, los recursos que se le ocurran. Le aclaro que no soy un experto en la materia, y mis recursos son muy escasos, sólo tengo en claro la teoría…

El mundo de la economía es igual al mundo de la seducción entre hombres y mujeres. Un Gobierno medianamente inteligente se sentaría con el productor de trigo y trataría de comprender por qué estos productores están produciendo y vendiendo cada vez menos. Un Gobierno inteligente tendría una buena relación con todo el mundo. Los seduciría todo el tiempo, lograría lo que quiere, pero no usando la fuerza, sino usando la persuasión, la seducción.

¿No le gusta este camino? ¿Usted es demasiado importante o superior como para tomarse el trabajo de seducir? ¿Que no es una tarea fácil ni rápida? Lo siento mucho, lamento informarle que no hay

otro camino. 

Lo mejor para su futuro sería que asumiera la realidad cuanto antes, que haga el duelo rápido y luego deje de comportarse como un adolescente. Uno de mis grandes problemas en la vida es que me hubiera gustado ser más alto (mido sólo un metro setenta). ¿Le parece que puedo andar enojado con la vida por esta injusticia? Al principio lo intenté, pero no me resultó muy productivo. Al final me di por vencido y lo solucioné de una forma creativa: camino mirando para arriba todo el tiempo y listo.

Estamos ante una economía que no tiene problemas económicos, esto es más profundo aún… estamos ante una economía que tiene problemas psicológicos, funcionarios que trasladan su incapacidad para adaptarse al mundo, a la economía argentina…

Un problema tan básico como triste…

Le deseo un excelente fin de semana,

Federico Tessore.
Para InversorGlobal Argentina

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