La nafta del modelo K: Ya tenemos más impuestos que los desarrollados

Argentina, país que paga más impuestosEntre 172 y 205 días tendrá que trabajar usted para poder hacer frente a los impuestos en la Argentina. Está ahí pero no todos la perciben. Mientras algunos despotrican y dan pelea, otros ya se acostumbraron y agachan la cabeza sin chistar. Tanto para los primeros como para los segundos, la presión tributaria se transformó en una pesada mochila con la que se levantan cada mañana y con la que se acuestan cada noche. 

Antes de si quiera entrar a trabajar, ya empezamos con las cuentas en rojo, ya el camino se puso cuesta arriba. 

La semana pasada, un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) nos reveló que -dependiendo del nivel de ingresos- habría que destinar entre un 47,2% y un 56,2% del año para poder pagar los tributos. 

Para realizar este estudio, el IARAF tomó cuatro niveles de salario a modo de ejemplo. Después de las subas por paritarias, así cerrarían este año esos sueldos: 

1- $ 7.494

2- $ 16.239

3- $ 24.420 

4- $ 36.912 

El gráfico a continuación es más que claro respecto de la suerte que correrá cada uno de estos casos. 

grafico nombre
La Fundación Mediterránea, por su parte, señaló que la presión tributaria alcanzará, en lo que sería un nuevo récord, un 40% del PBI. Es más, si le sumáramos el impuesto inflacionario, que el Gobierno no reconoce como tal pero que usted y yo sufrimos cada día, ese porcentaje indicador llegaría a casi 43 puntos. 

Al cierre del año pasado, Argentina era el país con mayor presión impositiva de la región. Culminó en torno al 37% del Producto, 39% si se tiene en cuenta el impuesto inflacionario. De esta manera, el nivel argentino duplica los 19,4 puntos promedio que tiene Latinoamérica. Es más, ya en 2012 nos ubicamos por encima de las cargas promedio que enfrentan los países desarrollados que componen la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), donde este indicador se ubicó en 33,8%. Eso sí, sin las contraprestaciones que se puedan ver en Suecia. Ni a usted ni a mí nos pagan por estudiar y si tiene que caer en manos de la salud pública, le deseo la mejor de las suertes. Esto, a pesar de que me consta que los hospitales cuentan con los mejores profesionales del país.

UNA VERTIGINOSA CARRERA

La economía local está en una frenética carrera por convertirse en el país con la mayor presión tributaria posible. Entre el año 2000 y el 2012 ésta creció 63% (tomando en cuenta el impuesto inflacionario). 

Este año, los trabajadores que se encuentran en la base de la pirámide del estudio del IARAF, aquéllos que cierren el 2013 ganando $ 7.494, deberán trabajar 119 días para poder hacer frente a los considerados “Impuestos al trabajo”, sin tener en cuenta Ganancias. Saque cuentas y analice su caso en particular. A veces no reparamos que en el acumulado nos están robando nuestro tiempo, el recurso más valioso que tenemos. 

Éste es como el caso de la persona que tiene que viajar dos horas en tren para llegar a su trabajo. Entre ida y vuelta son 4. Al cierre de la semana fueron 20 y en el mes 80. Haciendo cuentas rápidas se da cuenta de que pasa 3 días y un tercio del cuarto encima del tren. Es más, en el año está 40 días sobre las vías. Rápidamente, entiende que buscar un departamento más cerca de su trabajo no es una idea descabellada, incluso si tiene que pagar un poco más por él. 

En materia tributaria, la situación es similar. Los asalariados pagamos uno y otro impuesto, vamos saliendo mes a mes, teniendo delante de nuestros ojos la foto pero sin poder analizar toda la película. 

Esta pesada mochila impositiva que nos ponemos en los hombros cada día no tiene que ver con la maldad de un Gobierno o con la viveza de algunos políticos: refleja simplemente ineficacia e incapacidad de gestión. Como argentinos nos cuesta ver que a veces las cosas no nos pasan por políticos poco escrupulosos, sino porque en algunos casos no tienen las virtudes necesarias.

Si continuamos manteniendo una maraña de subsidios -sin discriminar a quienes los necesitan- como en el escenario actual; si continuamos teniendo un nivel de empleo en negro que día a día busca acercarse más al 50%; y si el Gasto Público continúa subiendo al ritmo del 37,4% (como lo hizo en el primer trimestre); entonces el camino seguirá siendo cuesta arriba.

El culto a la viveza criolla seguirá reinando. Muchos seguirán pensando que trabajar en negro o evadir Ganancias es el mejor camino. El Gobierno continuará también por ese sendero. En vez de modificar la estructura impositiva seguirá cobrando un tributo inflacionario que en los papeles no existe y continuará financiando sus gastos con un Impuesto a las Ganancias que -por desactualizado- pasó a ser un impuesto al trabajo. Seamos honestos, ya no redistribuye, ya no afecta sólo a los más acomodados.

Este año, cuando se materialicen los aumentos paritarios -según informó Ámbito Financiero– 200.000 trabajadores tendrán que pagar el Impuesto a las Ganancias y otros 150.000 volverán a estar alcanzados por el tributo. Esto se debe a que el mínimo no imponible se aumentará en un 19%, mientras que el promedio de aumentos salariales se ubicó en torno al 24%.

Lo invito a que haga las cuentas y calcule cuánto pesa su mochila. Tomar conciencia es el primer paso.

Si quiere debatir éste y otros temas de la economía argentina, lo invito a seguirme en Twitter (@IgnacioRos). 

Saludos cordiales,

Ignacio.

Deja tu respuesta