Habemus lucrum: Invertir como "Dios manda" paga

Mariano Pantanetti. Autor de Coaching Financiero Personal.

Habemus Papam y se llama Francisco I. El primer Papa latinoamericano tiene una importante misión: sanear las cuentas del Vaticano y frenar el éxodo de fieles católicos a otras alternativas religiosas (o al ateísmo).  Este abandono, según explican los expertos, está dado por la rigidez de la Iglesia respecto de temas como el aborto, el matrimonio gay y la profilaxis, entre otros.

Desde esta columna nos preguntamos: ¿se podrá administrar el dinero siguiendo los preceptos de la Iglesia o se dejará a la buena de Dios?

Ave María purísima…

Éste es el nombre de un fondo -gestor de fondos- que concentra a la familia Ave María Mutual Funds. Se trata de una serie de fondos que invierte principalmente en el mercado de acciones de Estados Unidos, con una particularidad: tiene un consejo asesor que acepta o rechaza las acciones previamente seleccionadas por losportfolio managers.

Su fondo principal es el Ave Maria Catholic Values (AVEMX) que opera desde 2001 y administra casi US$ 200 millones.

El criterio de selección tiene dos etapas. En la primera, un grupo de gestores evalúa acciones buscando diferencia entre precio y valor. Es lo que ya conocemos como Value Investing (inversiones de valor), escuela creada por Benjamin Graham  y llevada al paroxismo por Warren Buffett (ver en la sección de recomendaciones la nota sobre el nuevo libro de Álvaro Vargas Llosa). Por política propia, reinvierten todos los dividendos.

Con un claro objetivo de apreciación de capital de largo plazo, se seleccionan acciones ordinarias, preferentes y valores convertibles en acciones de alta capitalización (Large Cap)  y de mediana capitalización (Mid Cap), siendo acciones tanto de valor como de crecimiento, pero siempre buscando un margen importante entre precio y valor.

No es un fondo súper diversificado, ya que mantiene una media de 50 activos en administración.

En el proceso de inversión se filtran aquellas compañías que no cumplen con los preceptos morales de la Iglesia Católica Apostólica Romana. En esa línea, descartan cualquier compañía -por rentable que parezca- que tenga cualquier vinculación con el aborto y -en segunda línea- dejan de lado empresas que atenten contra los valores de la familia (eje del catolicismo) y  cualquier empresa que venda, distribuya o promocione pornografía. Consideran sólo compañías que ellos creen que respetan el MRI (Morally Responsible Investing o inversiones moralmente responsables).

Sorprendentemente posee casi un  19% de acciones del sector financiero. Podemos pensar que los valores de la Iglesia -con el tiempo- se han ido aggiornando, ya que antiguamente, y sobre todo en la Edad Media, prestar dinero era motivo claro de excomunión.

En términos de rentabilidad, parece que el celular de Dios que perdió el técnico de Boca Juniors, lo tienen los gestores del Ave Maria Catholic Values. En plazos largos han podido batir por amplio margen al S&P 500.

En un período de 5 años, medido punta a punta, el Ave Maria Catholic Values rindió 38% versus un 14,5% del S&P500 (representado por el ETF SPY).

 

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