Sepa cómo analizar un balance de manera correcta

El balance de una compañía es la herramienta primordial  a tener en cuenta para analizar los resultados que está teniendo una empresa. Es de suma importancia estudiar estas planillas para definir qué posición queremos cumplir como inversores o si al final de cuentas, no nos conviene adentrarnos en sus activos.

El estado de resultados muestra el saldo de las operaciones de la empresa en términos netos. Se lo conoce también como estado de ganancias o ingresos y de pérdidas o egresos. Se conforma utilizando la información de lo que devengó y de lo que realizó.

La forma en que esté presentado es significativa  al momento del análisis del balance ya que le provee al analista cifras sobre el origen de su rentabilidad, sus márgenes y dónde tiene sus fortalezas o sus debilidades.

Ya que el balance es el resumen de varias herramientas, dentro de él se encuentra también el estado de origen y aplicación de fondos (EOAF) o cash-flow, que explica de dónde provino el dinero que ha sido aplicado durante un período de tiempo en particular.

Determinar correctamente éste punto puede explicar si hubo una disminución de los activos, aumento de los pasivos, de aportes de capital, ganancias, amortizaciones y previsiones.

Para los inversores a los que  les gusta la idea de pensar en ganancias contables, lo mejor es estudiar detenidamente el flujo de caja, especialmente el operativo. Las amortizaciones son instrumentos contables que no representan un flujo de fondos negativo tal como se registra en el estado de resultados, por lo que muestran su origen cuando se desglosa el cash- flow.

El cash-flow es más difícil de manejar que las ganancias contables ya que consiste en determinar de mejor manera la salud financiera de una firma a largo plazo, porque es el dinero neto que entra a la compañía.

El cálculo del flujo de caja operativo es a veces complicado porque implica muchas partidas y un proceso de eliminación de las que no son y que distorsionan el resultado final. Una medida similar y muy fácil de calcular es el EBITDA, que son las ganancias antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones.

Es una prevención muy utilizada para evaluar el desempeño de la compañía, ya que muestra lo que obtiene el negocio en sí mismo medido de una forma alternativa a la generación de caja.

El resultado neto deriva en el flujo de fondos efectivo del capital accionario primero calculando el operativo, al que se le suma el de las inversiones y el financiero. La suma de esos tres subtotales da como resultado al flujo de fondos de la firma.

Respecto al estado de evolución del patrimonio neto, las discrepancias cuantitativas pueden deberse a beneficios o pérdidas, nuevos aportes de capital, pago de dividendos y honorarios o la formación de revalúos, la constitución o la desafectación de reservas con fines legales, estatutarios o voluntarios, o ganancias retenidas.

Otro instrumento a considerar son las notas explicativas al balance que son parte integral de los estados contables y puntualizan o aclaran la información suministrada en ellos y ayudan a entender las políticas de la empresa (especialmente métodos de valuación), entre otras necesarias para estudiarlo.

Por último, el dictamen del auditor externo es un reporte añadido per se que narra su conformidad o las limitaciones de información aún pendientes, así como una alerta acerca de hechos futuros que puedan afectar fuertemente y de manera impredecible al patrimonio neto y/o los resultados de la compañía.

Fuente: Sala de Inversión

 

Deja tu respuesta