El Rey Midas estaría buscando nuevas estrategias para el oro

Tras llegar a máximos que superaron los 1.900 dólares por onza, los actuales niveles por debajo de los 1.400 dólares parecen una pesadilla que muchos creen aún no ha tocado fondo. Y es que algunos analistas proyectan que todavía se está lejos del soporte psicológico y técnico de 1.350 dólares la onza. Por ello, algunas de las visiones de mercado recomiendan que se está configurando un atractivo momento para tomar posiciones largas en el oro, mientras otros ven una oportunidad para hacer trading al corto aprovechando las marcadas fluctuaciones diarias del mercado.

No obstante, la pregunta es ¿cómo entrar al mercado del oro sin tener como mínimo 1.400 dólares para una onza? O si ya logró reunir el dinero para comprar unas moneditas doradas, ¿qué hacer con ellas? La respuesta es simple y se divide en dos partes: ETFs y contratos por diferencia.

Comprar oro sin tener oro

Por un lado tenemos a los famosos Exchange Traded Funds, fondos cotizados sobre un activo específico. En el caso del oro existen varios, siendo el más popular el ETF GLD, que replica casi exactamente el comportamiento del precio de la onza en los mercados globales, y cuyo precio de entrada está hoy en torno a los 130 dólares.

Y si bien ése sería el camino más simple, también está la más pedregosa vía de los contrator por diferencia, o CFDs, donde no se necesita contar con el activo real para poder operar. Esto, porque este tipo de instrumento se vale de las diferencias entre los precios de entrada y salida del objetivo, en este caso el oro.

Por eso, por ejemplo, se puede operar con el CFD del oro continuo, identificado con el ticker GOLDcont, sin necesidad de tener el metal físico. Diversas plataformas de inversión online permiten operar este tipo de instrumentos, con lo que cuenta con la posibilidad de hacer trading intradiario o tomar posiciones de largo plazo.

Además, a través de los contratos por diferencia se puede llegar a administrar una cartera de inversión diversificada y eficiente al igual que los grandes inversores, esos que disponen de miles de millones de dólares. Además, este tipo de instrumento derivados permite el uso de apalancamiento, lo que permite que con un pequeño capital se puedan operar altos montos mediante crédito.

Sin embargo, esta herramienta puede ser un arma de doble filo, ya que si no se utiliza con planificación y estrategia, se puede ganar o perder mucho en pocos minutos, o incluso en una sola operación.

De todas formas, es relevante destacar que a través de los CFDs se pueden operar toda clase de activos más allá del oro, ya sean acciones, índices bursátiles, monedas, commodities y futuros.

Puede que lo más complejo sea poder acceder a ellos, además de tener el conocimiento recomendado para transar en estos mercado con un controlado nivel de riesgo. Con esto es mente, es recomendable que adquiera algún tipo de plataforma demo entre los diversos operadores online.

Por último, y volviendo al oro, es probable que se esté frente al término de un rally que llevó al metal precioso a niveles históricos, pero también es cierta la posibilidad de que esta estrepitosa caída sólo represente un ajuste coyuntural.

De todas formas, la demanda del metal precioso depende de otro tipo de factores macroeconómicos que al largo plazo, no proyectan un notable cambio de tendencia. Si estos días los descensos han sido consolidados es por la aversión al riesgo de los inversores que han vendido sus posiciones, eso no hace que el oro pierda su atractivo como activo de refugio.

Para conocer más sobre el oro, lo invitamos a leer el informe “La Biblia del Oro para los Inversores”, de regalo con la suscripción a la revista Inversor Global.

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