El programa Oro para toda la vida

es bueno comprar oro de forma constanteZúrich es una ciudad encantadora. ¡Tanta historia! ¡Tanta belleza! ¡Tanto dinero! Es difícil poder lanzar un krugerrand en cualquier dirección sin que golpee a un banquero rico o a su esposa, que además es modelo.

Se pasean por el Limmatquai. Cenan en el Kronenhalle. Van de shopping a Bahnhofstrasse.

Y, ¿qué es lo que piensan ellos de los mercados de hoy?

“Es una locura lo que está pasando”, dijo nuestro amigo. “Pero estas cosas pasan. Sólo tiene que asegurarse de que usted no esté haciendo alguna locura también”.

Y, ¿qué locura ocurrió el lunes? El Financial Times dijo que las acciones subieron cuando los inversores recibieron buenas noticias del sector manufacturero.

Puede ser.

Fuimos testigos de un gran salto del oro. El metal escaló US$ 32. Las mineras mostraron aún más ganancias.

¿Qué pasa? ¿Es el fin de la corrección en el mercado del oro?

Nadie lo sabe. Pero un montón de gente cree que lo sabe y cuando las personas creen que saben algo que realmente no pueden saber, es una oportunidad para aquéllos que no lo saben y son conscientes de ello. ¿Queda claro?

Nuestro viejo amigo Mark Hulbert indica que los asesores financieros independientes nunca han tenido una opinión más bajista sobre el oro que la que tienen en la actualidad. Otros indicadores nos dicen que el público y los profesionales de la inversión están abrumadoramente en contra del metal amarillo…

Incluso cuando estaba en la cima -cuando se acercaba a US$ 1.900- pocas personas poseían oro. Se consideraba excéntrico y vagamente sedicioso.

Puesto que tan pocas personas tenían oro, eran pocos los que estaban tristes de verlo bajar. Y cuando comenzó la corrección, todos los inversores que habían saltado al mercado del oro en el último minuto porque no querían quedarse atrás pensaron que debían salir de allí inmediatamente. Su salida estrepitosa es lo que produjo la fuerte oleada de ventas.

Mientras tanto, los inversores serios no están especulando sobre el próximo movimiento del precio del oro. Están acumulándolo y midiendo su riqueza con éste.

Hemos escuchado a profesionales de la inversión que recientemente nos han dicho que el oro ya no es necesario, que sólo es una protección contra las locuras de los bancos centrales. Y ahora que la Fed ha demostrado su voluntad de “disminuir” la emisión, no hay necesidad de oro, especialmente cuando los precios al consumidor no están aumentando.

No obstante, los precios al consumidor no son el único tipo de “inflación” ni tampoco son el primero. La primera clase de inflación es aquélla que incrementa las acciones en Bolsa. Las personas que poseen bienes de capital -acciones, generalmente- ven cómo aumenta su riqueza mientras las autoridades bombean dinero al sistema bancario. Ése es el tipo de inflación que a la mayoría de la gente le gusta. Incluso si no son parte del 1% más rico y no tienen acciones, están contentos de ver un mercado alcista en Wall Street. Se imaginan -al igual que Ben Bernanke- que de alguna manera esta “riqueza” se filtrará y llegará al resto.

Tienen razón. Sí se filtra a la economía de consumo al final. Pero no como riqueza, sino como anti-riqueza. Los precios del papel higiénico y las galletas aumentan y los obreros terminan con un menor poder adquisitivo real.

No estamos en ese punto todavía. La inflación de los precios al consumidor sigue siendo -al parecer- baja y se parece más a un período de deflación que de inflación real.

De hecho, estamos tan lejos de la inflación de precios al consumidor que los inversores no pueden verla venir. Ellos piensan que los funcionarios del Gobierno tienen todo bajo control. Ellos piensan que la economía es fundamentalmente sólida y que las políticas monetarias son fundamentalmente sensibles. Están apostando a que el Sr. Bernanke y compañía puedan arreglar las cosas con el Sr. Mercado…

No aprobamos la especulación, ni en oro ni en ninguna otra cosa. La mayoría de las personas -me incluyo- no tienen el estómago para eso.

En su lugar, siga con sus planes de inversión. Ponga su dinero a trabajar como lo hace la gente seria, hágalo como lo hacen los suizos. Si aún no lo ha hecho, comience un programa de acumulación de oro de por vida, no de especulación de oro.

Separe una cierta cantidad de dinero y compre oro cada mes y espere que el precio baje para que pueda obtener más por su dinero.

Saludos,

Bill Bonner.

Bill Bonner es fundador y presidente de Agora Inc., con sede en Baltimore, Estados Unidos. Es el autor de los libros “Financial Reckoning Day” y “Empire of Debt” que estuvieron en la lista del New York Times de libros más vendidos.

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