¿Mala señal?: Gobierno presentó primera apelación contra los buitres

El fallo de la Corte Suprema avalado por el juez Thomas Griesa el 26 de octubre último, desató una sucesión de recursos por parte del gobierno argentino.

Entre las herramientas judiciales que resultaron funcionales al estado argentino, ayer fue el turno del primer recurso extraordinario. Se trata de la primera apelación ante la Corte Suprema de Justicia de EE.UU., mientras que, paralelamente se espera que la Cámara de Apelaciones de Nueva York se pronuncie por la misma causa.

El escrito presentado por la Argentina, y publicado en Télam, denuncia que hubo aspectos de la sentencia, que a criterio nacional, afectan cuestiones federales que sólo puede revisar el máximo tribunal estadounidense.

Según Diego Martínez Burzaco, economista en Jefe de InversorGlobal, esta medida busca por un lado ganar tiempo adicional y, por el otro, intentar forzar al máximo tribunal a que reconsidere que un hipotético fallo desfavorable sentaría un precedente que puede afectar a otras emisiones de países que se rigen por la legislación de Nueva York.

Como publicó InversorGlobal la semana pasada, hay dos factores a tener en cuenta a la hora de considerar una inversión en la Argentina: uno es que hoy en día los bonos argentinos con legislación nacional se volvieron menos riesgosos que los de ley extranjera y otro es el escenario al que se llegue sobre el desenlace del juicio.

Sobre la legislación de los bonos argentinos hay que recordar que hace algunos años los títulos emitidos bajo legislación extranjera eran considerados más seguros (y por eso tenían un rendimiento menor) que los bonos de legislación nacional, ya que llegado el caso de falta de pago o cambios en las condiciones se puede reclamar ante un tribunal extranjero, lo que supone un menor riesgo.

El juicio con los holdouts y su posible fallo negativo ocasionaron que los bonos emitidos bajo la legislación NY se transformen en los de mayor rendimiento, y a su vez, en los de mayor riesgo.

Esto nos lleva al segundo punto: el posible fallo es clave a la hora de replantear (o no) la realidad de los bonos argentinos.

 “Un fallo negativo podría exacerbar el desánimo que hay sobre los activos argentinos, principalmente sobre los bonos soberanos con legislación de Nueva York, pero también perjudicaría a los otros bonos y a las acciones”, explica Martínez Burzaco planteando un escenario desfavorable para el estado argentino, que hoy en día resulta muy probable.

Siguiendo la línea del economista, “el inversor minorista debe actuar con cautela, esperando el fallo. En caso de que no salga tan desfavorable, podría haber una recuperación de corto plazo en las cotizaciones”, concluye.

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