Caída del oro profundiza sangría de reservas

Son toneladas 61,7 la que tiene el Banco Central en oro –de sus reservas totales- y que, por supuesto, están sujetas a la suerte que tenga la cotización del metal.

En lo que va del 2013, la entidad perdió 705 millones de dólares por la depreciación de éste commoditie.

En diciembre del año pasado, las tenencias del metal representaban el 8,4% de las reservas totales. hoy en día, debido a sus fluctuaciones ese porcentaje, se desplomó a 7,1%.

Fueron varios los causantes que ocasionaron una depreciación tan vertiginosa. Por un lado, la desaceleración de China y por el otro, las últimas declaraciones que realizó la Fed con respecto al fin de su –anteriormente adoptada- política monetaria de emisión masiva. El miércoles, Bernanke, presidente de la Reserva Federal, abrió la puerta al inicio de una retirada progresiva de las medidas de estímulo a partir de finales de este año, hasta su eliminación completa a mediados de 2014.

“Cuando la Reserva Federal de Estados Unidos comenzó a emitir dólares a un ritmo nunca antes visto, la gente supuso que se iba a generar inflación, y los inversores compraron oro para cubrirse. La inflación por ahora no subió, y como se ha dado a conocer que la Fed piensa retirar parte de esa emisión de dólares, el oro se está desinflando”, explica Diego Martínez Burzaco economista en Jefe de InversorGlobal.

Hace seis meses,  la onza troy cotizaba a 1.675 dólares, hoy la onza en Nueva York cotiza a 1.294 dólares.  En términos porcentuales, el oro se ha desplomado un 23% en lo que va del año.

Como Argentina tiene parte de sus reservas en metal amarillo, la caída a nivel mundial del precio de éste impacta negativamente en el país. Por ejemplo, el jueves pasado tras revelarse el plan de la Fed, el oro se desplomó un 6%. Sólo esa caída representó una pérdida de 154 millones de dólares para el Banco Central.

Según Martínez Burzaco, está bien que el BCRA tenga las reservas internacionales diversificadas, y por esto, una parte de ellas invertidas en oro. Ya que, si bien la baja del metal generó pérdidas en el corto plazo, también había generado ganancias anteriormente.

Lo realmente preocupante en relación a este tema es que no se registra que el Banco Central esté tratando de protegerse contra estas fluctuaciones. “Una de las formas más usadas para cubrirse de estas oscilaciones es la de utilizar los mercados de futuros de oro. Si el BCRA hubiera vendido futuros de oro cuando el precio de la onza estaba por encima de los  US$ 1.600 / US$ 1.700 entonces se hubiera evitado ésta pérdida” concluye Martínez Burzaco.  Ahora, lo único que queda es esperar a que el metal se recupere, ya que “no tiene sentido vender futuros con los precios actuales”.

Pero yendo a nuestras finanzas personales, ¿el oro sigue siendo una buena oportunidad? Dada la pronunciada caída que viene registrando el metal, creemos en IG que pude llegar a serlo. En su momento dijimos que si perforaba el piso psicológico de los US$ 1.250 la onda podría abrirse una oportunidad de compra. Hoy está en US$ 1.285, por lo que tan lejos no estamos. Siga la cotización del metal periódicamente y analice sus propias posibilidades.

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