Desaceleración china podría abrir el juego

La economía de China solía ser bastante fácil de entender. Su lema era: “convierta el dinero en crecimiento”. Pero la semana pasada, y a pesar de tener un récord de crédito, los datos mostraron que la economía del país se debilitó en el primer trimestre.

El crecimiento chino es de 7,7% en los primeros tres meses del año, por debajo de las expectativas y del ritmo del trimestre anterior. Las cifras son desconcertantes y perturbadoras. De la mano con esto, el mercado laboral chino continúa siendo muy apretado: sólo hay 1,1 puestos de trabajo por cada solicitante.

Según publicó la edición impresa de The Economist, la desaceleración del gigante oriental  también se puede deber algo a las nuevas estrellas en el firmamento político de China. El nuevo gobierno del país tiene la intención de “mejorar la calidad y eficiencia del crecimiento”, según el Buró Nacional de Estadísticas (BNE). Un crecimiento más eficiente requeriría una entrada inferior de capitales, energía y mano de obra.

Cabe destacar que la inversión aportó el 30% del crecimiento de China en el primer trimestre; mientras que el año pasado, la inversión contribuyó aproximadamente la mitad del crecimiento de China, en 2009, más del 87%. Los gastos de los consumidores aportaron durante los primeros tres meses de este año el 55% del crecimiento chino. En 2011 y 2012, el consumo superó la contribución de la inversión al crecimiento, una señal de que el reequilibrio de la economía está finalmente en marcha.

El sector de servicios, que incluye el transporte, las ventas al por mayor, el retail, las finanzas y el sector de real state; aportó por tres trimestres consecutivos más al PBI de la industria. Si bien está poco desarrollado para un país con el nivel de prosperidad de China, este año el sector de servicios puede llegar a ser la mayor parte de la economía.

Un estudio publicado en el sitio The Market Watch, dice que la tasa potencial de crecimiento chino vive una caída mayor que la esperada, lo que impulsa al Gobierno a realizar reformas estructurales para impulsar la economía. En este sentido, el principal desafío que debe enfrentar la administración china será regular las empresas estatales. La cuestión es: ¿se les permitirá a los inversores extranjeros participar en los sectores protegidos como las telecomunicaciones, la banca y los servicios?

Las que tienen menos para temer de la reforma son aquellas empresas chinas que ya   operan en mercados competitivos y con fines de lucro. Esto incluye, la atención al detalle de la salud, automóviles, propiedad, transporte, acero y cemento. Para Merrill Lynch, la reforma de las empresas públicas impulsará a la baja del mercado de la renta variable. Pero, en el largo plazo deberá poner a la economía china en un camino de crecimiento mucho más sostenible.

Con todo esto, parece cada vez más claro que los líderes de China no tienen más remedio que cambiar el rumbo para poder completar su rompecabezas de crecimiento.

 

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  1. Godoi Consulting
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