Por qué nos debería importar lo que pasa con el INE

censo en chile 2012Se sigue hablando del “escándalo” del INE y el “toqueteo” de datos. Si todo anda como se supone, mientras usted lee esta columna, en el edificio del Paseo Bulnes se están revisando los datos del censo del año pasado y, al mismo tiempo, se espera tener corregida la forma de estudiar la inflación para medir el IPC de julio o agosto.

“A ver, vamos por partes”, dirá el lector. “¿Por qué corregir los números de la inflación? Chile es un país confiable y el caso del censo no es más que un par de manzanas podridas, ¿o no?”.

Y bueno… digamos que hasta por ahí nomás.

Veamos un extracto de una nota de La Tercera publicada este domingo:

Los cambios en la metodología apuntan a cómo medir las prendas de vestir cuando se cambia de temporada. Actualmente, según sostiene el director del INE, cuando comienza la temporada, el precio del producto está en un nivel alto; sin embargo, al pasar de los meses comienza a declinar hasta que aparecen las prendas de la temporada siguiente. La medición del INE mide esa prenda sin considerar el precio alto del cambio de temporada. “En general, los productos nuevos por temporada parten arriba en su precio para después caer y ahí podría estar subestimándose la medición”, apunta Coeymans.

      El plazo en que el Ejecutivo contempla realizar estas modificaciones es breve, por lo que esperan que la nueva metodología se comience a aplicar entre julio y agosto.

En Chile, según cómo se lo mire, se podría decir que el INE actuó bien.

Efectivamente, esa chaqueta que en mayo costaba 200 mil pesos fue bajando de precio a medida que pasaba el invierno para ser liquidada, en primavera, a 100 mil pesos.

Genial, la ropa baja.

Claro. O el INE no toma en cuenta que en octubre la gente ya no necesita chaquetas sino que cortavientos, que no se vendían en invierno y que ahora salen a las tiendas a 200 mil pesos. El cortaviento, en términos estrictos, no subió de precio, sino que salió al mercado a un precio determinado. Entonces no hay contra qué compararlo…

De hecho, luego bajará de precio, así que el INE puede decir, con toda certeza y sin faltar un pelo a la verdad, que los precios de la ropa bajan siempre.

Sin necesidad de trucar ni falsificar ninguna cifra.

Ahora, que sea ético, es otra cosa…

HABAS, EN TODAS PARTES

Y no nos engañemos, que esto lo hacen todos los institutos de estadísticas del mundo.

Por ejemplo, hace un par de meses leí una nota donde se explicaba cómo los precios de la tecnología iban siempre a la baja en Estados Unidos:

Digamos que usted se compra un computador nuevo, por 100 mil pesos, con capacidad para hacer 1.000 cosas. Es una forma muy burda de ponerlo, pero es para que nos entendamos.

En seis meses ese computador ya está fuera del mercado, y sale una nueva versión, que cuesta 200 mil pesos, pero éste tiene capacidad para hacer 2.000 cosas.

¿Qué dirá el instituto de estadísticas sobre esto?

¿Que los computadores subieron de 100 mil pesos a 200 mil pesos? ¿O que el precio de la “capacidad” de los computadores no registró variaciones? Correcto, la segunda opción.

Aunque el computador de 100 mil pesos ya esté agotado y la única posibilidad que queda es comprar uno de 200 mil pesos, para el Estado los precios no se movieron. Y si, al salir el nuevo computador al mercado el precio del viejo bajó un poco por pasar a ser “de liquidación”, incluso se dirá que los precios bajaron…

Entonces, lo importante acá es quitarse las máscaras. Finalmente, todos los Estados hacen trampa y, en ese sentido, lo que deben hacer ahorristas e inversores es no creerse el cuento.

Porque incluso, siendo astuto, es posible sacar ventaja de estas “trampas”. Si el Estado nos miente con el IPC, esta mentira afecta favorablemente, por ejemplo, a los deudores de créditos hipotecarios y otras obligaciones ajustadas por la UF.

Pero como siempre digo, nada es para siempre, y hoy aquéllos que “disfrutaban” de esta bondad del Instituto Nacional de Estadísticas deberán ajustarse un poco, o sacar de otras fuentes para pagar esos aumentos que luego se reflejarán en sus cartolas mensuales de pago.

Por eso, insisto, en la importancia de generarse una “caja segura” que permita sortear esta clase de sorpresas, pero “sin sorpresas”.

Una de las mejores maneras es armar un pequeño fondo de inversiones ante el surgimiento de cualquier eventualidad. Manejado con criterio, no sólo se transformará en una caja a la cual recurrir en momentos inesperados, sino que el aumento de su rentabilidad es capaz de darle agradables sorpresas que le permitan cumplir con planes que tal vez veía, en otro momento, como inalcanzables.

Por ejemplo, en noviembre del año pasado, Diego Martínez Burzaco recomendó invertir en un ETF de empresas del mercado mexicano (un ETF es un fondo que replica el comportamiento de un índice determinado, compuesto por una serie de empresas. Es, digamos, “una acción de acciones”).

Bueno, el punto es que Diego vio potencial en esa economía, hizo su análisis y determinó que las acciones de sus empresas estaban listas para comenzar a subir en la Bolsa de México.

Y a la fecha, el instrumento acumula una ganancia de casi 12% en dólares, cuatro veces la inflación chilena…

Para saber más sobre este ETF, lo invito a leer la columna de Diego. Pero para estar al tanto de todas estas alternativas y de recomendaciones de este tipo cuando se producen, entonces lo que debe hacer es suscribirse a la revista Inversor Global.

No deje pasar más estas oportunidades y haga click acá.

Buena semana,

Felipe

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