Invirtiendo en la frontera

Comenzar a dar los primeros pasos en los mercados de capitales no es una tarea sencilla. El miedo a lo desconocido puede ser un condicionante importante a la hora de actuar, llevando a tomar decisiones erróneas.

En este sentido, es entendible que el gran universo de inversores globales se incline, al menos en su etapa inicial, por poner su capital en activos relacionados con los países más “conocidos” para tratar de reducir los riesgos asociados a estas inversiones.

Para quienes han optado por este camino, el inicio del año 2013 no podría haber sido mejor, ya que las Bolsas de los países desarrollados han venido mostrando una suba vertiginosa.

Cuando miramos los números en detalle, es imposible no quedar deslumbrado por la performance que han mostrado hasta el momento las Bolsas de las naciones desarrolladas, aún cuando los riesgos sobre el crecimiento de estas economías siguen latentes.

Uno de los parámetros más observados a nivel mundial, tanto por los inversores, como por administradores de portafolios y analistas, son los índices elaborados por MSCI. Dichos índices son los “benchmarks” (referencias) más utilizados por los fondos mutuos, tanto para desarrollar nuevos productos de inversión como para llevar adelante análisis comparativos.

Dentro de la categoría de mercados desarrollados, MSCI incorpora a Estados Unidos, Canadá, los principales países europeos, Australia, Hong Kong, Japón, Nueva Zelanda y Singapur.

A la fecha, el MSCI de los mercados desarrollados ha mostrado una suba acumulada de 8,8%, lo que representa una tasa anualizada de 31,4%. Dentro de este grupo de países se destaca el alza de 17,8% del Nikkei japonés y del 11,45% del S&P 500:

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La segunda categoría en importancia que es elaborada por la firma MSCI es la correspondiente a los mercados emergentes, a través del índice denominado MSCI Emerging Markets, que tuvo su nacimiento en 1988.

Los países incluidos en dicha categoría son: Brasil, Chile, Colombia, México, Perú, República Checa, Egipto, Hungría, Marruecos, Polonia, Rusia, Sudáfrica, Turquía, China, India, Indonesia, Corea, Malasia, Filipinas, Taiwán y Tailandia.

A medida que dichas economías tenían una participación creciente en el PBI mundial, los inversores comenzaron a considerarlas como oportunidades en su portafolio. De esta manera, de representar sólo el 1% de las transacciones bursátiles a nivel global en 1988 ahora significan el 13% del total.

Y esa participación es creciente…

Sin embargo, existe cierta “decepción” con la performance de las Bolsas de estos países en lo que va del año. La realidad indica que las Bolsas de las naciones emergentes, lejos de acoplarse a la frenética suba de las Bolsas desarrolladas, han quedado rezagadas.

El MSCI Emerging Markets acumula una caída de 3,37% en 2013, con el MSCI BRIC (Brasil, Rusia, India y China) cayendo un 5,7%.

Es cierto que estas economías continúan contribuyendo positivamente al crecimiento global, pero también es cierto que el principal desafío que presentan es el surgimiento de la inflación. Y esto está alejando a muchos inversores minoristas e institucionales de estos mercados, al menos, en el corto plazo.

De todas formas, el lugar vacante de los mercados emergentes está siendo ocupado por otros mercados que, al no ser tan tradicionales, todavía no están presentes de manera masiva en las consideraciones de los inversores.

¿Qué ve de común entre los siguientes países?

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Seguramente habrá muchos puntos de contacto, pero lo que nos interesa realmente es la perspectiva desde nuestro lugar de inversor.

Considerando lo anterior, podemos señalar que las Bolsas de estos países comparten las cualidades de baja liquidez, débil respeto sobre las instituciones, bajo nivel de capitalización bursátil y alto riesgo político. Todas estas características confluyen en lo que se denomina como mercados de frontera.

El término fue acuñado por Farida Khambata, de la Corporación Internacional de Finanzas, en 1992, para describir una serie de economías que presentaban mayores dificultades que las economías más desarrolladas de los países emergentes.

La definición fue rápidamente adoptada en el ámbito de las inversiones globales para describir los mercados que presentan oportunidades atractivas, pero con altísimos niveles de riesgo.

Sin embargo, en épocas de alta predisposición a tomar mayores riesgos por parte de los inversores, los mercados de frontera están reluciendo y desplazando, en este período, a los denominados mercados emergentes.

El MSCI Frontier Markets acumula una mejora de 7,58% en el año, destacándose el MSCI Frontier Markets Africa, con una suba de 15,59%.

Invertir en ellos no es una decisión fácil de tomar, pero puede ser muy redituable.

Durante el año 2012, en nuestra revista mensual de InversorGlobal hemos repasado muchos aspectos de dichos mercados, como así también cuáles son las oportunidades vigentes. Si no está suscripto a la misma, lo invito a hacerlo aquí.

Un saludo.

Diego.

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