Lo que debe hacer Argentina para salir de la lista negra

Nicolás Billia

Hace un tiempo se nombró a Mercedes Marcó del Pont como una de las peores banqueras centrales del mundo, a Hernan Lorenzino dentro de los ministros de Economía más ausentes, al país como uno de los pocos que niega exhibir sus estadísticas a organismos de crédito, entre otras cuestiones.

Y esta tendencia por el momento parece no ceder. Analizando el contexto actual, seguimos viendo una Argentina inmersa en una lista negra donde su situación cada vez se deteriora más.

En primera instancia, un informe de la calificadora Fitch Ratings vaticina que “la calidad de los bonos soberanos latinos podría estancarse en 2013 a pesar de un mayor crecimiento económico”. Y en este contexto, Argentina aparece junto a Venezuela y El Salvador como países con calificaciones de grado “altamente especulativo” por su vulnerabilidad al entorno externo difícil, debido a que poseen una menor capacidad de ajuste y generalmente cuentan con marcos de política económica más débiles.

Por el lado de Moody’s, la comparación de Argentina se hace con Venezuela, Ecuador y Belice, cuyas notas están por debajo del grado de inversión. En el caso local, la perspectiva del soberano argentino había sido reducida por la calificadora en octubre de 2012, debido a la falta de previsibilidad en las políticas económicas. Sumado a esto, hacen referencia a la expropiación de YPF y los problemas que ésta aparejará para Argentina en el escenario internacional (Repsol planea llevar el litigio al CIADI, donde Argentina tiene un historial negativo), las poco transparentes estadísticas del INDEC y la falta de resoluciones de la deuda con el Club de París.

Y para finalizar se suma el conflicto con los buitres, que ha despertado interrogantes en el mercado. La incertidumbre en torno a los holdouts también tiene en vilo la situación crediticia del país. Es que, si los fondos buitre logran percibir los 1.300 millones de dólares que reclaman, esto daría lugar para sentar precedente para que los demás holdouts litiguen para recibir lo suyo, lo que llevaría esta cifra a 12 mil millones de dólares. Y si contamos un eventual juicio por parte de los que entraron en los canjes de 2005 y 2010 aplicando a la cláusula pari passu de tratamiento igualitario, podría elevarse a 43 mil millones de dólares.

Parecería que Argentina cada vez desarrolla más la capacidad de espantar inversiones extranjeras. En primer lugar, aparece el caso de la firma brasilera Vale, con la cual se iban a explotar yacimientos de potasio. No obstante, la empresa anunció su retiro de operaciones por la negación de Argentina de otorgar beneficios fiscales. Y para complementar esta mala noticia también emergió la posibilidad de que Chevron dé marcha atrás en la explotación del yacimiento Vaca Muerta a menos que Argentina levante el embargo de activos de la petrolera por 19 mil millones de dólares, debido al litigio que esta empresa mantiene con Ecuador por problemas ambientales.

Hay algunas empresas que apostaron por el país y que se encontraron con reglas de juego que no son del todo claras.

Así, será difícil salir de la lista negra…

Comment 1

Deja tu respuesta