Cómo escapar de la economía del absurdo

Como proteger mi dinero del gobierno de ArgentinaFederico Tessore

Si usted es un seguidor de estas columnas semanales no tengo que explicarle a qué me refiero cuando hablo de la “economía del absurdo…”, pero para aquéllos que nos leen hace poco, revisemos este concepto.

La principal premisa de la economía del absurdo es que una persona o un pequeño grupo de personas no sólo puede, sino que debe decidir qué productos y servicios se consumen a qué precios y en qué momento. Esto se hace para lograr un “objetivo supremo” que es la búsqueda del “bienestar general”.

Según la economía del absurdo, este bienestar no se podría lograr nunca sin intervención, porque las personas somos todas malas y egoístas. Por lo tanto, no debemos intercambiar bienes y servicios libremente, ya que esto perjudica a la mayoría, sino que necesitamos que un grupo de personas nos controle y decida qué podemos y qué no podemos hacer…

Bajo esta premisa ocurren los hechos insólitos que se ven en países como Venezuela y la Argentina todos los días, por ejemplo:

– En Venezuela el Gobierno llama a sus ciudadanos a elegir “entre la patria o el papel higiénico…”, ante una escasez de este producto básico…

– En la Argentina nos llaman a no consumir más tomates durante dos meses…

– Un secretario de Comercio se cree que puede manejar el precio del dólar “apretando” a las financieras…

– Un Gobierno decide qué se puede importar y qué no en función a sus propios deseos…

– Un Gobierno obliga a sus ciudadanos a ahorrar en una moneda que pierde valor a un ritmo del 25% anual.

Y muchos hechos insólitos más que surgen a partir del absurdo de querer dirigir una economía compuesta por 40 millones de habitantes desde una oscura oficina de un edificio público. Es que la economía del absurdo no mira algo absolutamente obvio: ¿cómo un funcionario, por más inteligente que sea y por más horas que trabaje, puede tomar decisiones por millones de personas? Como es claro que no puede, se crean todas las ineficiencias en los mercados que vemos todos los días en la Argentina y que terminan en precios cada vez más altos y cada vez menos oferta de productos.

Ante este escenario, ¿qué hacer?

Bueno, hay dos formas de actuar, una en el plano individual y otra en el plano colectivo.

En el plano colectivo tendremos que ocuparnos de elegir mejores gobernantes, aquéllos que se comprometan con no limitar nuestra libertad de elegir los bienes, servicios y experiencias que queramos, cuando queramos; aquéllos que no quieran ser nuestros salvadores, sino que sólo se limiten a administrar con prolijidad, a dejarnos vivir sin limitaciones ni condicionamientos. Pero como la solución del ámbito colectivo toma tiempo y no depende de nosotros únicamente, también debemos actuar en el plano individual.

En el plano individual usted debe diversificar sus fuentes de ingresos. Usted no quiere que sus ingresos, aquéllos que mantienen su estilo de vida y el de su familia, dependan del país del absurdo. Hacer esto implica correr muy altos riesgos.

¿Quién le asegura que si usted tiene un comercio, el mismo va a poder seguir funcionando igual durante los próximos años? ¿Y si el Estado decide un día cambiar las condiciones drásticamente y destruye su negocio? Lo mismo puede pasar si usted es un profesional, empleado o empresario. Si usted realmente quiere estar tranquilo financieramente, debe, cuanto antes, diversificar sus fuentes de ingresos geográficamente. Lo que buscará es que una parte de sus ingresos estén fuera del ámbito de llegada de los absurdos funcionarios argentinos.

Antes de pensar algunas formas de lograr eso, vayamos a la otra medida que usted debe tomar para protegerse de la economía del absurdo: debe salvaguardar sus activos también a nivel geográfico. Verá, los inversores son unas de las víctimas preferidas de los Gobiernos argentinos. Estos son especialistas en encontrar diversas formas de robar el dinero de la gente.

Actualmente, hay varios mecanismos que la actual Administración está implementando para intentar robarle su capital: desde los bonos que se publicitan por todos lados de la empresa “robada” YPF, hasta instrumentos insólitos como los CEDINES o los BAADE o los bonos de provincias que ajustan por inflación; todas formas de sacarle su dinero y no devolvérselo cuando todo explote. Por ello, si usted realmente quiere estar fuera del alcance de la economía del absurdo, debe tener parte de sus ahorros en el exterior, fuera del alcance de las garras insaciables de los políticos argentinos.

En el Reporte de Recomendaciones de Inversión Crisis & Oportunidad recomendamos todas las semanas caminos para lograr esto. Si aún no es suscriptor,debe hacerlo ahora mismo aquí.

Pero hasta el momento no hemos hablado mucho de cómo generar ingresos en el exterior desde InversorGlobal. Pero sabemos que muchos de nuestros lectores están preocupados por este tema. Por ello es que desde hace meses estamos trabajando en alternativas para brindarle a este gran grupo de lectores que hoy tienen todos sus ingresos en la economía del absurdo y quiere diversificarlos.

Hoy contamos con una gran ventaja con la que no contaban nuestros padres o abuelos a la hora de enfrentar otros Gobiernos argentinos autoritarios y dirigistas que querían decidir por nosotros: Internet y la tecnología.

Gracias a esta herramienta, todavía fuera del alcance del funcionario de turno, tenemos la libertad para conectarnos con el mundo y aprovechar las ventajas de la economía capitalista global, aprovechar su crecimiento incesante, su mercado creciente y cada vez más demandante. Imagino la situación de un argentino cincuenta años atrás ante un Estado similar al actual y me agarro la cabeza: ¿cómo hacía para salir de los controles y las limitaciones?

Simplemente no podía, salvo que eligiera escapar del país… Bueno, hoy nosotros tenemos una gran ventaja que es que podemos permanecer conectados al mundo y mejor aún, podemos beneficiarnos de lo que pasa en él, desde un país controlado. Durante las próximas semanas compartiré con usted diversas formas de lograrlo.

Mientras, le dejo planteado el problema para que lo charle con su almohada, con su pareja, familia o amigos. ¿No habrá llegado la hora de diversificar sus fuentes de ingresos? ¿No tendremos que hacer un esfuerzo que pueda blindarnos ante el crecimiento de la economía del absurdo?

Le deseo un excelente fin de semana,

Federico Tessore.
Para InversorGlobal Argentina

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