El fin de los bonos

Deuda de Estados Unidos“Cuando el Gobierno le teme al pueblo, hay libertad. Cuando el pueblo le teme al Gobierno, hay tiranía”: Thomas Jefferson.

“No soy ni un traidor ni un héroe. Soy un estadounidense”: Edward Snowden.

Pobre Edward Snowden. No hay muchos héroes verdaderos. La mayoría de las personas que se hacen pasar por héroes sólo son idiotas e impostores. Roosevelt. Lincoln. Bernanke.

Snowden es legítimo. Él renunció a su acogedora y cómoda vida para que otros pudieran ver el mal que acechaba en las sombras y hacer algo al respecto. Pero se sacrificó en vano, porque no se dio cuenta de que todo estaba arreglado. Era muy tarde para delatar. Además, no valía la pena hacerlo porla gente a la que estaba tratando de ayudar. Ellos oyen que alguien empieza a acusar y delatar y corren a esconderse. Los denunciantes serán perseguidos, en vez de protegidos.

Los funcionarios del Gobierno harán de Snowden un ejemplo, para que la gente les tema aún más. El pobre hombre ha arrojado su cuerpo a una granada para nada.

Volveremos a eso en un momento. Ahora, revisemos otra explosión: la cómoda y pequeña fantasía de Ben Bernanke está a punto de volar en pedazos.

El Dow bajó otros 139 puntos este lunes. El oro cayó US$ 14. Pero espere, esto se pone peor.

Según Bloomberg: “‘La década perdida de los bonos ha comenzado’, dijo Howard Ward, el director de inversiones de Gamco Investors Inc. ubicado en Rye, Nueva York, en una entrevista telefónica el pasado 19 de junio. Esta empresa gestiona US$ 36,7 mil millones. ‘Las acciones probablemente van a ser la clase de activos de elección en el transcurso de los próximos 10 años. Ahora que la marea ha cambiado y la economía está en mejor estado, los inversores en bonos van a tener problemas para hacer dinero'”.

Un breve resumen de la historia del mercado de bonos americano: los precios de estos activos subieron desde que acabó la Guerra Civil de Estados Unidos hasta finales de siglo. Luego, bajaron en las dos décadas siguientes, y aumentaron en las tres décadas posteriores. Tras la Segunda Guerra Mundial, los bonos volvieron a caer, hasta principios de los años 80, cuando se dirigieron hacia arriba. Y ésta es la parte importante de la historia: el mercado de bonos realizó otro giro histórico el mes pasado.

Por supuesto no lo sabremos con seguridad durante muchos años. Pero considero que parece como si la cumbre más alta que se había esperado por tanto tiempo hubiera llegado… y se hubiera ido.

Si esto es cierto, esta noticia será uno de los sucesos financieros más importantes que usted leerá en los próximos 10, 20, tal vez 30 años.

La caída de precios de los bonos (el aumento de los rendimientos) cambia todo. Esto hace que sea más difícil financiar nuevas empresas, nuevos coches o casas. Y son especialmente duros con los deudores. Por desgracia, hay más deudores, con más deuda, que en cualquier otro momento de la historia. Los niveles de deuda aumentaron espectacularmente durante el período comprendido entre 1980 y 2013. El hogar promedio tenía una deuda equivalente a cerca del 60% del ingreso disponible hasta 1980. En ese momento, la relación se elevó a aproximadamente a 130%. Ahora, es casi 115%.

La proporción de la deuda total en Estados Unidos en comparación con el PIB es ahora 350% – más del doble de lo que era en 1980.

Las tasas más altas forzarán los niveles de deuda a la baja, de una manera u otra. Suponiendo que se logre llegar a niveles anteriores a 1980, eso significa que unos 30 mil millones de dólares de deuda necesitan ser dados de baja, reducidos, desapalancados, defaulteados… ¡o inflados!

Hablaremos más sobre esto cuando la noticia se desarrolle.

Volvamos a Snowden.

Cuando se comete un error, por lo general hay consecuencias negativas, lo cual le permite saber que está yendo en la dirección equivocada. Usted pide prestado demasiado dinero, por ejemplo, y sus acreedores comienzan a perseguirlo con órdenes judiciales o bates de béisbol.

Pero cuando hay un gran desastre de políticas públicas, este proceso de retroalimentación está torcido. Los funcionarios del Gobierno gastan mucho dinero, por ejemplo, y le entregan la factura a la siguiente generación. Los pobres jóvenes no pueden votar. Muchos ni siquiera han nacido.

Un Estado policial es un desastre. Tiene sus propias maneras de amañar el proceso de depuración de responsabilidades. A continuación un extracto del Proyecto de Responsabilidad Gubernamental (Government Accountability Project):

      En el estado de vigilancia, el enemigo es el denunciante

      Si toda acción tiene su equivalente y opuesta reacción, el denunciante es esa reacción dentro del estado de vigilancia. Dragnet Electronic Surveillance es el resurgimiento de las tácticas utilizadas para atacar al movimiento de los derechos civiles y de enemigos políticos del Gobierno de Nixon. Los denunciantes alertaron al público sobre los excesos de los gobiernos anteriores, al tiempo que ayudaron a defender la seguridad nacional y las libertades civiles.

      Por el contrario, el secreto, la represalia y la intimidación socavan nuestros derechos constitucionales y debilitan nuestros procesos democráticos más rápidamente, de manera más certera y corrosiva que los actos de terror de los que pretenden protegernos.


Cada catástrofe de las políticas públicas produce zombis. Y los zombis que están armados se protegen con armas, naturalmente. Stalin purgó a sus rivales y adversarios. Millones se murieron de hambre o fueron enviados a campos de trabajo en Siberia. Hitler hizo que líderes de la Rosa Blanca, un grupo que se opuso al régimen nazi, fueran decapitados con una guillotina. Los oficiales del ejército japonés asesinaron al director del Banco Central de Japón, después de que este llamara a una reducción de los gastos militares. Y los argentinos hicieron desaparecer a miles de denunciantes y otros alborotadores dejando caer sus cuerpos al mar.

Y ahora el pobre Snowden está corriendo por su vida. Y quién sabe, tal vez tenga suerte. Tal vez pueda escapar. O tal vez otro héroe, en Washington, saldrá a la luz y encontrará el coraje para protegerlo.

Saludos,

Bill Bonner.

Bill Bonner es fundador y presidente de Agora Inc., con sede en Baltimore, Estados Unidos. Es el autor de los libros “Financial Reckoning Day” y “Empire of Debt” que estuvieron en la lista del New York Times de libros más vendidos.

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