La trampa del oro

razones comprar oroReportando desde Miami, Estados Unidos Uno de los grandes errores que cometen los inversores a la hora de manejar sus ahorros implica vender un activo cuando todos venden y comprarlo cuando todos lo compran. Me temo que en este momento muchos inversores globales están cometiendo ese mismo error con el oro. Verá, está de moda “pegarle”. Es “bien visto” decir que llegó su fin y que lo único que tiene sentido es venderlo. Y como si esto fuera poco, los números apoyan esta “teoría”. Durante los últimos dos meses su precio bajó más de 15%. Razones más que suficientes para que pocos inversores se atrevan a comprarlo y muchos tengan “incentivos” para venderlo. Pero no se equivoque, si hace lo que hace todo el mundo estará cometiendo un grave error. No sólo no debe vender su oro, sino que debe comprarlo. ¿Por qué? Le acerco cuatro razones. 1 – El dólar y el euro van a valer cada vez menos Estados Unidos acumula una deuda que es superior al 100% de su PBI y su déficit supera el 10% de su PBI. Muchos países europeos se encuentran en la misma situación. La “solución” de los políticos de los países desarrollados es emitir cada vez más dinero sin respaldo e incrementar la deuda cada vez más. Los intentos para controlar el déficit han sido muy tímidos, casi insignificantes. ¿A usted realmente le parece que ésta es una solución a los problemas de estas dos monedas? No lo dude, estas medidas pueden funcionar como un respirador artificial de esas divisas, pero no las podrán salvar. Todo lo contrario, las hunden cada vez más…. 2 – La demanda de oro no cesa Lejos de amedrentar a los compradores, la brusca caída de los precios del metal han generado un efecto potenciado sobre los consumidores de oro físico, principalmente de las naciones emergentes que más peso tienen en este mercado, como ser el caso de China e India. Durante el primer trimestre del año, la demanda de oro en lo relativo a joyas ybijouterie mostró un avance interanual de 12%, principalmente motivado por la caída del precio que ha incrementado el entusiasmo por el metal. 3 – Los bancos centrales siguen comprando oro El primer trimestre del año 2013 fue el séptimo consecutivo donde los bancos centrales globales compraron más de 100 toneladas de oro y el noveno trimestre consecutivo en que dichas entidades fueron compradoras netas del mismo. En términos más simples, hace más de dos años que los bancos centrales compran más oro del que venden, en pos de diversificar sus reservas internacionales. Cuando desagregamos el análisis, lo más interesante es que, al igual que ocurre con la demanda minorista de oro físico, los bancos centrales más dinámicos en su adquisición son los de las economías emergentes que más crecen en el mundo. 4 – No hay una sobreoferta de oro El principal retroceso de la demanda del preciado metal se atribuye a la salida de capitales de los ETFs, retracción que sumó 177 toneladas en el primer trimestre del año. Este movimiento se gestó a partir del “cambio de visión” sobre el commodity que comenzaron a tener los grandes inversores institucionales (llámese bancos, hedge funds, administradoras de fondos mutuos, etc). A pesar de este duro revés, que fue parcialmente compensado por el incremento de la demanda minorista y de los bancos centrales, el mercado de oro no está padeciendo una sobreoferta que pueda justificar la abrupta caída del precio: grafico nombre La demanda total se mantuvo casi en línea con la oferta global, lo que sugiere que no hay grandes distorsiones que puedan alterar el normal desenvolvimiento del mercado. Conclusión: La baja del oro es tan artificial como el hecho de que el dólar y el euro sigan con vida. Usted puede optar por darle importancia a las razones fundamentales de un movimiento y otro… o dejarse llevar por las políticas transitorias que no hacen nada para solucionar los problemas de fondo. Como siempre: usted elige. Pero no deje de ver la historia e intente evitar moverse con la manada. Ésa es la peor receta para proteger su patrimonio. Ahora, qué le estoy diciendo con esto: ¿quiere decir que estoy diciendo que el oro va a ser una excelente inversión de aquí a fin de año? No. De ninguna manera, no estoy diciendo eso. Verá, venimos recomendando comprar oro en InversorGlobal desde el año 2008, desde el momento en que el mundo financiero en Estados Unidos colapsó y nunca basamos nuestra recomendación en que sea un activo considerado como una inversión atractiva en sí misma. Nuestro punto de vista corre por otro camino. Entendemos al oro como un “seguro contra una crisis terminal”. Me refiero a una crisis terminal en las finanzas globales. Como le comentaba al principio, tanto Estados Unidos como Europa son dos regiones vulnerables. Ambas podrían caer en cualquier momento y cuando esto pase, nosotros queremos tener una parte de oro en nuestra cartera. Porque el resto de los activos van a bajar de valor sin excepción. ¿Cuáles son las probabilidades de que este escenario ocurra? Quién sabe, y poco me importa, como poco me importa cuando contrato un seguro para proteger mi vida o un seguro para proteger mi auto. La sola alternativa de que uno puede morir en cualquier momento o que le pueden robar su auto en cualquier momento justifica la contratación de un seguro. Bueno, lo mismo pasa con el oro y sus inversiones. Funcionan como un seguro. Si además de protegerlo contra un suceso “imprevisto o poco probable” le da una ganancia, bienvenido sea. Pero ése no es su principal atributo. Su principal atributo es que es uno de los pocos activos cuando las monedas colapsen. Y si los políticos de Estados Unidos y Europa siguen jugando con sus monedas, no tenga duda de que ese escenario es cada vez más probable. No se deje llevar por la moda del momento. Ésta, en inversiones, siempre es una muy mala consejera… ALGUNOS PENSAMIENTOS ADICIONALES… Nuestra Presidenta y Twitter: un solo corazón. Parece que Cristina es muy rápida para incorporar nuevas herramientas de comunicación. Ahora no sólo es especialista en discursos eternos, también lo es con tuits ocurrentes. Según el diario La Nación,Cristina cerró el domingo diciendo lo siguiente:       En una nueva serie de tuits, la Presidenta utilizó la red social para referirse a la inflación y rechazó que el aumento de precios sea “culpa” del Ejecutivo; además, opinó: “Solamente a un tonto o a alguno demasiado vivo se le puede ocurrir que los precios los pone o los aumenta el Gobierno”. Y Cristina, como siempre, tiene razón. O mejor dicho, parte de razón. El Gobierno no es el encargado de poner el precio de la carne, de los autos o de los helados. O por lo menos no debería. Las empresas compitiendo en un mercado libre tendrían que ser las encargadas de fijarlos, intentando seducir a los millones de exigentes consumidores argentinos. Lo que oculta, o no sabe la Presidenta, son los efectos de las acciones de su Gobierno sobre ese proceso de fijación de precios. En ese sentido, una frase del economista Frédéric Bastiat es muy elocuente:       En la esfera económica, un acto, una costumbre, una institución, una ley no engendra un solo efecto, sino una serie de ellos. De estos efectos, el primero es sólo el más inmediato; se manifiesta simultáneamente con la causa, se ve. Los otros aparecen sucesivamente, no se ven; bastante es si los prevemos. Toda la diferencia
entre un mal y un buen economista es ésta: uno se limita al efecto visible; el otro tiene en cuenta el efecto que se ve y los que hay que prever.
Lo que dice Bastiat es muy simple: no sólo hay que mirar los primeros efectos de las políticas, sino también los efectos secundarios. Es obvio que el Estado actual no debería fijar los precios, sino que eso lo hacen los empresarios. ¿Pero, esto implica entonces que los empresarios son los culpables de la inflación en la Argentina? ¿No será que los empresarios en general no tienen otra alternativa que subir los precios porque la oferta de dinero es cada vez mayor y por lo tanto los bienes valen cada vez menos? ¿Y quién determina la oferta de dinero? Adivinó, Cristina es la responsable… Usted me dirá: “Pero Cristina no es economista, no te la agarres con ella…”. Es cierto, pero seguramente algún asesor tendrá para que le explique cómo se mueve la economía. ¿O tal vez use esos asesores para que la ayuden a esconder los reales problemas de la economía? Quién sabe, y a quién le importa. Mientras, la estrategia funciona; aún hay un gran grupo de argentinos que siguen confiando en que la economía del país puede no caer, un grupo de argentinos que la pasará muy mal cuando la crisis finalmente esté aquí. Tarde o temprano llega la hora de la verdad. Y cuando ésta llegue, lo mejor es estar preparado. Le deseo una excelente semana de inversiones, Federico Tessore. Para InversorGlobal Argentina

Comments 3

  1. mariano giachetti
  2. Federico Tessore Federico Tessore

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