¿Terminó la fiebre del oro?

En los últimos años, el oro estaba en subida. Su cotización pasó de los 800 dólares por onza a principios de 2009 a los 1900 dólares a fines de 2011. Pero ahora que la burbuja se pinchó ¿qué va a pasar con el valor del metal?

Esto es lo que se preguntan muchos inversores a lo largo del mundo. Por un lado, la Unión de Bancos Suizos afirmó que los precios podrían caer otro 5.5%, hasta ubicarse en torno a los 1300 dólares la onza. Esto representaría un retroceso del 50% respecto a la escalada del oro desde fines de 2008. Según publicó la agencia Bloomberg,  Richard Adcock, un estratega de la UBS radicado en Londres, señaló: “La reciente recuperación ha terminado”.

Recientemente Nouriel Ruobini,  presidente de Roubini Global Economics de la Universidad de Nueva York, escribió un duro paper en el que vaticina un desplome del valor del metal en otro 40% hasta llegar a 2015. “La fiebre del oro ha terminado”, declaró categóricamente. “Si bien los precios del oro podrán desplazarse hacia arriba temporalmente en los próximos años, van a ser muy volátiles y su tendencia será  a la baja al mismo tiempo que la economía comenzará a dar señales de mejora”.

Para Roubini, la inflación está cayendo a nivel mundial, con la consecuente baja de los precios de las materias primas. Y el oro, como todos los commodities, sigue  a la caída de la inflación efectiva y esperada. Además, advirtió que el oro, a diferencia de otros activos, no proporciona ningún tipo de ingreso; pierde interés de los inversores que, a partir de la recuperación de la economía, prefieren volcarse a otros activos, como las acciones o el real estate.

Existen muchas razones por las que la aparente burbuja del metal ha estallado, y por qué los precios del mismo tenderían a moverse más abajo, hacia los US$ 1.000 la onza troy en 2015. En primer lugar, los precios del oro suben cuando hay graves riesgos económicos, financieros y geopolíticos en la economía global. Durante la crisis financiera global, incluso la seguridad de los depósitos bancarios y bonos del gobierno estaba en duda para algunos inversores.

Segundo, el oro funciona mejor cuando hay un riesgo de una inflación alta, ya que su popularidad como un activo de refugio aumenta. Pero, a pesar de la política monetaria  agresiva de muchos bancos centrales, la inflación global es, por el momento, realmente baja.

Ambas cuestiones, bajo riesgo y caída de la inflación, apoyan la teoría de precios más bajos para el metal.

Aunque muchos desestiman los vaticinios de Roubini, al que bautizaron “Doctor Catástrofe” por sus posturas apocalípticas,  el precio del oro opera en baja nuevamente este lunes afectado por mayores ganancias en el dólar después de que la agencia de calificación Standard & Poors elevó la perspectiva crediticia de Estados Unidos de “nagetiva” a “estable”.

Adicionalmente, la política monetaria ultraflexible de la FED que ha impulsado el oro en los últimos años, manteniendo las tasas de interés bajas y avivando los temores de inflación, podría estar llegando a su fin, afectando las expectativas sobre el precio del metal.

Todo apunta a nuevas bajas en el precio del oro, aunque la apuesta está abierta: ¿conviene adoptar un comportamiento “contrario” cuando la visión generalizada es tan negativa sobre el oro?

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  1. David Marenyà Gumbau

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