Brasil: cuando la adversidad es un buen signo de inversión

Oportunidades de inversión en BrasilBrasil está en boca de todos. Principalmente porque se trata de uno de los mercados emergentes más grandes de la actualidad que en este momento vive un presente de gran agitación social.

Lo que comenzó como una protesta por la subida de precios para el transporte público y el costo que implica organizar la Copa del Mundo y los Juegos Olímpicos se ha convertido en una indignación generalizada.

Según Money Week, en cierto punto el país ha sido víctima de su propio éxito. La creciente clase media ha llegado a esperar una vida mejor, y ahora también está en condiciones de exigírsela a los políticos.

Entonces, la pregunta es si está todo listo para que esta nación empiece a caer en picada.

Si bien ese escenario es altamente posible, Matthew Partridge se muestra más positivo al respecto: Brasil se puede estar convirtiendo en un mercado con buenas oportunidades de compra e inversión a largo plazo.

Hay algunos factores que determinan la situación de Brasil: por un lado, el nivel de vida que prosperó rápidamente en los últimos tres años no fue acompañado por un mayor crecimiento de la economía; por otro, la inflación sigue siendo un problema, empinada sobre el 6,5% anual. Esta combinación -bajo crecimiento y alta inflación- podría derivar en un problema de “estanflación”.

La estanflación es una bestia económica difícil de tratar. El costo de vida aumenta día a día y los salarios no suben por el bajo crecimiento. O peor, hay despidos. Esto significa que los consumidores viven paulatinamente el deterioro de su nivel socioeconómico.

Esta particular situación le complica el panorama a su propio banco central. Ya que, el remedio habitual para combatir el bajo crecimiento bajar las tasas de interés para estimular la actividad a través del sistema financiero. Pero esto, a su vez, es estimulante de procesos inflacionarios.

Por otra parte, el gobierno aún tiene mucho espacio para maniobrar en el frente fiscal. Por el momento, Brasil ejecuta un pequeño superávit presupuestario, lo que significa que podría apaciguar a los manifestantes con seguridad mediante la reducción de los impuestos o el aumento del gasto para estimular la economía, si es necesario.

Ahora, ante las protestas, el Gobierno ha indicado que invertiría dinero en la modernización de su red de transporte. Al mismo que, también está tratando de animar a los inversores extranjeros a arrimar el hombro, proporcionando incentivos fiscales, subsidios y garantías.

Esto obliga a poner el ojo en mercado brasileño, donde sus acciones se encuentran baratas en términos relativos, ofreciendo buenas posibilidades de ganancias a largo plazo.

A la hora de invertir será necesario evaluar todos los factores que influyen en la economía brasileña y así determinar si se trata de, aún con las noticias de turbulencias, un buen momento para invertir.

Todo lo que hay que saber sobre éste y otros mercados emergentes lo encuentra en la revista Inversor Global.

 

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