Cocheras vs. Camas Náuticas: La última batalla entre Tierra y Mar

Es mejor invertir en cocheras o en camas náuticasJuan Pablo de Santis

Las cocheras son un servicio con elasticidad directa a la demanda de transporte particular. El razonamiento es sencillo: cuanto más automóviles, camionetas o lanchas se venden, más espacio se demandará para guardarlos. Y si ese espacio es escaso, el precio de estos espacios irá en ascenso por una simple puja de oferta y demanda.

La inversión en “guardar vehículos” tuvo algunas expansiones fundamentalmente en los últimos tres años. El parque automotor ha crecido, pero también el de lanchas y motos de agua, y han surgido alternativas de negocios para atender las necesidades de sus dueños.

Para los que buscan invertir en ladrillos se ha sumado una alternativa más vanguardista: las camas náuticas, ante la situación de que las guarderías convencionales para embarcaciones desde hace algunos años tienen ocupación plena. Éstas otorgan a los clientes la posibilidad de adquirir un espacio para guardar embarcaciones bajo el régimen de propiedad horizontal (ley 13.512), alquilarlo y lograr una rentabilidad superior a la de los tradicionales espacios para guardar automóviles.

¿Cuál ofrece la alternativa más atractiva? Esto dependerá del tipo de inversor. A continuación, una comparación entre ambas alternativas para sacar cuentas con base sobre los valores actuales:

Invertir en camas náuticas

Desde 2006 que el parque de embarcaciones pequeñas privadas ha crecido sostenidamente, según la estadísticas de la Cámara Argentina de Constructores de Embarcaciones Livianas (CACEL). Actualmente hay alrededor de 170.000, de las cuales poco más del 80% son lanchas. En paralelo, especialmente las guarderías de la Zona Norte del Gran Buenos Aires, están colapsadas.

Las camas náuticas son una inversión conceptualmente muy similar al de una cochera tradicional para automóviles. Se pueden comprar bajo la figura de propiedad horizontal con su correspondiente título de propiedad y los dueños integran un consorcio de copropietarios.

Estimaciones de desarrolladores inmobiliarios afirman que en la zona del Río de la Plata se incorporan unas 2.000 embarcaciones por año. Es así que se ubican nuevos emprendimientos en el sector Nordelta/Villa La Ñata para constituir una suerte de nuevo polo náutico.

Los constructores de camas náuticas ofrecen servicios asociados para mejorar la experiencia convencional de la guardería y enriquecer al valor de la inversión: club house, salas de uso múltiple, solarium y áreas de compras y servicios; cafeterías, lockers, seguridad 24 horas y circuito cerrado de TV. Incluso algunos diseñan sectores de vestuarios y actividades físicas pensados para los que realizan deportes náuticos.

Un relevamiento hecho por Inversor Global sobre estos complejos en el Delta bonaerense, en las proximidades del río Luján, indica que el ingreso a estos negocios está estructurado en la forma de fideicomisos. La venta se realiza “de pozo” y existe la oportunidad de capitalizarse a través de la reventa o vía alquiler, a tasas de retorno superiores a las de los departamentos para vivienda.

Por lo general el comprador puede pagar la totalidad en pesos al tipo de cambio oficial y se le solicita un 30% de adelanto, y el resto se abona en cuotas ajustadas por el índice de precio de la Cámara Argentina de la Construcción (CAC).

Un caso típico de inversión fue el de Puerta Delta –un proyecto de Desarrollos Canning S.A.-  ubicado en Ruta 9 Ramal Escobar y Ruta 27, que posee espacio para guardar 768 embarcaciones.

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  1. Juan

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