¿Por qué la ‘Generación Y’ le teme al mercado?

Es momento de cambios: los “Baby Boomers” emprenden la fase de retiro en sus trabajos y la nueva “Generación Y” comienza a ocupar sus puestos. Estos dos grupos etarios -abismalmente contrarios- viven las inversiones de una manera muy diferente. Por eso, el sitio MarketWatch.com realizó un artículo donde se detalla por qué ocurre así.

Mientras que, en Estados Unidos, los “Baby Boomers” vivieron el surgimiento de su país como la única superpotencia del mundo y disfrutaron del crecimiento económico que lo acompañó; la “Generación Y” cuenta con perspectivas a futuro de un país casi en bancarrota, sumado al aumento de la competencia mundial de los países emergentes, el deterioro de la infraestructura y los programas de jubilación.

Para esta nueva generación, es todavía más importante organizar su ‘seguridad financiera’; ya que las deudas educativas, el estancamiento de movilidad social y las bajas perspectivas de empleo los obligan a ser sumamente responsables con lo que respecta a sus ingresos.

No es casual que la Generación Y le tema al mercado. Ésta ha sufrido varias experiencias financieras traumáticas que dieron y continúan dando sustento a sus puntos de vista sobre la inversión.

Los baby boomers vivieron un período de crecimiento relativamente estable y fuerte durante los años 50 y los 70; por eso confían en la rentabilidad del mercado a largo plazo. Por el contrario, la” Generación Y” ya experimentó dos burbujas y varias recesiones importantes, lo que ha dado lugar a una década perdida.

La falta de beneficios tangibles, la volatilidad de la montaña rusa y los escándalos recientes, los rescates bancarios y las travesuras hipotecarias, han generado un grupo de personas cínicas y desconfiadas del mercado. 

En una encuesta reciente de MFS -una compañía de asesoramiento financiero- el 40% de la “Generación Y” estuvo de acuerdo con la afirmación “no me voy a sentir cómodo invirtiendo en el mercado de valores.” Entre ellos, el 54% se siente abrumado por las opciones disponibles y el 47% tiende a postergar las decisiones de inversión.

Debido al miedo que genera el riesgo de invertir, el 30% de los encuestados manifestó que su objetivo principal es la protección de sus ingresos y que por eso han asignado un promedio de 30% para conservar en efectivo.

Si bien la protección principal es importante, este temor excesivo al riesgo no termina ayudando a las inversiones a largo plazo: después de todo, si no hay dolor, no hay ganancia.

Para contrarrestar esta desconfianza, es importante aprender a dejar de lado el miedo al mercado, o al menos reducirlo a un nivel saludable. Sí, el mercado de valores puede ser un lugar peligroso, pero hay muchas maneras de invertir de manera segura.

Un rasgo de la “Generación Y” es su sofisticación en la búsqueda de información y su nivel de aprendizaje independiente. La amplia disponibilidad de productos y servicios tales como ETFs, información inmediata en tiempo real y las nuevas herramientas financieras ha generado la ayuda necesaria para crear una cartera bien equilibrada y diversificada en el largo plazo.

Aunque los traumas psicológicos ya han influido en la “Generación Y”, por suerte, el tiempo y la juventud está de su lado. Con la primera ola aún en sus 30 años, todavía hay un montón de tiempo para comenzar a dejar que sus inversiones trabajen para ellos.

Para dar el salto y conocer interesantes alternativas de inversión, suscríbase a nuestro informe de Crisis & Oportunidad.

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