Shale gas: ¿invertir en Argentina nos hará ganar o perder en esta revolución?

La invención de los ferrocarriles en Gran Bretaña por un lado redujo los costos de transporte y vio surgir las ciudades a lo largo de sus rutas, pero por otro dejó en bancarrota a los propietarios del canal que se usaba como medio principal de transporte. Internet ha ocasionado lo mismo en las industrias chicas de entretenimiento.

El esquisto no es diferente. La revolución del shale gas (gas no convencional) deja al continente americano en una buena posición ya que las esperanzas de encontrar yacimientos de estas características en otro lugar parecen exageradas. Eso le da a Estados Unidos una ventaja competitiva frente a otras naciones, pero también posiciona favorablemente a la Argentina.

Pese a que Argentina es el tercer país mundial en reservas de este tipo de energía no convencional, que la podría llevar al autoabastecimiento, las dudas persisten. Si YPF está buscando inversores para explotar Vaca Muerta, el megayacimiento de la provincia de Neuqén, ¿por qué sigue tratándose de una inversión dudosa?

A nivel global, está claro que las grandes ganadoras serán las empresas industriales que sean capaces de acceder a gas barato. La mayoría de estas empresas están, y seguirán estando, en Estados Unidos.

En Europa, el gigante alemán BASF encuentra dificultades para competir. A pesar de que tiene algunas operaciones en los EE.UU., su planta principal se encuentra en Alemania, donde tiene que pagar entre cuatro y cinco veces más por el gas. Si bien BASF puede compensar parcialmente este sobrecosto con una mayor eficiencia productiva, la empresa admitió que ya ha tenido que abandonar algunos mercados.

En este sentido, la forma más atractiva de sacar provecho de la ventaja en el negocio del gas de esquisto es invertir en alguna de las empresas petroquímicas de Estados Unidos que disfrutarán de los menores precios de la energía. Por ejemplo, Dow Chemical (NYSE: DOW) ha visto aumentar su beneficio neto en un tercio y las ganancias por acción crecieron un 13,1% desde el año pasado, al tiempo que ofrece un jugoso dividendo del 3,8%.

Otra opción es invertir en una de las empresas que transporta petróleo y gas no convencional alrededor de los EE.UU.. El mejor ejemplo es Kinder Morgan (NYSE: KMI), propietaria de 180 terminales y 37.000 kilómetros de tuberías, que se encuentra perfectamente situada para aprovechar esta revolución. En sus resultados más recientes, las ganancias trimestrales subieron un 80% respecto el año pasado. Otro aliciente para el inversor es que la firma está pagando un dividendo del 4%.

A nivel doméstico, la petrolera argentina YPF, dueña del yacimiento de gas no convencional Vaca Muerta, firmó un memorando de entendimiento con Dow Argentina (filial local del grupo estadounidense The Dow Chemical Company) para el desarrollo del primer yacimiento conjunto en el bloque neuquino “El Orejano”. YPF cedería el 50% de su participación para el desarrollo del área, el cual comprende una extensión total de 41 kilómetros cuadrados. También se avanzó en la firma de acuerdos con Chevrón y Pan American Energy.

Como se trata de un combustible con mucha expectativa es necesario analizar la situación argentina y estudiar la posibilidad de inversión. Diego Martínez Burzaco, economista  jefe de InversorGlobal pronostica: “Hay dos factores que atentan contra una virtual apreciación de la acción de YPF: en primer lugar la inestabilidad de las reglas de juego en la Argentina, ya que existe mucha intervención estatal en la industria petrolera, como lo vimos con la expropiación de YPF en su momento. También la firma necesita en este momento grandes cantidades de dólares para poder extraer de manera rentable este gas no convencional y todo apunta a que si no cambia el clima de inversiones en la Argentina le va a ser muy difícil  lograr recaudar el financiamiento necesario que la propia compañía proyectó”.

Todo parece indicar que Argentina se ha beneficiado nuevamente con las disponibilidad de recursos naturales estratégicos. La gran duda es si el país podrá sacar provecho del boom energético que está teniendo lugar.

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