Sepa cómo aprovechar el boom chino

Durante años, la compañía especializada en productos industriales Dover logró grandes ganancias vendiendo bombas y elevadores hidráulicos de vehículos para grandes empresas industriales y constructoras. Pero ahora, China está cambiando y Dover intenta seguir su rumbo.

El gigante asiático fue un motor importante en la reestructuración de los negocios del fabricante estadounidense, que en los últimos dos años vendió algunas divisiones electrónicas y de construcción.

Actualmente Dover pone un mayor énfasis en áreas más cercanas a los consumidores, como tecnología de etiquetas y empaques de alimentos, que ayuda a las firmas a proporcionar información nutricional y luchar contra productos falsificados.

“Los consumidores chinos querrán cerciorarse cada vez más de que lo que compran es seguro”, señala Michael Zhang, presidente de Dover en Asia. “Permaneceremos en el espacio industrial, pero queremos ascender con el consumidor chino también”, agregó.

La expansión económica impulsada por la inversión se ha desacelerado en China, lo que hace que sea más difícil obtener grandes ganancias de proyectos de magnitud como autopistas, aeropuertos y complejos de oficinas. En busca de nuevos motores de crecimiento, Beijing está acudiendo a los consumidores chinos para reequilibrar la economía del país.

Los analistas prevén que los consumidores cada más vez urbanos de China buscarán llevar un mejor estilo de vida, evitar empleos fabriles y procurar tener autos y casas, apuntalando así el crecimiento económico. El año pasado, alrededor de la mitad de los 1.300 millones de habitantes vivían en zonas urbanas. La cifra podría aumentar a dos tercios para 2030, a un ritmo de 13 millones de personas al año, según el Banco Mundial.

“China hace lo que China dice en lo referente a este tipo de planeación”, dice James McGregor, asesor en la firma de asuntos públicos APCO Worldwide.

Muchas empresas están ajustando sus negocios para seguirle los pasos. La unidad Otis Elevator de la estadounidense United Technologies Co. está produciendo ascensores más compactos y aptos para edificios altos y de bajo costo.

Como cada vez más chinos compran autos, el productor químico alemán BASF SE  espera que el aumento de la demanda impulse sus ventas de materiales de plástico en el país. En promedio, los vehículos chinos tienen sólo la mitad del contenido de plástico de un auto europeo, lo que ofrece una oportunidad de sustituir el metal con plástico, según la empresa.

Muchos fabricantes extranjeros de productos industriales se han estado preparando desde hace mucho para los cambios en la estructura económica de China. No obstante, la urgencia ha aumentado a medida que la transición de la economía china modifica considerablemente el desempeño global de las multinacionales. La economía del país creció 7,8% en 2012 frente al año anterior, su ritmo más lento desde 1999.

Sin embargo, las tendencias económicas a largo plazo —de un crecimiento económico impulsado por las exportaciones y la inversión a uno cuyo motor es el consumo procedente de la urbanización— están llevando a las compañías industriales extranjeras a reconsiderar sus estrategias en China.

Para sacarle provecho a los mercados emergentes chinos se necesitarán nuevas estrategias de productos. “Las empresas tienen que estar dispuestas a sacrificar características innecesarias para reducir los costos hasta tal punto que el producto sea atractivo en el mercado”, explica Bruce McKern, profesor de negocios internacionales en la Escuela Internacional de Negocios China Europa (CEIBS, por sus siglas en inglés) en Shanghai.

 

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  1. Godoi Consulting
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