Tres razones para comprar acciones de oro hoy

comprar acciones de oroDurante los últimos siete meses los inversores han tenido una lujosa estadía por una insospechada tendencia positiva de las Bolsas globales, principalmente las estadounidenses. Todos, casi sin excepción, han disfrutado de este proceso y han gozado con el hecho de ver cómo sus tenencias bursátiles subían permanentemente, generando una riqueza virtual muy importante.

Y no sólo eso. El entusiasmo despierta más entusiasmo y es por eso que no me sorprende leer diariamente distintos informes de inversión con precios objetivos más elevados para el índice S&P 500, de cara al fin del año.

Sin embargo, todo proceso tiene necesariamente un fin. Es inevitable enfrentarnos a la realidad en algún momento.

Es como, por ejemplo, cuando usted va a un parque de diversiones con su hijo. Rápidamente descubre que la atracción más importante es una gran montaña rusa de la que todos los visitantes quieren disfrutar. Y usted no es la excepción.

Cuando sube a la misma, la primera parte del recorrido es muy amena, dinámica y hasta entretenida. Los momentos previos a afrontar la “gran caída principal” se disfrutan con gran intensidad y adrenalina. Incluso cuando el coche comienza a ascender de forma lenta hacia alturas insospechadas también puede interpretarse como un momento de gozo.

Sin embargo, cuando el coche se detiene en el punto más elevado, antes de iniciar una violenta caída, uno comienza a replantearse cosas. ¿Vale la pena haber llegado hasta este momento? ¿Será la caída tan fuerte como algunas personas señalaban en la fila mientras esperábamos subir?

El desenlace puede adoptar dos formas: que la caída no haya sido tan vertiginosa como lo esperaba y que, en definitiva, haya valido la pena subirse a la montaña rusa; o que la caída le haya generado un pánico y un mareo tal que no pueda continuar disfrutando del parque con su hijo por el resto del día.

En las Bolsas actuales, el inversor debe enfrentarse con ese dilema. Durante la semana pasada, hubo ciertas evidencias que mostraron que las acciones podrían iniciar un sendero de corrección de la suba conseguida en el pasado.

La actividad económica en China, el seguimiento o no de las políticas de estímulo monetario de la Reserva Federal, la depresión económica en la Unión Europea y el fortalecimiento del dólar a nivel global son algunos de los problemas que han resurgido con fuerza.

De aquí en adelante, usted debe estar preguntándose por la magnitud de la corrección del mercado accionario, si es que finalmente ocurre.

¿Bajarse ahora de la cresta? ¿Todavía falta un tramo alcista por recorrer? ¿Se pueden evaporar mis ganancias?

ALTERNATIVAS CON VALOR AGREGADO PARA CUBRIRSE

Es cierto que, en caso de una caída en las Bolsas, la misma no impactará a todas las acciones por igual. Algunas que han subido hasta niveles récord justifican el alza en sus fundamentos y balances. Esas sufrirán menos.

Otras aprovecharon el rally para trepar hasta niveles inusitados y sus valuaciones parecen no ser acordes con su realidad. Esas podrían ser las que más sufran.

Y hay un tercer grupo de acciones a considerar, que han sufrido fuertemente durante estos últimos meses y que sus fundamentos de largo plazo no se han deteriorado como sugieren sus actuales valuaciones: las empresas mineras.

Me parece apropiado mencionar tres razones para considerar por qué es momento de pensar en comprar acciones mineras:

1-  Ben Bernanke quiere seguir imprimiendo

Una de las principales razones que se argumentan al momento de explicar la caída de las acciones mineras es que la Reserva Federal de Estados Unidos comenzará a retirar parte del dinero que emitió en las próximas semanas.

Falso.

Ben Bernanke, el presidente del organismo, aseguró que un retiro del estímulo prematuro puede dañar la actual recuperación.

Conclusión: La Fed continuará inyectando dinero hasta por lo menos el último trimestre de 2013.

2- Las empresas mineras aumentan sus dividendos

Durante los últimos años, las empresas mineras han venido incrementando considerablemente la distribución de dividendos en efectivo hacia sus accionistas, con base en el fuerte crecimiento del precio del oro.

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Sin embargo, a pesar de la reciente caída del metal amarillo en lo que va del año, no hay intenciones dentro de las empresas del sector de reducirlos, por lo que la tasa de dividendos de las mismas se ubican, en promedio, en torno al 3%.

Esto implica un rendimiento de 100 puntos básicos (1%) superior al rendimiento actual del bono del Tesoro estadounidense a 10 años y con la posibilidad de obtener un retorno adicional por la apreciación de las deprimidas cotizaciones de las acciones.

3- Las mineras están baratas por múltiplos

En lo que va del año, el ETF GDX, “Market Vectors Gold Miners”, el más representativo del sector, acumula una caída de 41,6% en lo que va del año. Esto revela un fuerte contraste con el avance de 13% del S&P 500:

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La reciente y abultada caída abre una oportunidad, considerando la valuación relativa: mientras que el S&P 500 cotiza a un ratio Precio/Ganancias (P/E) de 16,2 veces, el ETF GDX cotiza a un P/E promedio de 12,9 veces.

Además, la relación Precio/Valor Libro del ETF en cuestión es de tan sólo 1,1 veces; muy bajo considerando el promedio histórico del instrumento.

Todo lo anterior nos hace pensar en una oportunidad para incorporar acciones mineras de cara al futuro. Sin embargo, la estrategia no está ajena de riesgos: las mineras afrontan conflictos ambientales para desarrollar nuevos proyectos (ej: Barrick en Chile y Newmont en Perú), la caída del precio del oro abre incertidumbre sobre la ecuación ingresos-costos y una espiralización del pánico entre inversores puede llevar a mayor presión sobre los commodities, inclusive el oro.

El timing es uno de los factores más relevantes a considerar. Saber cuándo y cuánto comprar puede hacer una gran diferencia.

Si usted es suscriptor, puede complementar este análisis con el informe especial La Biblia del oro de los inversores. Si no lo es, lo invito a suscribirse aquí.

Un saludo cordial.

Diego

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