Balances marcan el pulso de Wall Street

Comenzó la temporada de resultados para las compañías que operan en Wall Street, lo que significa que sus acciones, que alcanzaron su pico histórico el mes pasado, se enfrentarán a su primer desafío para probar la real recuperación de la economía norteamericana.

Si bien Alcoa será la primera firma del índice Dow Jones en rendir cuentas de su negocio, las expectativas están puestas en el sector bancario. El viernes será el turno del JP Morgan y Wells Fargo.

En los últimos días, el índice de Standard & Poors 500 cerró con un nuevo máximo de 1.569,19 puntos en el último día de operaciones del primer trimestre, el índice SPX encontró resistencias en ese nivel. El viernes pasado, los débiles datos sobre el empleo impulsaron el índice hacia abajo y terminó cerrando en 1.553,58, lo que marcó su peor semana en el año.

Esto hizo que las expectativas de los analistas bajen y un clima de pesimismo comenzó a reflotar en el aire. “Los inversores que planean continuar en el mercado deberán mirar más allá de la publicidad negativa inicial y concentrarse en lo que las compañías están haciendo y de qué forma lo hacen”, afirmó Howard Silverblatt, analista senior del índice S&P 500 al sitio estadounidense Market Watch.

De hecho, el último trimestre del año tuvo  máximos históricos en el gasto de inversión de capital, y 2012 presentó máximos históricos en la caja de las empresas, los dividendos y los flujos de efectivo; por lo que se espera que las métricas crezcan para este año o, por lo menos, que se mantengan estables.

Para Silverblatt es notable como los indicadores corporativos se fortalecieron en un contexto en el que el inversor medio y el consumidor están asaltados por la incertidumbre que producen las próximas elecciones, los enfrentamientos presupuestarios y el fantasma del fiscal Cliff (precipicio fiscal).

“Los consumidores siguen gastando porque se cansaron de escuchar que el mundo va a llegar a su fin. El gasto de los consumidores continuará y de esta forma dará un fuerte apoyo a los ingresos”, señalo.

El viernes pasado la Reserva Federal anunció que durante febrero último el crédito al consumo alcanzó su máximo en los últimos seis meses: trepó hasta los US$ 18,1 mil millones. La forma en que esto influirá en el resto del trimestre será más evidente a fines de abril y principios de mayo, cuando los ingresos de bienes de consumo básico y de consumo discrecional de las empresas comiencen a salir con todas sus fuerzas.

Mc Donnalds Corp, Coca Cola Co  y Pepsico Inc presentarán su informe a partir del próximo lunes 15. Mientras tanto, Apple lo hará a partir del 22 de este mes, junto a otros referentes del consumo como Procter and Gamble y Amazon.com Inc. Luego será el turno de los grandes minoristas como Wal-mart y Home Depot.

El consumo – pilar de la economía estadounidense- estará presente con las ventas al por menor de marzo, para las que se anticipa un aumento de 0,7%, y la confianza del consumidor de abril – primera lectura del sondeo elaborado por la Universidad de Michigan -, con una previsión de 78 puntos frente a los 78,6 del mes anterior.

Aunque puede ser una de las temporadas más negativas en  el pronóstico de ganancias de los últimos tiempos, algunos analistas señalan que el consenso todavía es demasiado alto. Adam Parker, de Morgan Stanley es uno de los que remarcó que cree que en Wall Street reina un excesivo optimismo.  Mientras que para la bolsa de Nueva York las ganancias por acción para este año serán de US$ 112, para Morgan Stanley las estima cercanas a los US$ 103.

Parker señaló que los inversores tomaron conciencia de esto y recompensan a las empresas que han mantenido sus perspectivas sin cambios, mientras que se castiga a las que recortaron su orientación.

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