Debe conquistar el mundo ahora

argentinos pueden conquistar el mundoAproveche, el dólar paralelo está bajando artificialmente. El jueves llegó a $ 8,50 gracias a que el Gobierno vende bonos y oferta dólares en las financieras. La moneda estadounidense está a precio de remate. Pronto volverá a $ 10, como unas semanas atrás, y continuará su camino alcista. Lo mismo pasará con el dólar llamado “oficial”, no lo dude…

Es que las políticas del Estado sólo atacan los efectos de los problemas de la economía argentina, nunca las causas. En la misma línea van el llamado “blanqueo de capitales”, aprobado esta semana que pasó, o el “congelamiento” y control de precios que impulsa nuestra Presidenta. Pateamos los problemas para adelante, los escondemos debajo de la alfombra o le damos soluciones artificiales que no son sostenibles en el tiempo.

Si la creatividad, que es inmensa, y que usa el Gobierno para inventar estas “soluciones temporales”, la usase para resolver los problemas de fondo de la economía, nuestro país ya sería Suiza…

Pero como esto no pasa, y para no deprimirme, sigo inmerso en la escritura del libro. Es que cuando todo es una locura, cuando todo es temporal, cuando todo es incertidumbre y cuando el largo plazo está compuesto por una semana, es un momento ideal para pensar y proyectar el verdadero “largo plazo”. Aunque parezca mentira, lo mejor que podemos hacer ante este contexto es dejar de correr detrás de los problemas del día y no solucionar nada… y en cambio comenzar a pensar en el verdadero largo plazo, 2 o 3 años por lo menos.

Mientras muchos pierden tiempo en un día a día que no lleva a nada, usted tiene una oportunidad inmensa para cambiar su futuro financiero y el de su familia, porque esta locura de irracionalidad de la economía argentina también puede ser vista como una oportunidad. Como una oportunidad para poder conquistar el mundo.

En el capítulo 13 del libro que estoy escribiendo hablo sobre ese tema. Y en esta edición de sábado del newsletter semanal de InversorGlobal le adelanto un extracto:

      “En el día en que su país explotó, Santiago Bilinkis se quedó en su casa mirando las manifestaciones en televisión con su mujer y su pequeño hijo. Fue doloroso. En Buenos Aires, una de las grandes ciudades del mundo, manifestantes estaban saqueando tiendas y supermercados. La cuenta bancaria de Bilinkis, igual que la cuenta bancaria de todos los argentinos, fue congelada por un decreto presidencial dictado tres semanas antes. Argentina se había quedado sin dinero.

      “Esto pasó el jueves 20 de diciembre de 2001. Esa tarde varias personas fueron muertas por la policía frente a la sede presidencial, llamada Casa Rosada, y el presidente Fernando de la Rúa renunció y escapó de la capital en helicóptero. En los días que siguieron, más de cuatro Presidentes pasaron y se declaró el default total de la deuda argentina por un equivalente a US$ 155.000 millones. El desempleo se disparó al 25% y los Gobiernos locales, sin dinero para pagar sueldos, empezaron a emitir sus propias monedas. Fue el comienzo de la peor crisis financiera de la historia argentina, y según algunos especialistas, la peor crisis financiera en épocas de paz en la historia de nuestro mundo.”

      Así comienza un duro pero tristemente real artículo sobre la Argentina publicado por la revista INC, una de las más prestigiosas del planeta en el ámbito de los negocios y los emprendimientos. La nota se propone describir cómo es “hacer negocios” en la Argentina en comparación con cómo es hacerlo en el resto del mundo. La descripción y comparaciones que hacen son especialmente interesantes para nosotros, argentinos, ya que nos permite ver con ojos de un extranjero la realidad argentina.

Una mirada que nos da mayores perspectivas y que nos puede permitir sacar jugosas conclusiones. Por ejemplo, ¿si podemos sobrevivir y hasta crecer en la complicada realidad que relata el periodista extranjero en su nota, no tendríamos cierta facilidad para hacer negocios en otras partes del mundo?

En ese sentido, la nota continuaba relatando qué implicaba tener un negocio en la Argentina. Decía el autor de la nota:

      “Vine a Argentina para encontrar qué podemos aprender los estadounidenses de emprendedores como Freire. Argentina tiene uno de los climas de negocios más duros de nuestro planeta, y en cierta medida, esto funciona como una advertencia para los políticos de Estados Unidos.

      “El resultado de todo esto es algo que es raro y trágico en la historia moderna: un país rico que se convirtió en pobre. En 1913 Argentina era el decimo país más rico del mundo, delante de Noruega, Francia, Alemania o Japón. Hoy, es el país número 66 con un ingreso per cápita de US$ 7.600.

      “Pero si bien los Argentinos caminan y hablan como europeos, su estilo de hacer negocios es sin lugar a dudas del Tercer Mundo. El país está en el puesto número 115 del índice de facilidad para hacer negocios del Banco Mundial y en el puesto 138 de Independencia Económica de la Fundación Heritage, gracias a una combinación de altos y muchos impuestos, subsidios, regulaciones, prohibiciones, exenciones y demoras. Estas reglas cambian constantemente y no se cumplen en forma uniforme y siempre están sujetas a la interpretación de la autoridad del momento y a cambios si una coima es pagada. Y casi todo el mundo paga coimas en la Argentina: según Transparencia Internacional, Argentina está en el puesto 105 de corrupción, peor que famosos países como México, Egipto o Liberia.”

A pesar de este terrible clima de negocios, los Argentinos somos emprendedores. Nos animamos y lanzamos nuestros comercios, nuestras ideas, nuestras empresas. Siempre le encontramos la vuelta para crecer y sobrevivir, a pesar del contexto. La nota continuaba puntualizando precisamente este aspecto:

      “A pesar de todo esto, los emprendedores comienzan empresas en la Argentina. Muchos de estos negocios son pequeños y nacen como consecuencia de la necesidad o de la desesperación, pero no todos. 

      “‘Argentina ha estado en todos lados’, dice Marcos Galperín, el fundador de la empresa de subastas online MercadoLibre, que tiene una capitalización de mercado de US$ 4.000 millones en el Nasdaq, y conocida como la empresa fruto del emprendimiento más exitosa de la Argentina. ‘Todos estos cambios han fomentado el emprendedorismo, porque la única forma de sobrevivir en la Argentina es siendo emprendedor’. Vivir en Argentina implica acostumbrarse a las cosas duras de la vida, a hacer lo mejor de las crisis. 

      “‘Estamos confortables trabajando con el riesgo’, dice Alejandro Mashad, el director ejecutivo de Endeavor Argentina, una organización no gubernamental que fomenta el emprendimiento. ‘Es algo que nos acostumbramos a manejar desde el momento que nacemos’”.

En ese sentido, una pregunta inevitable que surge es, ¿por qué seguir “peleando” contra el mismo contexto de siempre si por ejemplo hoy podemos aprovechar las herramientas que supimos desarrollar en la Argentina pero para un objetivo más ambicioso y redituable: para conquistar el mundo?

Las herramientas y actitudes que desarrollamos para sobrevivir en la Argentina nos pueden dar una ventaja abrumadora para hacer negocios en el resto del mundo y tener éxito. Estamos acostumbrados a vencer obstáculos que nuestros competidores ni siquiera se imaginan. Tenemos un pod

er de improvisación único en el mundo. Manejamos herramientas que empresarios extranjeros no tienen. Estamos ante la oportunidad de convertir nuestra gran desventaja, el contexto argentino, en nuestra gran oportunidad. En este capítulo conoceremos tres formas para poder capitalizar esta ventaja:

1 – Convertirnos en emprendedores
2 – Llevar mi negocio, empresa o comercio, al exterior
3 – Lanzar una Franquicia en el exterior

Estas tres alternativas implican tres caminos para lograr el objetivo de tener un negocio en el exterior, generando ingresos en otra moneda que no sea la argentina y, más importante aún, en ambientes de negocios más predecibles que los argentinos.

Luego, el capítulo sigue desarrollando cada uno de esos temas, en este particular momento que nos toca vivir, con una Argentina inmersa en un “suicidio económico”, con nuestros vecinos creciendo como nunca antes y viendo cómo la tecnología y el desarrollo de las comunicaciones -que nos acortan las distancias- provocan una oportunidad para que logremos este gran objetivo de internacionalizar nuestros ingresos. Y si nos las arreglamos para sobrevivir en la Argentina, no tenga duda de que nuestras habilidades para sobrevivir en el exterior estarán muy desarrolladas. El mundo está al alcance de su mano.

Le deseo un excelente fin de semana,

Federico Tessore
Para InversorGlobal Argentina

PD: En el día de ayer salió la nueva edición de junio de la Revista InversorGlobal, con notas y consejos para que este objetivo de conquistar el mundo esté más cerca. ¿Se la va a perder? Yo no lo haría. Suscríbase ahora mismo haciendo click aquí.

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  1. Pablo

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